Crece la tensión entre Polonia y Bielorrusia por el uso "inaceptable" de migrantes: "La UE está entrando al trapo"

  • Bruselas pide a Varsovia que recurra a Frontex pero Morawiecki elige reforzar la frontera militarmente.
  • La OTAN califica la situación de "preocupante" y Rusia culpa "a Occidente" de la delicada situación.
  • La experta consultada por 20minutos avisa de que la Unión "se lo pone fácil" a Lukashenko con su reacción.
Migrantes en la frontera de Bielorrusia con Polonia.
Migrantes en la frontera de Bielorrusia con Polonia.
LEONID SCHEGLOV / EFE
Migrantes en la frontera de Bielorrusia con Polonia.
ATLAS / EFE

La tensión en la frontera entre Polonia y Bielorrusia crece con el paso de las horas porque Minsk sigue orquestando la llegada de miles de migrantes hacia la Unión Europea. La OTAN calificó este martes la situación de "preocupante" y aseguró que se trata de un "uso inaceptable" de personas por parte del régimen de Alexandr Lukashenko. El secretario general de la alianza atlántica Jens Stoltenberg, de hecho, habló con el presidente polaco, Andrej Duda, para buscar soluciones. El objetivo bielorruso, con todo, no es otro que presionar a la UE como respuesta a las sanciones emitidas por los Estados miembros contra el que está considerado como "el último dictador" de Europa.

El punto de tensión actual es la punta del iceberg después de muchos meses de choques. Se iniciaron las 'hostilidades' en agosto de 2020, tras las elecciones en Bielorrusia que sirvieron para casi perpetuar a Lukashenko en el poder. Los países Bálticos hicieron fuerza para que el líder autocrático cayera, y meses después la UE aprobó sanciones -que siguen vigentes- contra dirigentes del régimen. Minsk trata ahora de responder a esas represalias a través de la migración.

Desde la Comisión Europea el discurso fue muy rotundo. Ursula von der Leyen lanzó un órdago a Bielorrusia e hizo un llamamiento al Consejo. "Solicito la aprobación de sanciones extendidas, posibles sanciones a las aerolíneas de terceros países involucradas", sostuvo en un comunicado, teniendo en cuenta que las medidas restrictivas tienen que aprobarlas los 27. "También queremos prevenir una crisis humanitaria y garantizar retornos seguros", sentenció tras hablar, entre otros, con el propio primer ministro polaco, Mateusz Morawiecki. Y es que los Estados miembros disponen del régimen de sanciones por violaciones graves de derechos humanos, en cuyo listado ya han sido incluidos cargos bielorrusos. Bruselas insiste en seguir por ese camino, pero se necesita unanimidad.

Pero Polonia prefiere no recurrir todavía a las herramientas europeas -como Frontex- para abordar el asunto y se ha limitado a reforzar la presencia militar en la frontera. Morawiecki de hecho avisó de una "escalada" de violencia y se comprometió a asegurar "la integridad" de su país. De hecho, las tropas ya han utilizado gases lacrimógenos y el primer ministro polaco aseguró que Lukashenko utiliza a los migrantes "como armas políticas". 

Polonia, en todo caso, no es el único país al que 'aprieta' Bielorrusia, pues tanto Letonia como Lituania han tenido que reforzar los controles en sus fronteras bielorrusas y han prolongado el estado de emergencia. Y Lukashenko no actúa solo, sino que aparece en escena sostenido por Vladimir Putin. Minsk define a los migrantes como "refugiados" que quieren presentar una solicitud de asilo y que se agrupan solo para evitar una "expulsión forzosa" desde Polonia

Cristina Schaver Eizaguirre, profesora asociada de Migración y Asilo en la Universidad San Pablo CEU, explica a 20minutos que no cree que Bielorrusia "tenga que sacar algo específico a cambio para que le salga bien la jugada". Al régimen de Lukashenko, dice, ya le sirve "con lo que provoca dentro de la UE enfrentando la respuesta de Polonia con lo que pretende la Comisión u otros Estados miembros". Eso "ya es un logro" para el régimen bielorruso y también para Putin. Hay un componente estratégico y para Schaver "los europeos caen un poco en la trampa". ¿Por qué? Porque, prosigue, "a Rusia le viene bien hacer de esto una crisis para alentar sus planteamientos nacionalistas". 

"La UE a grandes rasgos se lo pone muy fácil a Lukashenko y a Putin al reaccionar con discursos de crisis e interpretar esto como una amenaza cuando muchas de estas personas quieren solicitar asilo, lo cual es su derecho". Para le experta, la UE "está entrando al trapo" y "está jugando en los términos que les convienen a Minsk y a Moscú". En definitiva, "es un gol en propia puerta".

Según el ministro de Exteriores ruso, Sergei Lavrov, la raíz del problema es la política que los países de la OTAN y la Unión Europea han practicado en relación a Oriente Medio y el norte de África, y el intento "de imponer su propia interpretación de los valores democráticos". Fue muy duro con sus oponentes estratégicos: "No se puede olvidar dónde empezó todo y de quién es la culpa de lo que está ocurriendo ahora. Por eso, la principal responsabilidad del arreglo de la crisis migratoria reside ahora en aquellos que crearon las condiciones para el surgimiento de este problema".

¿Cuál podría ser la solución ante la escalada? "Hace falta una política migratoria común", comenta Schaver. Recuerda además que no alcanzar un acuerdo en este sentido "es una renuncia a cumplir con las obligaciones de los Tratados" porque ahora mismo "no se cumple el principio de solidaridad entre los Estados miembros". Los socios, de todos modos, han dado muy pocos pasos para el acuerdo, incluso a pesar de que hay una propuesta de la Comisión para un pacto de Migración y Asilo desde 2019. La experta sentencia: "En la reacción actual se ve esa falacia de que fortificar las fronteras ya equivale a una política migratoria, cuando no es así".

Mostrar comentarios

Códigos Descuento