Coronado, Sampietro, Alcaine y De la Iglesia alaban la diversidad de la Espiga de Honor

El actor José Coronado, la actriz Mercedes Sampietro, el director de fotografía José Luis Alcaine y el director Álex de la Iglesia, ha coincidido en alabar la diversidad de la Espiga de Honor, premio a la trayectoria con el que han sido distinguidos en la 66 Semana Internacional de Cine de Valladolid (Seminci).

"Empecé aquí con una película de Delibes", ha rememorado Coronado en el encuentro de las Espigas de Honor con los medios, galardón que recibe como "un honor que acrecentado por poder compartirlo con tres monstruos". "Es un agradecimiento y una alerta para seguir estando despiertos y concentrados", ha añadido.

El actor, que "creía que esta era una profesión que venía de familia", ha reconocido que "se encontró con ella" y descubrió que podía seguir ganándose la vida pero, además, disfrutando y divirtiéndose. Desde entonces, ha afirmado, ha "intentado estar a la altura de las circunstancias" y ha conseguido "vivir dignamente de este maravilloso oficio".

En un repaso a esa prolífica carrera ha afirmado que 'No habrá paz para los malvados', de Enrique Urbizu, es la película que más alegrías le ha dado. "Creo que es una obra maestra", ha incidido.

"No entiendo qué está pasando", ha confesado, por su parte, De la Iglesia, quien ha destacado el "privilegio, la locura y el honor" que supone recibir este galardón junto a personas a las que adora, admira y respeta. "Jamás había pensado recibir un premio junto a ellas. Estoy encantado de la vida", ha incidido.

Pero, al margen de los premios, que "están bien", valora más poder comer con Alcaine y hablar de 'Ciudadano Kane' o con José Coronado sobre su adicción al cine: "Encontrarse con hermanos es algo muy especial, esto es un premio".

"Mi experiencia no es definitoria, pero mi acercamiento al cine es u a historia de pasión, filiación e incluso, adicción; de ver pelis y flipar", ha reflexionado sobre su amor por un mundo protagonizado por superhéroes, entre los que ha citado a Loki, Thor y Pilar Miró. "Era como ser astronauta", ha incidido y, al igual que Coronado, ha dedicado una especial mención a Enrique Urbizu, al que se ha referido como un particular Lancelot, "un guerrero al que envidiaba". Precisamente, gracias a él descubre "un universo de horizontes de ignorancia" y empieza de cero en la dirección artística.

Palabras de agradecimiento que ha dedicado también a su cogalardonado: "Alcaine es responsable de que yo haga cine, porque hace las películas que más me han gustado en la vida". A lo que ha añadido: "Si este señor elige mal el diafragma, no tenemos '¡Ay, Carmela!', no tenemos cine español".

"El cine acelera la vida, hacer cine es vivir a velocidad 4x, es estar en una situación en que las decisiones son esenciales. El 'fucking' cine es un tema de amor, de pasión, de encontrarte viviendo algo único que parece que es un sueño. Damos la vida. Llevamos dando la vida décadas haciendo un trabajo más allá de la pasión", ha remachado.

Por su parte, el aludido José Luis Alcaine, ha confesado que le dijeron que se dedicase a otra cosa porque el cine no estaba hecho para él. "Pero no hice ni puto caso", ha afirmado, arrancando risas en la sala, antes de echar la vista atrás con motivo de la Espiga de Honor: "Esto es una especie de punto y vuelta a empezar, porque aquí se para un momento mi experiencia vital y vuelvo a empezar inmediatamente mañana con otra peli".

Asimismo, ha reconocido que "es genial" que este año la Seminci premie a cuatro representantes de cuatro departamentos distintos para "hablar de cine y pasar revista a los años vividos".

Por último, también como un "reconocimiento de cariño muy grande" ha recibido Mercedes Sampietro este premio, una actriz, según ella misma ha recordado, "vinculada al festival desde hace muchos años" y del que guarda muchos recuerdos: "Esta Espiga significa el cariño de compañeros y de la profesión en un festival tan querido".

Mostrar comentarios

Códigos Descuento