Pasar el coronavirus no basta para tener el 'pasaporte Covid': los diagnosticados con antígenos se quedan fuera

Entra en vigor el pasaporte COVID de la UE
Entra en vigor el pasaporte COVID de la UE
Europa Press
El certificado COVID impulsado por la Unión Europea para facilitar los viajes.
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Una persona menor de 65 años a quien se le diagnosticó el coronavirus entre los meses de febrero y julio mediante una prueba rápida de antígenos no podrá obtener el 'pasaporte Covid' acreditando que tuvo el virus y se recuperó y tampoco diciendo estar vacunado, porque para ello tendrá que esperar hasta el mes de octubre. Su única alternativa para poder viajar por la UE este verano será hacerse una PCR o una prueba de antígenos que dé negativo y 48 horas antes de llegar a su destino.

Teniendo en cuenta que desde el principio de la pandemia se han hecho más de 12 millones de antígenos, miles de personas podrían estar en una situación que prácticamente las excluye del 'pasaporte Covid'. O al menos de los dos supuestos que pueden hacerse con más tiempo y sin coste alguno: poder acreditar estar vacunado o haber superado la enfermedad. Ocurre debido a la grieta en las normas con las que Bruselas y los Estados miembros diseñaron el Certificado Verde Covid de la UE, que no reconoce los test de antígeno como prueba de diagnóstico.

"Estamos todos igual", afirman en una Consejería autonómica de Sanidad sobre un problema vinculado con el reconocimiento de las pruebas rápidas de antígenos. Desde que empezó la pandemia, se han realizado más de 12,2 millones de ellas frente a 34 millones de PCR. "Tendrán que esperar a vacunarse o hacerse una prueba", apuntan las mismas fuentes. Esperar a vacunarse puede suponer que se termine el verano. Hacerse una prueba, tener que pagar por una PCR o un test de antígenos.

Diagnóstico solo con PCR

El problema está en que el sistema pactado por los países de la UE para poner en marcha el 'pasaporte Covid' no reconoce las pruebas de antígenos como medio para diagnosticar la enfermedad. Paradójicamemente, sí lo hace como prueba de que no se tiene el virus en el momento de viajar, porque quienes no pueden acreditar que se han vacunado o que se han recuperado de la enfermedad, pueden pedir un tercer tipo de documento, para acreditar que 48 horas antes de llegar al país de destino dieron negativo en una PCR o una prueba de antígenos.

La cuestión es distinta cuando el ciudadano pide que se le expida el Certificado Covid de la UE por el criterio de haber superado la enfermedad. "Se emite después de pasar la COVID-19, diagnosticada por prueba PCR, y tiene una duración de 180 días, contando a partir de la fecha del resultado inicial positivo", se explica en una consejería autonómica.

Lo que ocurre es que si en lugar de por PCR, la persona fue diagnosticada por una de las más de 12 millones de pruebas de antígeno que se han hecho en lo que llevamos de pandemia, se queda fuera de esa categoría.

Según apuntan fuentes de otra Consejería, en este caso tampoco valen los test serológicos que muchos ciudadanos se hicieron el verano pasado "por curiosidad", para saber si efectivamente pasaron la Covid en sus casas durante la primera ola, cuando solo se hacían PCR a quienes llegaban al hospital.

Sin vacuna

El día en que el 'pasaporte Covid' se hizo obligatorio en toda la UE, el 1 de julio, las comunidades y los ministerios de Sanidad y de Defensa habían expedido casi tres millones y medio de certificados, en su mayoría de vacunación y de recuperación, según apuntó días antes la secretaria de Estado de Sanidad, Silvia Calzón. Según las normas que excluye las pruebas de antígenos, en este último caso deberían ser todas por PCR.

En el caso de los diagnósticos por prueba de antígeno, el contratiempo se hace todavía mayor si se pasó el coronavirus en el último medio año o si se tiene menos de 65 años, porque serán personas que todavía no podrán vacunarse, al considerarse que tienen anticuerpos. Tendrán que esperar seis meses, lo que supone por lo menos hasta mitad o final del verano.

Según las pautas que fijaron Sanidad y las comunidades, las personas menores de 65 años que se infectaron antes de recibir la primera dosis de vacuna deberán esperar para ello "preferiblemente seis meses después del inicio de síntomas o el diagnóstico de infección".  A los mayores de 65 años no se les recomienda esperar ese medio año y la Estrategia de Vacunación dice para ellos que se les administrará una pauta de dos dosis cuando estén completamente recuperadas y haya finalizado el período de aislamiento. "No se esperarán seis meses tras la infección para la administración de la primera dosis", dice el documento, a diferencia de la población más joven, menor de 65.

Así pues, una persona menor de 65 años a quien se le hubiera diagnosticado el coronavirus en el mes de mayo mediante una prueba rápida de antígenos no podrá obtener el 'pasaporte Covid' acreditando que tuvo el virus y se recuperó y tampoco diciendo estar vacunado, porque para ello tendrá que esperar hasta el mes de octubre.

Llegados a este punto, la única de las tres alternativas del 'pasaporte Covid' que tendrán las personas en esta situación será aportar un test de antígenos o una PCR negativa realizadas con un máximo de 48 horas antes de llegar a destino.

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