Ropa más sostenible y de mejor calidad: así ha cambiado la pandemia a la industria de la moda

Desfile de Isabel Sanchís en la Mercedes-Benz Fashion Week Madrid 2021.
Desfile de Isabel Sanchís en la Mercedes-Benz Fashion Week Madrid 2021.
GTRES

La pandemia de la Covid-19 ha cambiado nuestra forma de ver las cosas, además de nuestros hábitos de consumo. Hemos empezado a priorizar aspectos que antes no creíamos importantes y el mundo de la moda no ha estado ajeno a esta nueva situación.

Desde hace unos años, el consumo de moda en tienda online era cada vez mayor. No obstante, la cuarentena nos impulsó a utilizarlo y descubrimos la comodidad de comprar desde la comodidad de nuestra casa, en lugar de acudir a la tienda física, algo que se ha mantenido en el último año.

Otro de los cambios es el qué consumimos, como bien explica Charo Juárez, directora del Master de Gestión de Empresas de Moda de la Universidad Loyola: "Ha habido un cambio radical en las prendas que hemos estado adquiriendo, consumiendo aquellas que son más cómodas. Gracias a esto muchas marcas se han lanzado a sacar una línea Home, de sport... Antes había este consumo, pero no tanto como ahora".

La sostenibilidad, por otro lado, se ha convertido en una característica fundamental a la hora de consumir moda, buscando la moda lenta y la producción local.

"Se está empezado a ver que el consumo desproporcionado que hay en la moda no tiene sentido. Esta industria es la segunda más contaminante del planeta, por lo que ya no solamente es una decisión del consumidor, sino que se da también a nivel legislativo para crear medidas y que esto no siga así, como impuestos a los excedentes", añade la experta.

Llegados a este punto, podríamos imaginar que se acerca el final del fast fashion y que veremos caer el imperio de la moda rápida como el de Amancio Ortega, pero no es algo que vaya a suceder a corto plazo. Si bien nuestros hábitos de compra han cambiado, todavía queda mucho tiempo para que calen en la sociedad y ver por fin un cambio real, ya que se trata de una cuestión de mentalidad.

"Son tendencias que tardan un montón de tiempo en que se consoliden y además tienen que convivir juntas, no se trata de que termine una y comience otra. Si vemos las cifras de mercado, las grandes cadenas que todos conocemos siguen siendo los principales actores de venta, pero a largo plazo puede que comiencen a disminuir los volúmenes de facturación", explica a 20minutos Juárez. 

Por otro lado, parece que se está empezando a tomar conciencia sobre el tema y son los propios diseñadores los que se están dando cuenta que sacar tantas colecciones al año no es sostenible. Gucci ha sido uno de los primeros en plantarse y Alessandro Michele, el actual director creativo de la firma, anunció en mayo del 2020 que solamente va a presentar dos colecciones al año en lugar de las cinco a las que el público está acostumbrado. Estas, además, tendrán un diseño atemporal, ya que el diseñador considera que "la ropa debería tener una vida más larga que la que estas palabras les atribuyen".

"En el momento en el que se empiezan a tomar estas decisiones por las grandes marcas y se plantean que no puede haber tantas colecciones al año y que estas tienen que ir acorde con el tiempo que haga y no nos encontremos la ropa de invierno cuando aun fuera estamos a 30º, hará que el consumidor también cambie esos hábitos, creando un consumo más consciente y acorde a las realidades", aclara la experta.

Otro de los cambios que nos ha traído esta nueva mentalidad pospandémica es la necesidad de una industria de calidad y desglobalizada, trayendo las fábricas de los países subdesarrollados cerca de donde están los consumidores, teniendo una producción de cercanía.

"El transporte es uno de los factores más contaminantes y teniendo la producción más cerca, se puede atender de forma más rápida a las necesidades de los consumidores", explica Charo.

Finalmente, estamos viviendo un aumento del sector del lujo, según atestigua el Informe anual sobre tendencias globales de consumo 2021. "Este incremento se ha visto, sobre todo, en países como China, que han sido los que se han recuperado antes y son los principales consumidores de lujo", comenta. Según este informe, la marca de lujo francesa, Hermès, vendió 2.7 millones de dólares en Guangzhou en un solo día. 

Otro de los comportamientos que se han observado es lo que califican como “compradores por venganza”, personas que hacen gastos excesivos y extravagantes para compensar el haber estado restringidos y confinados en casa por varios meses.

Sin embargo, una vez experimentada la verdadera funcionalidad de la ropa, buscamos algo con lo que nos sintamos cómodos, como si fuera una segunda piel y hemos comprobado que esto no se consigue con tejidos baratos y de mala calidad. Por este motivo, se está empezando a comprar menos y aprovechar ese ahorro para comprar ropa de mejor calidad.

Como bien ha explicado Charo Juárez, todavía queda un largo tiempo para que estas nuevas tendencias se asienten y sean parte de nuestro día a día. Sin embargo, el paso más importante está ya dado y ha comenzado a coexistir la moda consciente con el fast fashion, plantando las semillas de un futuro dela moda más sostenible.

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