Sexo en Verano
Imagen de un cuerpo de hombre cubierto por una toalla. SXC.HU/V8

La rutina es estupenda cuando se trata de conductas desagradables como levantarse por las mañanas, una vez establecida la rutina no necesitas el despertador y te ahorras el malestar subsiguiente. Pero, desgraciadamente, las conductas placenteras si se repiten lo necesario también se convierten rutinas y se pierde parte del placer. Para acabar con las rutinas la palabra clave es cambiar.

17.- De arriba abajo. Ya sabes cual es el ritmo que más te gusta, pero ¿has pensado en cambiarlo? Tú lo haces de arriba a abajo ¿Qué tal de derecha a izquierda? ¿O describiendo un círculo? ¿O restregándote contra las sábanas imitando lo movimientos del coito? ¿Has intentado alguna vez hacerlo con el chorro de la ducha? El 20% de los hombre tienen la costumbre de masturbarse con está técnica y reconocerás que es una costumbre muy limpia.

Toma una sandía, caliéntala un minuto en el micro, haz un agujero del tamaño de tu pene y úsala a modo de vagina

Si para ti lo ideal es arriba y abajo, te propongo que lo intentes lo más lento posible, procura que la estimulación que reciba el pene sea la mínima para mantenerse erecto y no aumentes hasta que sientas que la tensión es muy grande. Y no lo hagas buscando el orgasmo si no buscando elevar el punto de la excitación. Puedes parar y retomar pero si sientes que has llegado al punto de no retorno déjate llevar y no intentes controlar tu tiempo eyaculatorio tu próstata te lo agradecerá.

18.- Con las dos manos
. Si usas una mano para masturbarte ¿qué haces con la otra? La dejas quieta a lo largo de tu cuerpo como muerta seguro. No lo haga así búscate una zona erógena, el ano, los testículos, las tetillas o el pelo y estimúlala con el mismo ritmo que lo estás haciendo en el pene. Este tipo de estimulación extra te ayudará a sentir un orgasmo más intenso y enseñarás a tu cerebro a no centrarse tanto en el placer que da el pene y valorar también el placer que viene de otras partes de tu cuerpo, que es tanto como decir de otras partes del cuerpo de tu pareja.

De este modo también aprendes a hacer cosas diferentes con cada mano, lo cual es una ventaja inestimable a la hora de hacer el amor. Te sugiero que en un momento dado cuando tú lo creas conveniente, cambies de mano, o que te sientes en la mano durante un rato para que se duerma, sentirás como una mano extraña te acaricia, es una experiencia fantástica o de fantasmas.

19.- Cacharritos muy útiles. Hoy te propongo una experimentación en el campo de los accesorios. Yo sólo voy a hacerte una sugerencias, no hace falta que las pruebes todas pero como algunas las tienes en casa, inténtalo que puede ser muy divertido. Toma una cantidad de gel lubricante y póntelo en la mano. Toma una sandía, caliéntala un minuto en el micro, haz un agujero del tamaño de tu pene y úsala a modo de vagina. Una goma espuma suave. Un trozo de hígado, una hamburguesa etc. No quiero decir más como ya te he dicho pon en marcha tu imaginación o date una vuelta por una juguetería ate sorprenderás. Y no pienses que eres un enfermo buscar la sofisticación en el placer no es de enfermos es de personas civilizadas.

20.- Los japoneses van felices al trabajo. La masturbación es estupenda para sentir que la vida corre por tus venas, por ello te recomiendo que sigas el ejemplo de los japoneses que han desarrollado un artefacto con forma de cilindro relleno de goma espuma y gel que se vende en las gasolineras. Los japoneses aprovechan el tiempo de repostaje para comprar uno de esto chismes y masturbarse con él, luego cierran la tapa y lo depositan en el contenedor preparado a tal efecto y así no contaminan. Son trastos de usar y tirar.

Después de este consejillo te propongo un uso nuevo a tu masturbación. De vez en cuando hazlo con el preservativo puesto, te servirá para que la piel del pene adapte su sensibilidad a la goma y con ello ganes en eficacia y también adquirirás soltura al ponértelo cuando estés con tu pareja