Cucaracha
Una cucaracha tropical. ARCHIVO

Las cucarachas , al igual que ocurre en los humanos, engordan y pierden 'calidad de vida' si no se alimentan adecuadamente. Es lo que ha revelado un curioso estudio llevado a cabo por Patricia Moore, de la Universidad de Exeter , Devon (Reino Unido), quien ha dedicado una década de investigaciones a estos insectos.

Según la información de livescience.com, Moore estudió cómo las cucarachas hembras cambiaban sus hábitos de apareamiento en función de la dieta que estuvieran siguiendo , especialmente en lo que se refiere a su alimentación mientras son jóvenes.

A las cucarachas que se alimentan mal antes de mudar, les cuesta más aparearse
"Ya sabíamos que lo que comen durante su etapa adulta influye en sus decisiones reproductivas", decía la investigadora; esta investigación ha permitido demostrar que
el alimento ingerido con anterioridad, a edades más tempranas, condiciona también esas decisiones, algo desconocido hasta ahora.

Para llegar a esta conclusión, Patricia Moore y su equipo, recopilaron una amplia muestra de cucarachas hembras que después dividieron en dos grupos. Cada uno de los grupos se sometía a diferentes tipos de dieta. Uno de ellos fue alimentado con una dieta equilibrada, basada en pescado rico en proteínas y copos de avena, ricos en hidratos de carbono. El otro grupo, sin embargo, se alimentaba a base de pescado exclusivamente.

"No era una cuestión de cantidad, sino de variedad", afirma Moore, por lo que a ambos grupos se les permitió comer tanto como quisieran. Después de mudar, y pasar a la etapa adulta, el equipo cambió las dietas de algunos de los insectos. La mitad de las cucarachas que habían estado alimentándose bien, pasaron a hacerlo sólo con pescado; y viceversa.

Dieciocho días más tarde,  el experimento concluyó, y el equipo pasó a diseccionar a parte de las cucarachas que habían sobrevivido, dejando vivir al resto.

No era una cuestión de cantidad, sino de variedad en el alimento

La duración de la vida de estas cucarachas fue, más o menos, la misma; sin embargo, las que se alimentaron mal, engordaron y tardaron algo más en madurar. "Fue un sorprendente resultado que demuestra la importancia de una dieta equilibrada", concluía Moore.

Las cucarachas mal alimentadas durante su época joven, estaban menos dispuestas a reproducirse, y les llevaba más tiempo escoger a la pareja para el apareamiento.