Los países inician el camino a la tercera dosis pese a las dudas científicas: "Aún no hay evidencias de que haga falta"

Punto de vacunación contra la covid en Madrid.
Punto de vacunación contra la covid en Madrid.
Jorge París

Mientras la comunidad científica se debate sobre la necesidad de una tercera dosis de refuerzo de la vacuna de la covid, este viernes la ministra española de Sanidad, Carolina Darias, ha confirmado que "sin duda alguna" nos tendremos que vacunar cada año contra la covid y que habrá dosis de recuerdo, si bien "habrá que determinar cuándo". Para ello, ha anunciado que el Ejecutivo ha suscrito contratos por importe de 1.800 millones de euros con Pfizer y cerca de 480 millones con Moderna.

Por su parte, Israel ya ha empezado a administrar el tercer pinchazo de Pfizer a las personas con sistemas inmunitarios débiles, y Francia ha anunciado que a partir de septiembre también reinmunizará a quienes se vacunaron más pronto. China está planteándose reforzar la vacunación de su población, inoculada mayoritariamente con antígenos de manufactura local de virus inactivado, con una dosis adicional de la vacuna de ARN mensajero desarrollada por Pfizer y BioNTech. Indonesia y Tailandia también prevén hacerlo con el personal sanitario. Inglaterra estudia administrarla el próximo otoño de forma simultánea a la campaña de la gripe. Mientras tanto, EE UU considera que, por el momento, no es necesario.

Las farmacéuticas, por su parte, se apresuran a estudiar y presentar los resultados de una tercera dosis de sus fórmulas. Pfizer ya ha pedido autorización al regulador estadounidense (FDA, por sus siglas en inglés). Moderna también ha anunciado que una dosis de refuerzo de su vacuna aumenta los anticuerpos neutralizantes contra las nuevas variantes del SARS-CoV-2, el virus que causa la covid-19. AstraZeneca, por su parte, ha arrancado un estudio para probar la eficacia de una tercera dosis contra la cepa Beta.

Igual que la FDA de EE UU, el Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades (ECDC) considera que, ante la falta de datos sobre la protección de las vacunas a largo plazo, es "demasiado pronto" para saber si será necesario un refuerzo de la vacuna de la covid. Precisamente este jueves Pfizer admitía que aún no hay datos sobre sus "efectos y consecuencias". Y en esta línea se pronuncian los expertos consultados por 20minutos.

"Los vacunados nos contagiaremos y reforzaremos nuestra inmunidad natural"

El catedrático de Biología Celular de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla e investigador asociado del Centro Andaluz de Biología del Desarrollo Guillermo López Lluch sostiene que "todavía no hay evidencia que indique que haga falta una tercera dosis". Explica el experto en inmunidad que las actuales vacunas contra la covid protegen contra la enfermedad grave pero no frente al contagio ni los síntomas leves: "La vacuna hace que la enfermedad (de la covid) sea un resfriado".

Esto es así porque, expone López, las vacunas autorizadas actualmente producen anticuerpos que se liberan a la sangre, del tipo inmunoglobulina G (IgG), pero no producen anticuerpos tipo IgA, que son los que están en las mucosas de nuestras gargantas, donde comienza la infección. Por tanto, "es innecesario vacunar con dosis de refuerzo" porque las vacunas actuales no pueden evitar el contagio.

De momento, los "datos de laboratorio" muestran que los niveles de anticuerpos "parecen prometedores" en los jóvenes mientras que en los mayores ofrecen una respuesta inmunitaria "menos potente"

Al margen quedarían las personas inmunodeprimidas, que "sí necesitarían la dosis de refuerzo". 

En este sentido, Isabel Sola, científica del CSIC que se encuentra desarrollando una de las vacunas españolas contra el coronavirus, agrega que, de momento, los "datos de laboratorio" que hay disponibles muestran que los niveles de anticuerpos "parecen prometedores" en personas jóvenes mientras que en los mayores ofrecen una respuesta inmunitaria "bastante menos potente". Esto llevaría a pensar que "las dosis de refuerzo podrían ser necesarias en los más mayores, porque su respuesta inmune es bastante menor que la de los jóvenes".

Con ambos coincide el vicepresidente de la Asociación Española de Vacunología, Fernando Moraga-Llop, que considera que "a corto plazo habrá un grupo de pacientes con inmunodeficiencias y adultos muy vulnerables a quienes previsiblemente sea necesaria una tercera dosis". Difiere por el contrario de administrar un refuerzo a la población general, "más en un momento en el que no llegan vacunas al tercer mundo", pues daría lugar a un "problema de equidad vacunal".

Este es también el argumento de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que este lunes también advirtió de que "no hay evidencia suficiente para decir que será necesaria una dosis de refuerzo. La pauta completa vacunación proporciona una buena protección". Asimismo, pidió a los países reconsiderar la administración de dosis de refuerzo con una "perspectiva global", ya que hay muchos lugares del mundo donde las campañas de vacunación no han hecho más que despegar a un ritmo muy lento.

¿Cuándo sabremos si se precisa el recuerdo?

