La ola de incendios cumple 4 años a la espera de una nueva ley de prevención, que llegará al Parlamento en 2022

La ola de incendios que arrasó en octubre de 2017 cerca de 50.000 hectáreas en una semana y provocó cuatro muertos cumple cuatro años con retos pendientes como: una nueva ley de incendios, mejoras en la gestión del territorio y ejecutar actuaciones comprometidas -como un cinturón verde para Vigo o un gran parque forestal en Nigrán-.
La ola de incendios cumple 4 años a la espera de una nueva ley de prevención, que llegará al Parlamento en 2022
La ola de incendios cumple 4 años a la espera de una nueva ley de prevención, que llegará al Parlamento en 2022
20M EP

Según explican a Europa Press fuentes de la Consellería de Medio Rural, se prevé que el proyecto de ley comience su tramitación en el primer semestre de 2022. Actualmente, se desarrollan "con normalidad los trabajos de su redacción", después de haberse celebrado diversos grupos de trabajos con los propios profesionales del servicio y con las universidades.

En febrero de 2019, en una comparecencia en la Cámara gallega, el conselleiro de Medio Rural, José González aseguró que este texto estaría listo en la pasada legislatura. Posteriormente, en octubre de 2020, fijaba 2021 como el año en el que Galicia tendría una nuevo texto "consensuado" que reformase una ley de 2007, si bien no será hasta el 2022 cuando llegue a la Cámara. Por el medio, han tenido lugar periodos electorales y una pandemia.

Con todo, el conselleiro hacía balance recientemente en el Parlamento de los avances en los últimos años a raíz de la comisión de investigación creada por la ola de fuegos. Así, destacaba el nuevo plan forestal, la ley de recuperación de tierras para luchar contra el abandono, así como el incremento a seis meses de contratación de un millar de bomberos forestales fijos discontinuos -aunque en las últimas semanas trabajadores se han manifestado contra la precariedad-.

A esto se une que hay sobre un 86% de municipios adheridos al convenio con Fegamp y Seaga de limpieza de franjas, además de que el 75% de los ayuntamientos cuentan con un plan de prevención aprobado o en tramitación.

LA 'ZONA CERO': "QUEDAN MUCHÍSIMAS COSAS PENDIENTES"

"Quedan muchísimas cosas pendientes, pero se ha hecho mucho", de este modo reflexiona el alcalde de Nigrán, Juan Antonio González Pérez (PSOE), cuatro años después de un octubre que situó a la parroquia de Chandebrito como una de las 'zonas cero', pues allí fallecieron dos octogenarias que quedaron atrapadas en una furgoneta.

Valora que las comunidades de montes de Camos y Chandebrito tienen una "convicción clara de lo que quieren" con un nuevo modelo de bosque. Durante estos años han plantado más de 25.000 árboles que no son especies pirófitas.

Este domingo, 17 de octubre, Chandebrito acogerá un acto (11,30 horas) por el cuarto aniversario de los incendios con la plantación de unos "500 árboles" autóctonos en Chans de Rapadouro.

Mientras, en Chandebrito se han recuperado "todas" las casas quemadas y se han hecho franjas de seguridad "con miles de árboles plantados que no tiene nada que ver con lo previo a los incendios de 2017". "De esos incendios todos fue negativo, pero nos hizo pensar que íbamos en mal camino", razona.

Paralelamente, el lunes que viene comenzarán los trabajos de limpieza de caminos del gran parque forestal que se proyecta en Nigrán con decenas de hectáreas, que unirá Chandebrito con Camos y abarca "gran parte de lo que se quemó". Una actuación que el regidor espera que esté avanzada en "gran parte" el año que viene. "Va a ser pronto una realidad y un antes y un después".

Eso sí, acusa al Gobierno gallego de falta de colaboración. "Yo, como alcalde de Nigrán, a la Xunta no la vi por ningún lado", lamenta. Afea que "no hay una política ni forestal ni de recuperación de espacios" por parte autonómica. Pone de ejemplo que para el gran parque forestal tienen "ayuda cero".

