La verdad sobre la despedida de Enrique Ponce

Enrique Ponce.
Enrique Ponce, durante una de sus faenas.
GTRES
Enrique Ponce, durante una de sus faenas.
EUROPA PRESS

Enrique Ponce no puede más. Está cansado de ser motivo de rumorología de laboratorio, agotado de que intenten bombardear lo suyo con Ana Soria con informaciones que esconden más deseos que realidades.

Me cuentan que la decisión de cortarse la coleta temporalmente nada tiene que ver con su novia, sino con la presión que ejercen sobre él desde un pasado que quiere ser presente y futuro.

No está dispuesto a seguir descontando ceros en lo que, sin una decisión salomónica de este nivel, podría llegar a ser un atraco a mano armada. Está seguro de que el tiempo resituará todo lo que ahora permanece movido o desplazado por intereses económicos.

Y, mientras todo esto sucede, se acerca la fecha en la que se firme el divorcio de Paloma Cuevas. Ya son demasiados meses de un tira y afloja para el que no hay palabras. Y si las hay solo las sabría ubicar en este texto el inmenso Tico Medina, maestro de periodistas, que tantas crónicas corazoneras escribió a la sombra de las cabeceras más importantes del país.

Mostrar comentarios

Códigos Descuento