Garamendi tilda de "marxista" la reforma laboral de Díaz, rechaza subir el SMI y pide unos impuestos "a la madrileña"

Garamendi pide una segunda oportunidad para empresas arruinadas por el Covid
Garamendi en una imagen de archivo.
Europa Press

La reforma laboral y la fiscalidad son algunas de las grandes preocupaciones que tienen en la actualidad los empresarios, mayor incluso que los fondos europeos. Así lo ha afirmado este martes el líder de CEOE, Antonio Garamendi, en un desayuno informativo en el que ha resaltado que las empresas miran más hacia la reforma laboral, ya que "para poco valen los fondos si resulta que se contrae una parte importantísima de las empresas", ha señalado.

Garamendi ha calificado de "marxista" la reforma laboral que propone el Gobierno y ha reiterado que no está de acuerdo con ella porque, a su juicio, "no es lo que pide Europa", que está más centrada en las contrataciones. Según el líder de la patronal, la propuesta de la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, no serviría para crear empleo, mientras que la del PP "fue efectiva".

"Sabemos que Europa no está pidiendo esto, que está pidiendo otra cosa, que es que hablemos de contrataciones, y nos sentaremos a hablar de esto. Nos sentaremos en todas las mesas, pero esto no consiste en que yo traiga un modelo, que me lo traiga el Gobierno", ha insistido.

En este sentido, ha sostenido que, si bien hay que mejorar el problema de la temporalidad, lo temporal no tiene por qué ser precario y ha recordado que la temporalidad es mayor en el empleo público que en el privado. "Estamos en un 25%, pero el Estado está en un 33%", ha sentenciado. "El Gobierno tiene la legitimidad de legislar, pero nosotros no tenemos la obligación de decir que sí a algo que creemos que no es bueno", ha reiterado.

Más economía sumergida que en Europa

Otro de los asuntos con los que se ha mostrado preocupado es con la fiscalidad de las empresas, porque según ha afirmado es mayor que la de nuestros vecinos europeos. El efecto, según Garamendi, es una mayor economía sumergida: del 13% en Europa y del 24% en España. Es por ello que ha pedido una reforma fiscal "a la madrileña", con una mayor base imponible y tipos más bajos. También ha puesto como ejemplo a Andalucía, donde la Junta, gobernada por PP y Ciudadanos, ha eliminado el impuesto de sucesiones.

Sobre el grupo de expertos puesto en marcha por el Gobierno para acometer la reforma fiscal, se ha "echado a temblar". Ha recordado que el Ministerio de Trabajo también creó un grupo de expertos para decidir sobre la senda de subida del salario mínimo interprofesional (SMI), al que les "invitaron" a participar. "Nos abstuvimos. Eso de tener un grupo de expertos elegido por ellos... Por tanto, a mi los grupos de expertos, lo que digan o no digan, nosotros diremos lo que sea con nuestro grupo de expertos, que es muy superior", ha indicado.

Así, ha afirmado que lo que tiene que hacer el Gobierno es dejar hablar a las empresas y que no sólo los técnicos digan lo que se tiene que hacer.

Garamendi también ha mostrado su disconformidad con la reforma de las pensiones propuesta por el ministro Escrivá, al que ha criticado por las desafortunadas declaraciones sobre los baby boomers. "Tuvo un mal día y nos ha colocado un mal año a todos", ha declarado. Como baby boomer, el propio Garamendi ha rechazado que tenga que trabajar más o cobrar una pensión menor como apuntaba el responsable de Seguridad Social, pero ha dejado ese papel a los que corresponde: "Que se mojen los que se tienen que mojar".

"Las pensiones hay que ligarlas al empleo"

El líder de los empresarios, finalmente, ha criticado que se liguen las pensiones al IPC, como está recogido en el Pacto de Toledo y que es, a su juicio, uno de los problemas que impiden sus sostenibilidad. "Las pensiones hay que ligarlas al empleo, si no creamos empleo será complicado hablar de pensiones", ha sentenciado. Además, ha lanzado un dardo al Ejecutivo por pensar –a su juicio– en los pensionistas actuales y no en los futuros.

Garamendi, que hace unas semanas se vio envuelto en una gran polémica por su opinión sobre los indultos, ha mostrado su sorpresa por la repercusión que tuvieron sus palabras, que ha querido puntualizar que estaban fuera de contexto. "Que me indulten a mí, que me amnistíen", ha pedido. El líder de la CEOE ha dejado claro que su relación con el PP ya ha vuelto a su cauce, como demostró hace unas semanas en unas jornadas organizadas por ATA en las que participó con Pablo Casado, y ha señalado que le ha vuelto a ver durante el fin de semana.

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