"APOYO CASI INEXISTENTE DE LA XUNTA"

Por su parte, el municipio de As Neves fue otro de los lugares donde el fuego atacó con mayor virulencia, pues llegó a arrasar el 90% de su territorio, unas 5.000 hectáreas. El alcalde, Xosé Manuel Rodríguez (BNG), valora como "muy positivo" el trabajo realizado en este tiempo por los vecinos, pero ve "bastante negativo el apoyo casi inexistente de la Xunta", que "es la que tiene competencia forestal".

El regidor de As Neves recrimina que hasta el año pasado no se pusieron en marcha "pequeñas acciones", véase una aldea modelo "en fase incipiente" y un proyecto con fondos europeos que "generará un área de aprovechamiento agroforestal". Pide "sensibilidad" a la Xunta para un plan de regeneración del monte "en un territorio especialmente damnificado", pues siguen "sin estímulos para retirada de eucaliptos que ardieron y van rebrotando".

En contraposición, Xosé Manuel Rodríguez resalta el proyecto "transversal" municipal educativo-ambiental, llamado 'O monte nace na escola', con distintas acciones que van de infantil a FP, con "lo que se busca evitar una nueva desgracia por falta de sensibilización".

Entre lo poco "positivo" que dejó la tragedia, se encuentran los petroglifos de A Coutada, que gracias al fuego se descubrieron en As Neves, "de los más importantes de los últimos 25 años aparecidos en Galicia".

Junto a esto, el pasado viernes la Mancomunidade de Montes de Vigo realizó un acto conmemorativo en el mirador del parque forestal de Aguieira para reclamar más recursos y emplazar a superar el "atasco administrativo" de Xunta y Ayuntamiento para impulsar el comprometido anillo verde.

LECCIONES PARA EL NUEVO ESCENARIO DE MEGAINCENDIOS

Precisamente, este año se ha publicado el libro 'Unha nova xeración de lumes? Actas do coloquio galacio-portugués sobre incendios forestais', coordinado por el catedrático de Edafología y Química Agrícola Francisco Díaz-Fierros Díaz-Fierros, a raíz de la serie de conferencias que se realizaron en enero de 2018 tras los fuegos que Pedrógão Grande (Portugal) y la ola de 2017 en la comunidad gallega.

Durante la presentación del libro hace unos meses, Díaz-Fierros ya avisaba de que la prevención de incendios "progresó muy poco" en Galicia desde la ola de fuegos, al tiempo que advertía de los peligros que supone la nueva generación de incendios, que aúnan un mayor poder de propagación con una afectación a la interfaz urbano-forestal.

En esa obra se dedica un artículo -firmado por varios autores- en el que se detalla el contexto en el que se produjeron los fuegos de octubre en Galicia. Entre el 14 y el 16 de octubre de 2017 Galicia se encontraba bajo "la anómala influencia" creada por el ciclón 'Ophelia', con "alta temperatura, baja humedad del aire y fuertes vientos". A eso se sumaba una sequía previa prolongada. Todo ello dio lugar a 247 fuegos en tres días.

En las simulaciones realizadas de esos fuegos, los investigadores observaron que la propagación del fuego en eucaliptales alcanzó entre 1 y 2 km/h, "que generaba potencias lineales", mientras en pinares se llegó hasta los 3 km/h.

Sobre la peligrosidad de los nuevos megaincendios, los expertos determinan que en los fuegos de 2017 "más de 80.000 edificios y 85.000 personas estuvieron a menos de un kilómetro de un incendio".

Esta obra hace consideraciones al nuevo escenario que pasan por que, "dado el carácter de riesgo sistémico del incendio forestal en Galicia, hace falta una visión transdisciplinar que considere ese riesgo de una manera más integral, en conexión con diferentes usos de la tierra, y donde los aspectos socioeconómicos y ecológicos sean más tenidos en cuenta".

En esta línea, en el libro se recogen diferentes artículos. En uno de ellos, Juan Picos Martín avisa de que en las "políticas sobre territorio rural debería hacerse especial hincapié en la gestión de la carga de combustible".

Y es que desde 2017 Galicia ha vivido otros grandes incendios forestales con miles de hectáreas calcinadas, como los de Dodro y Rianxo (en marzo de 2019) o los de este verano en la Ribeira Sacra.

Mostrar comentarios

Códigos Descuento