La crisis de los camioneros amenaza también a España: "En poco tiempo estaremos como en Reino Unido"

2021_10_07_ ( Fotografía Eva Máñez )  CAMIONERO
José Ramón Gimeno es un conductor autónomo de 44 años, propietario de su propio camión desde hace 18 años.
Eva Mañez López

"Aquí andamos, conduciendo por la piel de toro", contesta José Ramón Gimeno a través del manos libres. De fondo, se escucha zumbido del motor. Lleva en la cabina desde las 5:30 de la mañana y aún le quedan dos horas para bajarse en Pamplona, tal y como comanda el tacógrafo, el aparato que "manda en tu vida" cuando llevas un camión.

"No tienes vida familiar, eres una persona con la que no se puede contar para nada, no sé ni a la hora a la que voy a volver, ni si voy a volver, mi mujer no puede contar conmigo para ir a recoger a los niños, ni a una reunión del colegio, tiene que apechugar ella con todo", relata este conductor autónomo de 44 años, propietario de su propio camión desde hace 18 años.

El de camionero ha sido siempre un trabajo sacrificado, pero hace años contaba con una generosa retribución que compensaba las eternas jornadas, las noches durmiendo con un ojo abierto por el miedo a los robos y la imposibilidad de cualquier tipo de conciliación familiar. La crisis de 2008 lo cambió todo.

"Los precios están congelados desde que estalló la crisis, ahí hubo una caída de todo y, desde entonces, la actividad se hace cada vez más complicada de llevar, la rentabilidad es cada vez menor", explica Gimeno. "En poco tiempo estaremos como en Reino Unido".

"Los precios están congelados desde que estalló la crisis y la actividad se hace cada vez más complicada de llevar"

Déficit de conductores

El Reino Unido está sufriendo desde hace semanas una carencia de transportistas que ha dejado desabastecidas a cientos de gasolineras en el país y que ha obligado a desplegar a efectivos militares. Para muchos, podría tratarse de un anticipo, generado por el Brexit, de lo que podría ocurrir en España en pocos años.

"El sector se está volviendo menos atractivo, en los últimos años, probablemente desde antes de la crisis está perdiendo margen de beneficio", explica Javier San Martín, profesor de logística en la OBS Business School.

Los precios de los servicios del transporte han cambiado poco desde 2008, pero la situación se ha vuelto casi insostenible desde el inicio de este año, cuando también empezaron a dispararse los gastos debido a la inflación que sufre todo el continente.

"Si lo miras este año respecto al año pasado, los costes han subido muchísimo por un incremento del coste de seguros y porque, dentro de lo que es un camión, el coste de combustible oscila entre un 30% y un 40% del total del coste y la gasolina ha subido muchísimo", declara San Martín.

En el horizonte, una tecnología que podría provocar una auténtica revolución en el mundo del transporte. "De aquí a pocos años vamos a tener una novedad tecnológica que va a hacer que muchos transportistas pierdan su trabajo que son los camiones autónomos, que aún no está claro cuándo se va a legislar su uso en la UE pero todo parece indicar que entre 2026 y 2030", explica San Martín, que, en todo caso, prevé un periodo de transición que podría extender durante 20 o 30 años en los que los conductores seguirán siendo necesarios.

"Una novedad tecnológica que va a hacer que muchos transportistas pierdan su trabajo son los camiones autónomos"

Salarios a la baja

Esta reducción de los márgenes de beneficios ha repercutido en último término en las condiciones salariales de los camioneros, tanto los que son autónomos -en torno a un tercio de la flota en España- como los asalariados, que están contratados generalmente por pequeñas empresas.

"Estamos en una situación muy delicada porque esta vorágine, esta jungla en la que se ha convertido el transporte de carretera en la que las empresas son muy poco rentables o vamos a pérdidas ha generado una situación de precarización del sector", explica Víctor González, copropietario de una empresa de transporte con tres camiones y presidente de la federación de pequeñas empresas y autónomos Fetransa.

Ante esta situación, el sector está teniendo serios problemas para renovar generacionalmente a los conductores, que avanzan hacia la jubilación sin poder dar el relevo a una fuerza de trabajo más joven.

"Las consecuencias las estamos pagando ahora, que no hay conductores profesionales dispuestos a trabajar en estas condiciones ni a asumir esta profesión en las condiciones que nosotros podemos ofrecerles", añade González.

"No hay conductores profesionales dispuestos a trabajar en estas condiciones"

Sin renovación generacional

"Lo mío es vocacional, mi padre era camionero y me enseñó", declara Gabriel Falcón, que, a sus 51 años, lleva más de tres décadas como trabajador asalariado del sector del transporte. Tras una experiencia de cuatro años como empresario, vendió sus camiones en 2018. Aunque breve, su periodo como empresario le sirvió bien para conocer las carencias del sector.

"Si un empresario no gana no le puede dar al obrero, por eso yo tampoco puedo exigir al empresario que pague más, no pueden pagar más", declara Falcón. "Los portes están al nivel de hace 20 o 25 años y los gastos se han duplicado. Antes mi jefe ganaba dinero y se veía color, daban propinas y pagas extras, pero eso también ha cambiado, el empresario tiene unos márgenes de beneficios muy muy estrechos y no pueden dar a un conductor 4.000 euros que es lo que atraería a gente a empezar".

- ¿Y no te has planteado irte a trabajar al Reino Unido?

"Llamé por curiosidad a una oferta que vi en Facebook para trabajar en Reino Unido", explica Falcón. "Pagaban 3.800 libras, pero exigían buen nivel de inglés, te hacían un visado de tres meses y luego todo allí es carísimo. Al final, echas cuentas y, para ganar un poquito más, a mi no me merece la pena. Igual a gente más aventurera sí, pero a mí no".

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