Cementerio en China
Cementerio en China. ARCHIVO
Por macabro que resulte, en zonas rurales de China siguen practicando un rito consistente en desenterrar cadáveres de jóvenes para casarlas con otros cadáveres, el de un hombre recientemente fallecido... y soltero en vida.

Esta semana el Telegraph informa de cinco detenciones por haber desenterrado a una chica para llevar a cabo el ritual mencionado con un hombre que acababa de ser enterrado tras fallecer en accidente de automóvil.

Entre los detenidos se encontraba el padre del chico muerto, que contó que había sido él quien había pagado alrededor de 3.175 euros a otras cuatro personas para ayudarle a encontrar una ‘esposa' a su hijo, ya fallecido, para acompañarle el resto de la eternidad.

La historia de la chica también resulta trágica. Murió hace un año tras quitarse la vida con veneno porque no había logrado superar las pruebas de acceso a la universidad.

No es la primera vez que se detiene a gente por este hecho. En algunas zonas rurales de China es habitual la profanación de tumbas para hacer este tipo de ‘matrimonios' en los que encontrar una pareja a un joven muerto soltero.

Se llevan a cabo ceremonias con ambos cadáveres y finalizan las mismas con los dos cuerpos depositados en la misma tumba.

El Gobierno chino prohíbe esta práctica después de que algunos grupos hayan llegado a matar mujeres para provocar estas desagradables ceremonias.