Vuelta al instituto: los estudiantes piden más atención a la salud mental; familias y profesorado, mantener las ratios

Interior de un aula del Instituto-escuela de Navàs (Barcelona), el 18 de junio.
Interior de un aula del Instituto-escuela de Navàs (Barcelona).
ACN

Este tercer curso en pandemia de coronavirus arranca con una gran diferencia: la vacuna. Con el pinchazo en el brazo y las ganas en la mochila, los jóvenes vuelven a las aulas con la intención de ir todos los días y dejar atrás la semipresencialidad del curso pasado que les robó también tiempo de vida social con sus compañeros y amigos. El 32,2% de los chicos y chicas de 12 a 19 años ya tiene en España -el tercer país del mundo con mayor porcentaje de habitantes inmunizados, por delante de Israel y Reino Unido, según Our World In Data-  la pauta completa y el 71% cuenta con la primera dosis (datos a 2 de septiembre de 2021). Además, el profesorado, al contrario que el año pasado, sí arranca un nuevo año escolar inmunizado.

Seguimos en pandemia y sin bajar la guardia, pero la experiencia y la ciencia aportan tranquilidad. Así lo afirma Vanesa Domínguez Fuentes, profesora de francés: "En el centro me siento bastante segura y tranquila. El curso pasado se registraron cero contagios en el centro y muy pocos fuera. La verdad es que me planteo nuevos retos educativos y profesionales pero en lo relativo al covid estoy tranquila porque se han tomado muchas medidas que han funcionado muy bien", cuenta esta docente, que ya recibió sus dos dosis de la vacuna de AstraZeneca.

El centro en el que trabaja, el IES Pablo de Olavide del municipio sevillano La Luisiana, es pequeño y tiene la suerte de contar ya con ratios reducidas. Esto se suma a las "muchas medidas anticovid" que se aplican en el instituto, que ventila las aulas de forma permanente, ha reforzado la limpieza, toma la temperatura a alumnado y profesorado y aplica una estricta rutina de lavado de manos.

Los estudiantes reclaman atención a la salud mental

Por su parte, los estudiantes ponen el foco de cara al nuevo arranque de curso en la salud mental. Desde la Confederación Estatal de Asociaciones de Estudiantes (CANAE), su presidenta Andrea G. Henry reivindica recuperar la vida social y de ocio en el entorno escolar: reabrir bibliotecas, cafeterías, poder relacionarse en el recreo o volver a disfrutar de extraescolares y excursiones.

Los estudiantes piden reabrir espacios comunes donde recuperar la vida social

Henry adelanta a 20minutos que CANAE va a reunirse con la ministra Pilar Alegría el próximo 13 de septiembre para presentarle una campaña de salud mental que propone, entre otros asuntos, el incremento de psicólogos y orientadores en los centros. "Después de casi dos años de pandemia hay que centrarse en lo que viene después. El curso pasado íbamos de clase a casa y en el patio no podíamos relacionarnos con otros", cuenta apenada. 

Apoya su petición en el informe de Cole Seguro, una iniciativa de Plataforma de Infancia, según el cual uno de cada dos escolares vieron alterado su derecho al descanso en el centro y el 47% solo pudo salir al patio algunos días a la semana.

Vuelven las ratios de la 'vieja normalidad'

En este momento de la pandemia, en fase de control pero sin haber terminado y con la variante delta acechando, los diferentes actores de la comunidad educativa reivindican un comienzo del curso con medidas anticovid que garanticen no solo la seguridad y la salud del alumnado y profesorado sino también repetir el "éxito" del año pasado, cuando la incidencia en las aulas fue "mínima". "España fue uno de los dos países europeos que consiguió no confinar la educación en ningún momento", subraya el secretario general de la Federación de Enseñanza del sindicato CC OO, Paco García Suárez.

Pese a ello, el profesorado muestra su preocupación por el protocolo de medidas anticovid ratificado por el Ministerio de Educación y las Comunidades Autónomas en la Conferencia Sectorial celebrada el 25 de agosto y pide menores ratios, una reclamación histórica, presente desde mucho antes de que supiéramos lo que era la Covid y las bondades de llevar mascarilla. "Nos preocupa especialmente que hayan cambiado la ratio máxima, que el año pasado estaba en 20 por aula (y ahora vuelven a las vigentes por ley: 25 en Infantil y Primaria, 30 en la ESO y 35 en Bachillerato), y las distancias mínimas, que el año pasado estaban en 1,5 metros y ahora se pueden reducir a 1,2". 

"Nos preocupa especialmente que hayan cambiado la ratio máxima"

Paco García lamenta que esta relajación de las medidas "dará como resultado que habrá menos profesores que el año pasado, cuando tendría que haber más porque el año pasado en 3º y 4º de la ESO y en Bachillerato estaban en una situación de semipresencialidad y este año se apuesta por la plena presencialidad, como entendemos que debe ser, por lo que harían falta aún más profesores para garantizar una presencialidad completa en Secundaria". Según los cálculos de CC OO, para el presente curso que ya empieza se necesitaría contratar 71.700 docentes más del cupo prepandemia o casi 36.700 más si se mantienen los 35.000 contratados el curso pasado para garantizar los desdobles de los grupos de más de 20 alumnos.

El debate de las ratios, no obstante, debe ser para el sindicato "estructural" y no coyuntural, pues, además, "cuando se aprueben los nuevos currículos de la LOMLOE, estos exigirán una atención más personalizada y por tanto ratios más reducidas, porque se promueven metodologías más activas. El debate sobre la reducción de las ratios es un debate de fondo, ahora es exigible por la pandemia pero es un debate de carácter estructural. Con pandemia y sin pandemia hay que reducir las ratios", sentencia García Suárez.

"El debate sobre la reducción de las ratios es un debate de fondo"

El pasado curso 2020-21 finalizó con el 99,9% de las aulas abiertas y en ningún momento se superó el 2% de las clases cerradas, según los datos del Ministerio. El objetivo de las familias para el presente curso 2021-22 es, "como mínimo", terminar con los mismos datos, pero lo cierto es que el tercer curso en pandemia de covid-19 comienza, de nuevo, con "incertidumbre".

Las familias hablan de "bomba de relojería"

Por parte de las familias, desde la Confederación Católica Nacional de Padres de Familia y padres de Alumnos (CONCAPA), su presidente Pedro José Caballero reprocha que "un año más" afrontan un nuevo inicio de curso con "incertidumbre". En la misma línea que CC OO, muestra su incomprensión con la relajación de las medidas. "Quitar las medidas que garantizaron la mínima incidencia el año pasado supone poder encontrar una verdadera sorpresa con incidencias elevadas que influyan negativamente en el tercer curso que llevamos en pandemia, lo cual va en perjuicio de la educación de nuestros hijos. No entendemos por qué relajarlas ahora cuando sabemos que han funcionado y la incidencia ha sido mínima, y habiendo dinero", critica. Se refiere a los 13.500 millones que el Gobierno central va a repartir entre las Comunidades para hacer frente a las consecuencias de la crisis de la covid.

Caballero destaca que a partir de esta semana entre ocho y nueve millones de menores vuelven a las aulas, con los movimientos que ello supone y el incremento de las interacciones sociales al sumarse a los nuevos grupos de convivencia formados por sus compañeros. "Es mucho movimiento y si relajamos las medidas podemos encontrar una bomba de relojería en el inicio del curso escolar", teme.

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