Los 50 educadores de calle de Barcelona reclaman su equiparación al resto de empleados de Serveis Socials

  • Exigen que sus condiciones y salario se iguale al del resto de plantilla municipal.
  • En marzo pasaron a depender del Ayuntamiento tras 19 años contratados por una empresa privada.
  • Las bajas existentes no se pueden cubrir con la bolsa de empleados al no compartir su convenio laboral.
Protesta de los educadores de calle de Barcelona en la sede del Institut Municipal de Serveis Socials (IMSS).
Protesta de los educadores de calle de Barcelona en la sede del Institut Municipal de Serveis Socials (IMSS).
CEDIDA

El medio centenar de educadores que trabajan a pie de calle por las tardes para detectar necesidades socioeconómicas y emocionales entre los adolescentes y jóvenes que ocupan el espacio público de los barrios de Barcelona se concentran este miércoles a las 10 horas frente al Institut Municipal de Serveis Socials (IMSS), en la calle València, para exigir la equiparación de su sueldo y de sus condiciones laborales a la del resto de empleados públicos de este departamento del Ayuntamiento de Barcelona. 

El IMMS lo integran unos 900 empleados dedicados a la atención y la gestión de los servicios sociales de la ciudad y gestiona 150 equipamientos públicos, entre los cuales destacan los 40 centros de servicios sociales, los equipos de atención a la infancia y adolescencia (EAIA) y los equipamientos de acogida para personas en situación de riesgo de exclusión residencial, entre otros.

Steve Rallo, uno de estos 48 educadores de calle, más dos coordinadores, explica a 20minutos.es que las negociaciones entre los sindicaros que representan a estos empleados, que pasaron a depender del consistorio en marzo de este año (desde 2002 pertenecían a una empresa privada), están encalladas con el Ayuntamiento debido al desacuerdo sobre la necesidad de que los equipos de educadores de calle trabajen de tarde (cuando la plantilla de Serveis Socials lo hace de mañanas a nivel general); sobre las compensaciones de tarde (que en el EIAA sí que tienen por hacer una tercera jornada en esa franja horaria); sobre el sueldo, inferior al del resto de equipos, o sobre cómo han de compensarse la noche al mes y el fin de semana al trimestre que trabajan los educadores de calle. "Nos cuesta encontrar el encaje", asegura Rallo. 

Otra cuestión sobre la que no se ha producido aún acuerdo en las mesas de negociación celebradas entre los sindicatos CCOO, UGT y CGT y el consistorio barcelonés, a pesar de su internalización este mismo año, tiene que ver sobre cómo cubrir las bajas existentes entre los educadores de calle (de los 24 equipos actuales media docena solamente cuentan con un integrante, y también hay una baja de coordinación sin ocupar). 

Rallo comenta que "mientras que no se igualen las condiciones de la empresa privada", sobre las que aún se rigen ellos, "a las que marca el convenio del Ayuntamiento", que son superiores, asegura, no podrá entrar nadie procedente de las bolsas de trabajo a cubrir las bajas o las plazas estructurales vacantes". 

Educadores de calle han entrado este miércoles en la sede del Institut Municipal de Serveis Socials (IMSS) para reivindicar su equiparación al resto de la plantilla.
Educadores de calle han entrado este miércoles en la sede del Institut Municipal de Serveis Socials (IMSS) para reivindicar su equiparación al resto de la plantilla.
CEDIDA

Tres barrios sin cobertura de estos profesionales 

Además, tres barrios de la capital catalana no están cubiertos por estos trabajadores de calle, dos de ellos, con necesidad de cobertura social como son los de Torre Baró y Ciutat Meridiana, explica. El tercero es el de Sant Andreu. Y en el distrito de la Dreta del Eixample tampoco hay porque el equipo dejó de trabajar "y no se ha podido sustituir".

Todas estas exigencias las pregonan este miércoles en la protesta ante el IMSS, en la que colgarán carteles en los que demandan "la equiparación de sus sueldos y de sus condiciones laborales". Piden al consistorio que se concrete un calendario negociador "claro" que no vaya dilatando esta demanda hasta finales del año que viene, que es cuando se ha de renovar el convenio colectivo del Ayuntamiento. 

"Amamos el servicio y nos gusta mucho el trabajo que realizamos pero lo que queremos es que sea de la misma calidad que la del resto de trabajadores públicos municipales" (Steve Rallo, educador de calle de Barcelona)

La importancia de su tarea

"Trabajamos en la calle interviniendo con jóvenes que hacen un uso extensivo del espacio público. Detectamos necesidades que trabajamos individualmente o en grupo tanto en proyectos personalizados por nosotros como vinculados a entidades de barrio", relata Rallo. 

Su tarea es además "de prevención y acompañamiento" en dificultades que se les puedan presentar a estos jóvenes o en procesos vitales o de cambio. De ahí que su intervención no pueda depender más "de la precariedad" y de quieran forzar este miércoles una nueva mesa técnica entre sindicatos y administración local. "Amamos el servicio y nos gusta mucho el trabajo que realizamos pero lo que queremos es que sea de la misma calidad que la del resto de trabajadores públicos municipales", remarca Rallo, que valora, al igual que sus compañeros, el no poder trabajar por las tardes con los jóvenes a pie de calle como una de las "líneas rojas" de esta lucha laboral.

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