Kansei
Una imagen de Kansei, un robot que muestra sentimientos humanos. 20MINUTOS.ES

La crisis económica no sólo afecta al trabajo de los humanos. En Japón, miles de robots trabajadores están parados por falta de producción, aunque las máquinas no acuden al INEM y no tienen familias que mantener.

Según informa elpais.com en Japón la crisis está haciendo que no sólo paren los robots destinados a la construcción, sino que los productos que construyen y montan, como otros robots, también esperen en un almacén a ser vendidos.

Aunque un robot sale más barato que un trabajador humano, las inversiones que requieren son muy elevadas

Japón es conocido entre otras cosas por las muchas promesas tecnológicas y las esperanzas que sus empresas han depositado en los robots. Hasta ahora, cada poco tiempo sorprendían al mundo entero presentando robots limpiadores, recepcionistas, mascotas... Pero todo eso tendrá que esperar. 

Aunque un robot sale a la larga más barato que un trabajador humano, las inversiones que requieren a priori son muy elevadas, un gasto que la mayoría de las empresas japonesas no puede asumir en este momento. En Japón la producción industrial ha caído un 40%, con lo que tampoco los particulares se animan a adquirir lujosos accesorios robóticos. 

Gadjets como la mascota PLEN, el vigilante electrónico Roborior, Mi Cuchara, un brazo que da de comer a personas discapacitadas o el Wakamaru, un asistente para las tareas del hogar, han descendido drásticamente sus ventas. 

Sólo un modelo ha visto cómo el interés por sus circuitos se mantiene: un enorme robot que realiza tareas de limpieza en hoteles y que es capaz de usar los ascensores para moverse por el edificio.