Quería evitar que los policías intervinieran el material pirotécnico que vendía ilegalmente y lo escondió en la parte baja del carrito en el que llevaba a su bebé.

Las autoridades alicantinas señalan que no es la primera ocasión que se encuentran con hechos de este tipo
Sucedió en la madrugada de este lunes en Alicante, donde la Policía Local encontró tres kilos de petardos de tipo III, clasificados como los más peligrosos, bajo el carrito del bebé de una mujer de etnia gitana, que se afanaba en esconder la mercancía.

En total, los agentes requisaron 5,5 kilos de material pirotécnico, puesto que también hallaron más material explosivo en otro carro de la compra, según publica el diario Información. Las autoridades alicantinas señalan que no es la primera ocasión que se encuentran con hechos de este tipo, aunque lo más frecuente es que se intervengan petardos de tipo I y II, menos peligrosos que los localizados en esta ocasión.