Denuncias de maltrato en una residencia
La madre de Mª Carmen Recio, con hematomas en los ojos y la frente. 20MINUTOS.ES

Paulina, una anciana de la residencia, pedía ayuda desde su silla de ruedas a los celadores que el pasado viernes transitaban por uno de los pasillo del geriátrico Los Olmos, en el municipio de Los Molinos (un centro privado con 58 de sus 128 plazas concertadas con la Comunidad y al que al menos dos familias han denunciado judicialmente por malos tratos a los mayores).

No soy feliz aquí, no me tratan bien

"¿Podéis venir?", suplicaba llorando la anciana (que temía que el abuelo 'aparcado' en la silla de ruedas a su espalda estuviera muerto) ante la absoluta pasividad del personal, tal y como presenció 20 minutos, que acudió al centro para corroborar sobre el terreno las denuncias remitidas por los familiares a este periódico.

"Yo no soy feliz aquí, no me tratan bien", se lamentaba Paulina.

En el centro, según pudo comprobar este diario, la leche del desayuno se apila sobre la chimenea, los ancianos no presentan un aspecto aseado a pesar de estar recién arreglados y hay pañales sucios abandonados en el baño.

Además, los familiares denuncian que el personal carece de la titulación, no hay salidas de emergencia, cobran dinero por prescripciones médicas como el oxígeno, desatienden a los residentes y, lo más grave, acusan al centro de "malos tratos y golpes continuados".

La leche se apila sobre la chimenea, los ancianos no están aseados y hay pañales sucios abanddonados

Así lo afirma M.ª Carmen Recio, cuya madre falleció la pasada Semana Santa como consecuencia, según afirma ella, de un golpe en la cabeza que le provocó un derrame interno y que recibió estando ingresada en Los Olmos.

"Tercermundista"

"Desde que se les cayó estuvo una semana sin que la viera un médico y me negaron también una ambulancia para poder llevarla al hospital", explica la hija de la fallecida.

Algo muy similar a lo que cuenta Eugenio (nombre supuesto por miedo a represalias), que con un familiar en el centro ha denunciado judicialmente "los malos tratos psicológicos, arañazos y derrames" que padece su familiar. "Tengo que llevármelo antes de que lo saque de ahí en una caja de pino", dice.

Y también lo asevera N. M, otro pariente: «Mi hermana sale hoy. A ella nunca le han puesto la mano encima, pero por las cosas que nos cuenta deberían cerrar este centro por tercermundista».

"Deficiencias leves"

La Consejería de Asuntos Sociales asegura que el centro ha sido inspeccionado "en varias ocasiones y por sorpresa" y que aunque mantienen abierto un expediente "por deficiencias leves" que podría terminar en sanción, "no hay señal de malos tratos". Fuentes de Los Olmos también niegan el maltrato.