Bruselas enfría el plan de Sánchez de 'salirse' del mercado eléctrico europeo: "No está claro cómo funcionará"

  • "Cambiar el modelo actual supone riesgos para la predictibilidad del mercado", ha asegurado la comisaria de Energía.
  • La propuesta de España busca abandonar el actual sistema de precios y limitar el coste de la energía producida con gas
El presidente Pedro Sánchez habla con la vicepresidenta Yolanda Díaz ante la mirada de la vicepresidenta Nadia Calviño.
Pedro Sánchez junto con Nadia Calviño y Yolanda Díaz.
EFE

La Comisión Europea enfría de momento los planes del Gobierno español para poner coto al auge de los precios de la energía. La primera propuesta de Sánchez fue una compra conjunta de energía y una reforma del mercado europeo, pero un total de 11 Estados miembros, liderados por Alemania y Países Bajos, bloquearon esa opción. Ante esa situación, el Ejecutivo ha pedido a Bruselas salirse del sistema actual. Pero la Comisión avisa de que "crear un mercado paralelo" supone "una serie de riesgos" para la competitividad y la seguridad del suministro.

La propuesta de España busca abandonar el actual sistema de precios y limitar el coste de la energía producida con gas, pero Bruselas lo ve demasiado ambicioso. "No está totalmente claro cómo funcionará en la práctica un sistema con precios para las distintas fuentes de energía o si será mejor alternativa que el diseño actual del mercado eléctrico", ha dicho en una rueda de prensa la comisaria de Energía, Kadri Simson, tras la reunión extraordinaria de los ministros del sector.

La Comisión Europea, que hace ya unos días propuso un paquete de medidas "con efecto inmediato" para frenar la escalada de precios, sigue creyendo que es necesario tomar medidas "urgentes" y deja las reformas más profundas para el medio plazo. en este sentido, Simson considera que el modelo actual "garantiza que se ajusten la oferta y la demanda". La puerta, eso sí, no está cerrada a las propuestas de España, que serán analizadas.

En todo caso, tienen pocas opciones de salir adelante. Este lunes un total de 11 Estados miembros, entre ellos Alemania, se han opuesto a una reforma del mercado. Así, se han generado dos bloques en torno al tema energético: el primero, con Berlín y Amsterdam como líderes, no cree que haya que tocar nada por ahora y va en la línea de los planes de la Comisión. El segundo, con España y Francia a la cabeza, quiere reformas de calado y busca sumar a otros países como Italia, Grecia o Portugal.

Así, la "prioridad" del Gobierno es que la reforma propuesta sea adoptada "a nivel europeo" porque "no tiene mucho sentido" que cada Estado miembro actúa "de forma aislada", como según Moncloa viene sucediendo hasta ahora. "Queremos que sea una reforma a nivel europeo ante circunstancias extraordinarias", sostuvo la secretaria de Estado de Energía, Sara Aagesen. Reconocen además que países como Hungría, Grecia o la propia Francia están de su lado: "Reconocen que es necesario abordar esta cuestión".

En el caso de Alemania queda por ver qué hará el nuevo Gobierno -que previsiblemente formarán el SPD, los Verdes y el FDP- pero no parece que su posición vaya a cambiar demasiado en los próximos meses y hay que tener en cuenta además que el debate es "urgente". Desde Países Bajos insisten en que "el mercado energético interior es la piedra angular de la política climática" y que las medidas tienen que tomarse "dentro de ese marco", una posición compartida por Berlín. Dinamarca, en este sentido, se suma al discurso de la Comisión y alerta sobre las posibles "consecuencias negativas" que podrían darse si se intenta un cambio de modelo. España, en todo caso, no se da por vencida.

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