Sintra, el jardín del paraíso terrenal

  • La Villa Vieja mantiene características urbanas de raíz medieval.
  • La sierra de Sintra es un lugar paradisíaco.
  • El Cabo de Roca es el punto más occidental de la Europa continental.
Calle empinada y con escalinatas típica de Sintra.
Calle empinada y con escalinatas típica de Sintra.
V.C

En 1809, Lord Byron, durante su estancia el el hotel Lawrence's de Sintra, escribía a su madre y le hablaba así de la villa portuguesa y su entorno: "Quizás el lugar más encantador de Europa en todos los aspectos; contiene bellezas de todas clases, naturales y artificiales. Hay palacios y jardines que se alzan en medio de rocas, cataratas y precipicios; conventos en lo alto de formidables cimas; una vista del mar y el Tajo a lo lejos… Reúne en si toda la naturaleza salvaje de Escocia y el verdor del sur de Francia".

Reúne en si toda la naturaleza salvaje de Escocia y el verdor del sur de Francia

Hoy, 200 años más tarde, ni la historia ni el hombre han destrozado el paisaje y, gracias a una presión turística moderada, la belleza y la tranquilidad del lugar se mantienen.

No hay atascos, no hay grandes masas de turistas, y uno tiene la sensación de ser un visitante solitario y hasta un tanto molesto quizá para los lugareños. La llamada Vila Velha (Villa Vieja), mantiene características urbanas de raíz medieval, de adoquinadas calles estrechas y laberínticas, escalinatas y arcadas que le dan un semblante misterioso. En cualquier caso, es imprescindible perderse por su casco antiguo y por sus quintas, palacios y jardines.

En el corazón de la antigua villa se eleva el Palacio Nacional, que destaca desde lo lejos por dos enormes y simbólicas chimeneas cónicas, de origen musulmán, que presiden las cocinas de palacio.

A mitad del paseo, para tomarse un respiro, hay que probar las “queijadas”, un dulce típico de queso en A Piriquita, la pastelería con más tradición de Sintra. A la hora de comer, es posible tomar un apetitoso rodaballo o sargo, pulpo, mejillones o percebes y, acompañando a cualquier plato, indispensable el vino de Colares, la unica region vinícola de Europa que no fue devastada por la filoxera ya que sus viñas se encuentran plantadas en la arena, donde el insecto no puede progresar

Si hay niños en el viaje no queda más remedio, además, que acercarse al Museo do Brinquedo , donde se puede ver una curiosa colección de juguetes.

Pero el protagonismo sigue recayendo en la naturaleza, en el propio macizo de Sintra, un bloque de granito de un verdor exuberante, cubierto de tupidos bosques que reciben las lluvias provenientes del océano.

La sierra de Sintra, a media hora en coche de Lisboa y cerca de la costa, es un lugar paradisíaco, y no es extraño que fuera durante diez siglos la residencia preferida de los soberanos portugueses, ni que siga siendo el lugar de veraneo de las grandes familias lisboetas.

El Palacio de Pena, como si estuviera implantado en la roca, parece una extensión natural de la propia sierra, y desde allí la vista es impresionante. Es una imponente construcción en la que se combinan elementos del romántico alemán, mudéjares, góticos, manuelinos y barrocos.

El Parque de Pena es una experiencia para no perderse, repleto de arroyos, lagos, helechos, árboles exóticos de gran tamaño y una variada fauna en libertad. Existe la posibilidad de recorrerlo en un coche todoterreno que permite llegar a los lugares más recónditos y con las vistas más espectaculares.

La proximidad del mar hace de esta región un destino único, salpicado por algunas de las más bellas playas atlánticas , entre las que destacan la playa Grande y las playa de las Maçás. Desde la villa hacia esta playa se puede recorrer un inolvidable camino todavía frecuentado por los típicos tranvías de la región.

Más al sur, el Cabo de Roca, el punto más occidental de la Eurpa continental que Camoes definió como el lugar "donde la tierra acaba y el mar comienza".

El acantilado emerge unos 140 metros sobre el mar , donde hay un faro y una tienda para turistas. Está situado 40 kms. al oeste de Lisboa y 18 kilómetros al oeste de Sintra en el Parque Natural de Sintra-Cascais. La mejor hora para ir a visitarlo es en el atardecer donde se ven unas espectaculares puestas de sol sobre el Mar Atlántico.

Más información:

Ayuntamiento de Sintra

Turismo de Lisboa

Mostrar comentarios

Códigos Descuento