Las fiestas de gripe A se han convertido en una moda en Inglaterra y Estados Unidos. A ellas acuden padres que llevan a sus hijos para jugar con niños infectados por el virus A/H1N1, con la intención de que se contagien ahora de la enfermedad para inmunizarse en un futuro.

Los expertos insisten en que estas fiestas son una forma de contribuir a la propagación del virus
Quienes asisten y llevan a sus hijos a este tipo de 'eventos sociales' consideran más conveniente contagiarse de la enfermedad en el verano, para evitar el virus cuando lleguen las bajas temperaturas invernales, cuando su incidencia será mayor.

La idea, que se inspira en las 'fiestas de la varicela' estadounidenses, ha sido duramente criticada por médicos y expertos, que aconsejan no arriesgar la salud de esta manera, ya que se desconoce cuál puede ser la evolución de la enfermedad y los grupos de riesgo.

Los servicios sanitarios ingleses y estadounidenses insisten en que las fiestas de gripe A son una forma de contribuir a la propagación del virus y temen no ser capaces de sostener la eficacia en la asistencia a los pacientes si el número de éstos se incrementa a gran velocidad.