Pedro Sánchez abre este lunes la Cumbre del Clima en Glasgow

El presidente español, Pedro Sánchez (i), conversa con su homólogo estadounidense, Joe Biden, durante la cumbre de líderes de G20.
El presidente español, Pedro Sánchez (i), conversa con su homólogo estadounidense, Joe Biden, durante la cumbre de líderes de G20.
La Moncloa

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, será el encargado de estrenar este lunes la primera parte del segmento de alto nivel de la 26ª Cumbre del Clima (conocida como COP26) en la localidad británica de Glasgow.

Esa sesión inaugural abrirá la cumbre climática con los discursos de cerca de 130 jefes de Estado y de Gobierno, y Sánchez será el primero en intervenir en el plenario al ser el líder del país anfitrión de la COP25, que se celebró en Madrid en 2019.

En el listado de oradores también figuran los líderes de Estados Unidos (Joe Biden), la UE (Ursula von der Leyen), el Consejo Europeo (Charles Michel), Alemania (Angela Merkel), Francia (Emmanuel Macron) e Italia (Mario Draghi).

Sin embargo, no acudirán los presidentes de China y Rusia, Xi Jinping y Vladimir Putin, respectivamente, con lo que la Cumbre del Clima de Glasgow se quedará sin las intervenciones de los máximos responsables de dos de los países más contaminantes del planeta.

Las intervenciones de los jefes de Estado y de Gobierno suelen estar jalonadas de compromisos en la lucha contra el cambio climático. Como es habitual en estas citas, la primera semana será más técnica con la presentación de estudios científicos e iniciativas temáticas, mientras los equipos diplomáticos de los países irán trabajando en las declaraciones y decisiones que se aprobarán al final de la Cumbre.

La segunda semana incluirá un tramo ministerial en el que se irán perfilando los textos del llamado 'paquete de Glasgow'. La COP26 tiene como fecha de finalización prevista el 12 de noviembre, pero habitualmente estos encuentros no suelen terminar el día fijado con anterioridad.

Los negociadores de la Cumbre del Clima tienen sobre la mesa la necesidad de "pasar de la letra a la acción" para responder a las amenazas de la crisis climática, según apuntó este miércoles Valvanera Ulargui, directora de la Oficina Española de Cambio Climático (OECC), en un encuentro virtual con periodistas.

Países vulnerables

No en vano, el secretario general de la ONU, António Guterres, ha definido como "código rojo para la humanidad" el último informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés) y los compromisos climáticos de los países están lejos de cumplir el objetivo del Acuerdo de París de que el planeta no se caliente más de 1,5 grados respecto a los niveles preindustriales, ya que dejan al mundo en camino de un calentamiento de 2,7 grados a finales de este siglo, según el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Pnuma).

"Tenemos que salir de la COP26 sabiendo que cumplimos con el objetivo de 1,5 grados y con las demandas de los países vulnerables", sentenció Ulargui. Eso se traduce en menos emisiones de gases de efecto invernadero y una mayor solidaridad financiera con los países que sufren más los impactos climáticos.

Por ejemplo, más de 300 organizaciones de la sociedad civil (entre ellas Amnistía Internacional, Greenpeace, Oxfam, Red de Acción por el Clima y WWF) piden que la COP26 garantice un mecanismo de financiación sobre pérdidas y daños para los países más afectados por la crisis climática, como los pequeños Estados insulares del Pacífico.

Otro asunto pendiente que dejó la COP25 de Madrid es cerrar el libro de reglas del Acuerdo de París en cuanto a los mercados de carbono (es decir, que países y empresas intercambien créditos de emisiones de gases de efecto invernadero), de manera que se diseñen teniendo en cuenta reducciones reales de emisiones que no dependan de compensaciones y 'créditos basura'. Ése fue el principal escollo en las negociaciones en Madrid y se trata de un tema complejo que podría continuar en el tintero.

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