Entonces, ¿cuándo sabremos si es necesaria una dosis de refuerzo? Isabel Sola es muy didáctica: "Hay que estar muy atentos a si se producen reinfecciones o no, es decir, si la protección con las primeras dosis comienza a declinar. De momento eso no se está viendo porque los vacunados que se infectan tienen una forma leve de la enfermedad, pero no sufren la enfermedad severa y eso significa que la vacuna les sigue protegiendo". No obstante, continúa, "si por ejemplo a partir del mes que viene se empezaran a ver reinfecciones de personas mayores vacunadas a las que hay que ingresar e incluso que desgraciadamente fallecen, eso sería indicador de que la protección baja y habría un imperativo mayor para dirigir a estas personas una nueva vacuna, puesto que son los que más hospitalizaciones requieren y más muertes pueden sufrir".

Cabe recordar que las personas más mayores son las que más tiempo llevan vacunadas, pues en España se comenzó el pasado 28 de diciembre de 2020 a inmunizar a los mayores de residencias de ancianos y se ha ido avanzando en la campaña de vacunación siguiendo el criterio de la edad como principal factor de riesgo. Recientemente, un hombre de 80 años ha muerto por covid en Barcelona a pesar de estar vacunado. En este caso, según Moraga-Llop, "esta persona había desarrollado una respuesta muy escasa a la vacunación". 

El experto cita este caso para explicar que "es complicado valorar si las personas vacunadas están realmente inmunizadas porque, a pesar de estar vacunado, puede que no desarrolles una buena respuesta, o porque, a pesar de dar negativo en test de anticuerpos, puede que sí tengas células de memoria". Por ello, discrepa de inocular un pinchazo de recuerdo a los más vulnerables antes que a la población en general.

"La gran incógnita"

Por el momento la investigadora Isabel Sola pide "paciencia" y "seguir la evolución en dos sentidos": por un lado, alcanzar lo antes posible un nivel suficientemente grande de inmunidad grupal como para limitar la transmisión del virus y por tanto de las infecciones, hospitalizaciones y fallecimientos; y, por otro lado, seguir la evolución de la inmunidad y su duración en los vacunados. "Esa es la gran incógnita y eso nos dirá si hay necesidad o no de reforzar vacunación con dosis extra. En caso de que así sea, los mayores candidatos a necesitarla serán los que peor responden, que son los mayores o las personas con problemas en su respuesta inmune", concluye.

Su colega Guillermo López Lluch se muestra optimista y cree que la inmunidad durará "mucho tiempo". Aunque "nadie lo sabe porque nos acabamos de vacunar", sigue, "conforme pasa el tiempo se va viendo que la inmunidad sigue".

"Vamos a ir reforzando nuestra inmunidad de forma natural contra incluso las variantes nuevas"

Añade el investigador una opción que también contemplan los virólogos: el contagio tras la vacunación, lo cual también reforzaría la respuesta inmunitaria del organismo. "Asumimos que los vacunados nos vamos a contagiar", comenta López Lluch, al tiempo que cita a su colega del CSIC, Margarita del Val, que en un seminario conjunto afirmó que "todos nos vamos a contagiar tarde o temprano, pero lo importante es que te contagie ya vacunado".  

De esta forma, abunda el científico de la Universidad Pablo de Olavide, "vamos a ir reforzando nuestra inmunidad de forma natural contra incluso las variantes nuevas, con lo cual sería innecesario una dosis de refuerzo si al final el coronavirus se queda con nosotros en forma de un virus de tipo endémico que nos afectara como un resfriado, igual que nos afectan los cuatro tipos de coronavirus que producen resfriado en el ser humano. La inmunidad natural sería la que tomara las riendas", vaticina.

Advertencia de la OMS

Esta semana, la Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió de que sería "un caos" que las personas pudieran por cuenta propia y al margen de los sistemas nacionales de salud de sus países comprar y administrarse individualmente dosis de refuerzo. Moraga-Llop lo desconseja rotundamente y opina que esto "no puede permitirse" en estos momentos, si bien sí contempla el posible futuro escenario en el que "dentro de dos o tres años, si el coronavirus queda endémico, (la vacuna) se pueda vender en farmacias como la de la gripe ahora".

Por su parte, López Lluch considera que estas supuestas prácticas son un "auténtico sinsentido" y advierte: "Nadie se debería automedicarse  ni autovacunarse. Administrar una vacuna no es fácil, puede producir efectos secundarios, a veces muy raros, otras veces, más frecuentes, como reacciones alérgica o fiebre".

¿Qué vacuna se podría administrar?

Tanto Guillermo López Lluch como Fernando Moraga-Llop señalan que la dosis de refuerzo -"mejor que tercera, puesto que no todas las actuales son de dos dosis" (Janssen es monodosis)- se podría recibir de cualquier vacuna aprobada, independientemente de la que se hubiera recibido en la primera pauta completa.

"Todas las vacunas que se están utilizando están inmunizando contra la proteína S y por tanto cualquier vacuna podría ser reconocida por las células T o los linfocitos B, que tienen que producir los anticuerpos contra la proteína S, independientemente de la vacuna utilizada. Cualquiera podría producir la misma respuesta", responde López Lluch.

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