De patrulla por las cloacas
Acompañamos a la Guardia Civil en una misión en las alcantarillas. JORGE PARÍS

¿Qué me encontraré cuando baje? Ésta es la pregunta que me hice cuando puse los pies en las escalerillas de una boca de alcantarilla del sur de Madrid. Antes, mono interior de licra, un traje ignífugo de cuerpo entero, botas, guantes, mascarilla, oxígeno, linterna, casco... Todo lo necesario para que el cuerpo quede totalmente protegido.

Bajo tierra no hay comunicación con el exterior

Por delante, una de las misiones diarias de la Unidad de Reconocimiento del Subsuelo (URS) de la Guardia Civil que, desde hace 30 años, revisa las alcantarillas de toda España en busca de artefactos explosivos. "Hoy toca blindar el subsuelo de nuestros compañeros del cuartel de La Batalla del Salado (Madrid)", nos comenta el jefe de la URS, que ha trazado cuidadosamente el itinerario de cuatro de los 24 hombres de los que dispone.

Bajo tierra no hay comunicación con el exterior, por lo que se hace imprescindible "saber en todo momento dónde están los agentes por si hay que socorrerlos", comentan. Por este motivo, los agentes sólo pueden realizar misiones de una duración máxima de 45 minutos y, si tienen que ser superiores por algún motivo, deben subir a la superficie para dar señales de vida.

En las alcantarillas la temperatura y la humedad se multiplica por dos y las condiciones de trabajo son de alto riesgo (falta de oxígeno, ratas, insectos de todo tipo, gases tóxicos y corrientes de agua que, en ocasiones, tienen la fuerza de un río) por lo que es necesario extremar la seguridad al máximo.

¿Cómo movernos?

Pero, ¿cómo se orientan en el subsuelo? Las alcantarillas, como las calles de una ciudad, también tienen placas que indican la dirección. Éstas coinciden con las calles de la superficie. Además, la unidad de la Guardia Civil cuenta con planos propios (algunos en tres dimensiones) hechos por sus especialistas para marcar las misiones. Pero orientarse no es lo más difícil. Una vez dentro de los pasillos hay que acostumbrarse al penetrante olor de cloaca imposible de olvidar.

Hay que moverse con precaución, ligeramente agachados y acompañados de potentes linternas que nunca pierden luminosidad. "Quedarse sin luz ahí abajo puede llevarnos a una situación muy complicada y realmente angustiosa, ya que no entra ni el más diminuto rayo de sol", explican los agentes. También es importante no separarse del compañero, por si se sufre alguna caída o mareo, y estar muy pendientes del indicador de oxígeno y la presencia de gases nocivos para la salud humana.

Una vez en la superficie empiezan los trabajos de desinfección. En las alcantarillas hay infinidad de enfermedades y hay que evitar contagiarse. Para ello, una ducha a presión en la calle y toda la ropa se precinta para enviarla a una lavandería especial.

Más datos sobre la URS

¿Dónde trabajan?
La detección de bombas es la principal tarea del Cuerpo, por lo que su trabajo se hace imprescindible en la celebración de eventos internacionales en el país, viajes de altos cargos y encuentros multitudinarios. También en cuarteles, ministerios, aeropuertos...

Otros cuerpos
La URS de la Guardia Civil no es el único Cuerpo que realiza esta misión. En algunas ciudades, como Madrid y Barcelona, la Policía Local también tiene un grupo especial de subsuelos.

Su futuro
La unidad cuenta en la actualidad con 24 efectivos operativos, pero se espera que pronto sean más. Al Cuerpo sólo pueden acceder agentes de la Guardia Civil que pasen las pruebas.