Los radares destrozados funcionarán tras la Mercè

Seguirán estropeados hasta la semana que viene. Un joven, con 80 sanciones, fue detenido por reventar uno. Arreglar los sabotajes costará 35.000 euros.
Cuatro de los siete radares urbanos que tiene Barcelona están fuera de servicio por los ataques que recibieron la semana pasada. Tres de las cámaras afectadas seguirán inutilizadas hasta la semana que viene, mientras que la cuarta, que se encuentra en peor estado, tardará un poco más en volver a funcionar.

El radar que está en peor estado es el de la Meridiana con Rio de Janeiro, que fue destrozado la madrugada del jueves por un joven de 29 años que acumulaba ochenta denuncias por infracciones de tráfico, según fuentes municipales. El joven fue descubierto por una patrulla de los Mossos d’Esquadra. En ese momento, ya había destrozado la máquina con un martillo y se disponía a quemarla. Después de declarar, quedó libre con cargos.

Los otros tres radares inutilizados están en la Ronda del Mig, pero su afectación es mucho menor, ya que sólo tienen roto el cristal delantero. Los únicos radares urbanos que funcionan ahora en la ciudadson los de Diagonal, Via Augusta y uno de la Ronda del Mig. Estos también fueron saboteados aunque ya los han reparado. Los destrozos pueden llegar a costar 35.000 euros.

En las rondas, intocables

Fuentes municipales explicaron que los radares de las dos rondas, que llevan más tiempo, nunca han sido saboteados, básicamente porqué están demasiado altos para que alguien los pueda destrozar.

Más de 13.000 multas en un mes

Los siete radares urbanos están situados en las entradas a la ciudad y se disparan cuando los conductores pasan de 50 km/h, que es la velocidad máxima permitida en Barcelona, con excepción de algunos puntos donde el límite es de 60 km/h. Durante el mes de agosto, el primero de funcionamiento, estos radares permitieron multar a 13.185 vehículos. El de la Meridiana es el que más fotos hizo.

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