La crisis del gas se acerca a España: la tensión entre Argelia y Marruecos podría disparar el precio en los próximos meses

¿Se acerca una crisis de gas a España?
¿Se acerca una crisis de gas a España?
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Argelia cerró el pasado domingo el gasoducto que llevaba gas a España y Portugal a través de Marruecos. Al perder uno de los gasoductos se tendrá que sustituir por otras vías de importación más caras, como barcos metaneros. ¿Qué sucederá con el gas en España?.
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¿Puede un conflicto diplomático entre dos países del norte de África afectar a tu factura del hogar? Aunque suene extraño, sí. Los recientes acontecimientos en el Magreb entre dos países históricamente enfrentados -Argelia y Marruecos-, podrían tener consecuencias en los próximos meses en España.

El pasado mes de agosto, el ministro de Energía argelino anunció que el gasoducto que pasa por Marruecos y lleva gas a España no renovaría su concesión, por lo que quedaría inutilizado, algo que se hizo realidad el pasado domingo. Las tensiones que arrastran estos dos países han desembocado en la rotura completa de sus relaciones (una vez más), provocando gran incertidumbre en la otra orilla del Mediterráneo.

Esta situación ha hecho saltar las alarmas en España, provocando la visita urgente a Argelia el pasado 30 de septiembre del ministro de Asuntos Exteriores español, José Manuel Albares, y el 27 de octubre de la vicepresidenta y ministra para la Transición Ecológica, Teresa Riberapara asegurar que esta disputa no afecte al suministro de gas en la Península. En ambas ocasiones Argelia aseguró al Gobierno Español que no dejaría de suministrar el gas prometido a España.

Además, esta situación llega en un momento donde los bolsillos de los españoles están mermados por la subida de la factura de la luz, que en los últimos meses ha superado en varias ocasiones su máximo histórico; así como el precio del gas en Europa, que ha subido más de un 25%, impulsado por la creciente demanda del hemisferio norte.

La Presidencia de Argelia han decidido no renovar el contrato para la utilización del gasoducto Magreb-Europa, que transporta gas natural a España a través de Marruecos.

¿Es realmente tan importante este gasoducto?

Argelia es con diferencia el mayor proveedor del gas natural que se usa en España, aunque no el único. El 30% de las importaciones de gas en 2020 vinieron de Argelia (en lo que va de año el 44%), de la que buena parte llega a las costas españolas a través de dos vías: el gasoducto Magreb-Europa (GME), que pasa por Marruecos, y el gasoducto Medgaz, que llega directamente desde Argelia.

El GME, el conducto que Argelia ha cerrado, es un conducto de más de 1.400 kilómetros de longitud que comienza en el campo argelino de Hassi R'mel, atraviesa el territorio marroquí en unos 540 kilómetros y cruza el Gibraltar en un tramo submarino de unos 45 kilómetros antes de llegar a Cádiz. Transportaba una media anual en torno a los 10.000 millones de metros cúbicos a la Península.

Mientras, Medgaz, de una longitud de más de 750 kilómetros que conecta directamente el campo argelino con España (Almería), entró en funcionamiento en 2010 y tiene una capacidad de 8.000 millones de metros cúbicos, aunque está en proceso de ampliación y podría alcanzar los 10.000 millones de metros cúbicos.

¿Cómo llega el gas a España?
¿Cómo llega el gas a España?
Henar de Pedro

"La infraestructura utilizada hasta la fecha para importar gas de Argelia ha sido doble, por una parte, los gasoductos y, por otra, los barcos metaneros con gas natural licuado", explica a 20minutos Julio Cesar Pérez, director de comunicación de Sedigas, la Asociación Española de Gas.

"Contamos con la mayor infraestructura de recepción de gas natural de Europa (casi un tercio del total): 6 plantas regasificadoras que nos han permitido diversificar nuestros aprovisionamientos de gas e incrementar nuestra seguridad de suministro. En estos momentos son casi 15 los países de los que importamos gas natural. Lo más importante aquí es el concepto de diversificación. Afortunadamente, y a pesar de que no contamos con grandes interconexiones con Europa, gracias a esta infraestructura no estamos sujetos a un único proveedor", explica Pérez, en referencia a si realmente España depende o no de Argelia.

Suministro garantizado, pero... ¿al mismo precio?

Pese a que tanto Argelia como el Gobierno de España han asegurado que en ningún caso se producirá un desabastecimiento, al perder uno de los gasoductos la cantidad de gas natural que entra en España se ve mermada, tendiendo que suplir esa demanda por otras vías de importación más caras, como son los barcos metaneros.

