Casado insistirá en pedir elecciones y confía en que las encuestas y los independentistas desgasten a Sánchez

El presidente del Partido Popular, Pablo Casado.
El presidente del Partido Popular, Pablo Casado.
EFE/Ismael Herrero

"No hay cambio de ministros que le vaya a permitir remontar el vuelo". Apenas horas después de que saliera a la luz la profunda reestructuración del Gobierno, el vicesecretario de Comunicación del PP, Pablo Montesinos, adelantaba la postura de los populares cuál sería la postura de su partido: seguir pidiendo elecciones. Fue el pasado 23 de junio cuando el líder del PP, Pablo Casado, exigía en una sesión de control la dimisión de Pedro Sánchez, la disolución de las Cortes y volver a las urnas. Semanas después y con un nuevo equipo de Gobierno, los populares no se han movido un ápice de ese discurso, con la esperanza de que los relevos no hagan al PSOE mejorar en las encuestas.

La victoria de Isabel Díaz Ayuso en las elecciones del 4 de mayo en la Comunidad de Madrid aupó al PP en los sondeos, otorgándole incluso el próximo Gobierno si hubiera un adelanto electoral. Los números están a favor de los populares desde entonces y Casado quiere aprovechar el tirón de las encuestas para mermar a Sánchez y que los ciudadanos vuelvan a votar. Hasta que eso suceda, en Génova confían en que los indultos y la mesa de negociación con Cataluña lastren las expectativas de los socialistas.

Aunque los cambios en el Gobierno a día de hoy parezcan un portazo a cualquier adelanto electoral, las urnas son la apuesta del PP, que por ahora rechaza promover una moción de censura, como le piden Vox y Ciudadanos. Insisten en que la suma de los bloques parlamentarios no dan para que salga adelante y no van a tirarse al vacío como hizo la formación de Abascal el pasado octubre, cuando su moción fue la menos apoyada de la historia de la democracia con el único apoyo de sus 52 diputados.

Por tanto, sin moción de censura que pueda acortar la legislatura, seguirán insistiendo en la convocatoria de elecciones y lo harán poniendo a Sánchez en el foco. “El que se presenta a las elecciones es Sánchez, la máquina que ha destruido las relaciones con Marruecos es Sánchez, el que ha provocado una distancia con EEUU y una cumbre bilateral de 29 segundos con Biden es Sánchez, y la X del Delcygate, no es Ábalos sino Sánchez", dijo este lunes el vicesecretario de Territorial del PP, González Terol.

Sánchez en el foco

Desde que se conoció el terremoto de Moncloa, el PP apenas ha entrado a valorar los nuevos nombramientos, solo el de la nueva ministra de Justicia, Pilar Llop, ya expresidenta del Senado, por su "cacicada" al rechazar una votación sobre el IVA de las peluquerías promovida por el grupo popular en la Cámara Alta. Y no se han centrado en los nuevos ministros porque esas caras no suponen un cambio real a juicio del PP. "Sánchez es el problema", insisten.

Esa es la frase que han ido repitiendo estos días desde el vicesecretario de Comunicación, Pablo Montesinos, hasta el vicesecretario Territorial o el propio Casado, que en la clausura de las Jornadas sobre el Reto demográfico y despoblación rural de este lunes señaló que "han cambiado los peones pero sigue la reina, que es el independentismo". Y es que si el PSOE tenía intención de dar la vuelta a las encuestas con nuevos perfiles en el Gobierno más políticos, en el PP quieren poner en el primer plano las relaciones con el independentismo, como han estado haciendo durante las últimas semanas con los indultos, con ofensivas tanto a nivel parlamentario, como en la calle e incluso en los tribunales.

En esas jornadas, Casado auguró que la mesa de negociación con Cataluña condicionará la legislatura, porque pese al cambio de ministros los que "mueven los hilos" siguen siendo los independentistas. El líder popular recordó una palabras del presidente de la Generalitat, Pere Aragonés, en las que afirmaba, en relación a la remodelación del Ejecutivo, que "no es el quién sino el qué" y ese qué es la amnistía, por lo que, "si no la hay, aunque sea con otros ministros, la legislatura acabará rota", afirmó Casado, que calificó la reestructuración del Gobierno de "estampida", por la salida del secretario general de España Global el domingo o la de cinco cargos de Calviño en los últimos tiempos.

La portavoz parlamentaria, Cuca Gamarra, también sostenía este lunes que la legislatura ha "acabado" porque Pedro Sánchez "no da ya más de sí" y ha demostrado que "no es capaz de sacar esta país adelante". Es por ello que el PP, como apuntan fuentes del partido, se reafirman en la apuesta de seguir pidiendo elecciones confiados de que eso es "lo que la gente quiere". "La percepción de cambio de ciclo -dicen- es real y va a más" y el profundo cambio en el seno del Gobierno no creen que pueda frenarlo. "No ha cambio de ministros que le permitan remontar el vuelo", fueron las palabras de Montesinos.

Vox mira a Casado para que dé un paso al frente

En Ciudadanos también centran la atención en Sánchez y consideran que, pese a tanto cambio, nada cambia. "El problema es él [Sánchez] y su alianza con Podemos, ERC y Bildu, que tanto daño está haciendo a España", señaló este lunes la líder de la formación naranja, Inés Arrimadas, algo que compartió también Vox, cuyo presidente, Santiago Abascal, utilizó un tono más duro: "[El Gobierno] sigue tomado por comunistas, separatistas y terroristas".

El cambio en el Ejecutivo ha servido a Vox para alimentar su objetivo de la moción de censura y han insistido al principal partido de la oposición para que la presente, aunque el PP rechaza esta vía. Si bien sigue dándole plazo, critican sus reiteradas negativas alegando que "el PP se conforma con ser un relevo y no una alternativa", en palabras de Abascal.

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