Una fuente del mercado consultada por este medio asegura que España podría vivir sin el tubo de Magreb-Europa, pero apunta que el problema sería el coste. El gas que viene por barco es más caro que el que viene por tubo porque hay que licuarlo, transportarlo y regasificarlo, mientras que el del tubo fluye directamente.

Según esta misma fuente, al ser Argelia el proveedor principal y dejar únicamente un gasoducto, si a ese tubo le ocurriera un percance sí existiría un problema. Aun así, en el supuesto de que dejara de venir gas de Argelia, España tiene varios días de reserva y se sustituiría el gasoducto por los metaneros. No habría por lo tanto un problema de desabastecimiento, sino de subida de precios, algo que por otro lado, ya está ocurriendo.

España podría vivir sin el gasoducto Magreb-Europa, pero el problema sería el coste

"Después del periodo más duro de la pandemia todo el mundo se ha puesto a producir y consumir y eso ha provocado un aumento de la demanda de manera brutal", afirma a 20minutos Pablo Abejas, consejero delegado del Grupo Visalia, que añade que esta demanda se produce después de que "durante el confinamiento mundial se cerraran inversiones en fracking y pozos, por lo que las reservas de gas son inferiores a las que había antes de la pandemia", generando una subida de los precios.

El Gobierno español reclama a Europa una compra conjunta de gas

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, planteo el pasado seis de octubre que la Comisión Europea lidere la compra conjunta de gas de los Veintisiete, tomando ejemplo de las adquisiciones de vacunas, y se ha abierto a una cooperación reforzada en el caso de que no todos los Estados miembros apoyen la medida.

Aunque dijo tener la impresión de que la mayoría de países de la UE estarían a favor, Sánchez propuso una cooperación reforzada entre los interesados, en caso de que algún Estado miembro rechace esta opción que, según recalcó, se articularía en sintonía con el sector privado.

El presidente subrayó que el auge de los precios del gas y la electricidad es un asunto europeo que afecta a todos los Estados miembros, por lo que ha reiterado que la UE cuando ha actuado de forma conjunta ha demostrado ser más fuerte.

Asimismo, aseguró que la reforma del mercado marginalista debe plantearse a nivel europeo, asegurando que es un sistema que "ya no vale" y que toca "revisar a fondo" pues beneficia a las energías más costosas en detrimento de las renovables, por lo que no cumple con los objetivos con los que se diseñó.

Argelia-Marruecos, una disputa que podría aumentar el precio del gas

La inquina entre Argelia y Marruecos tiene su origen en la independencia de ambos territorios, donde las fronteras trazadas por el colonialismo tienen mucho que ver. El vasto territorio argelino heredado del colonialismo francés provocó en el independentismo marroquí, que reclamaba una extensión mayor de sus tierras (el Gran Marruecos), una enemistad que les situó en bandos distintos de la historia. Desde aquel momento, y empeorado por episodios posteriores, un Marruecos alineado con Estados Unidos y una Argelia asistida por la Unión Soviética trazaron durante décadas una aversión que todavía continúa.

Hoy, pese a la difícil situación económica que viven ambos países, la persistente animadversión entre ambos ha pesado más que las previsibles consecuencias de la decisión de cerrar el gasoducto. Por un lado, Marruecos no perderá solo el negocio del gasoducto, por el que cobraba el 7% del valor del gas natural que pasaba por su territorio, sino que buena parte del gas que utilizan es de origen argelino, por lo que tendrá que buscar vías alternativas para no vivir un desabastecimiento de gas.

Por otro lado, Argelia, que vive un momento de crisis política interna y una maltrecha economía, causada por las consecuencias de la pandemia del covid, podría sufrir un descenso de su exportación de gas, que es sustento económico principal. Pese a que el Gobierno argelino le ha asegurado a España compensar las exportaciones que antes hacía por el gasoducto GEM a través de barcos metaneros, al no depender España exclusivamente de ellos y contar con más proveedores de esta energía, podría en algún momento preferir otro país que le ofrezca mejores precios.

Albares, que acudió a Argel acompañado por el presidente de Enagás, Antoni Llardén, y el director general de Naturgy, Antonio Bassolas, aseguró tras la visita que Marruecos y Argelia son dos países "amigos" con quienes hay relación estratégica. "Ha quedado claro que Argelia va a trasladar en todo momento el gas necesario para que la demanda de gas esté perfectamente cubierta", dijo el ministro.

Todavía está por ver si las alternativas al gasoducto cerrado terminan afectando a los bolsillos de los españoles, que ven con incertidumbre como las rencillas entre dos países vecinos podrían acabar en una subida de sus facturas.

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