A FONDO | ¿Qué se sabe del enorme cometa que proviene de la Nube de Oort y que se acercará al Sol en el año 2031?

Imágenes del cometa 2014 UN271 (Bernardinelli-Bernstein) en el año 2017.
Imágenes del cometa 2014 UN271 (Bernardinelli-Bernstein) en el año 2017.
Dark Energy Survey/DOE/FNAL/DECa

Un 'megacometa' conocido como 2014 UN271 procedente de la Nube de Oort se acerca al sistema solar. Pasará por el perihelio -el punto más cercano al Sol- en enero de 2031 y su mayor particularidad es su gran tamaño. De hecho, las últimas imágenes captadas de este cuerpo estelar reflejan que su tamaño es hasta 10 veces mayor que el de un cometa normal. 

Pero en torno a este astro -que, según explica a 20minutos el astrofísico y divulgador español Daniel Marín, es difícil de clasificar por sus dimensiones- surgen numerosas incógnitas, como de dónde viene, hacia dónde se dirige o si podría colapsar con algún otro cuerpo del sistema solar

¿Qué es la Nube de Oort?

Es el lugar del que supuestamente procede el cometa 2014 UN271. Se trata de la región más lejana de nuestro sistema planetario. Según explica la NASA, se cree que la denominada Nube de Oort es como una "gigantesca cáscara esférica que rodea al resto del sistema solar". Esta región recibe el nombre de Nube de Oort en honor al astrónomo holandés Jan Oort, que predijo su existencia en la década de 1950. 

Sobre su tamaño, según recoge la agencia estadounidense, se cree que "probablemente ocupa el espacio que se encuentra a una distancia de entre unas 2.000 y 100.000 unidades astronómicas (UA) del Sol". Debido a ello, la Nube de Oort contiene miles de millones, o incluso trillones, de objetos helados, entre ellos, el cuerpo denominado 2014 UN271. Además, conviene destacar que esta Nube de Oort va mucho más allá de las órbitas de los planetas y del Cinturón de Kuiper, el borde de roca y hielo en el que se encuentra el planeta enano Plutón y que orbita relativamente cerca del Sol a aproximadamente 30 a 50 veces la distancia Tierra-Sol.

En cuanto a su origen, hace apenas unas semanas, un grupo de astrónomos de la Universidad de Leiden arrojó luz sobre los cálculos de sus primeros 100 millones de años de vida. Estos apuntan a que pudo surgir de una especie de "conspiración cósmica" en la que tanto las estrellas como los planetas de la Vía Láctea debieron jugar su papel

¿Qué es y de dónde viene el 'macrocometa' 2014 UN271?

Este objeto de grandes dimensiones, que recibe el apellido de Bernardinelli-Bernstein en honor a sus descubridores, se encuentra surcando nuestro sistema solar y se espera que para finales del mes de enero de 2031 pase por el perihelio, que es el punto más cercano al Sol. Según recoge la NSF (siglas en inglés de la National Science Fundation) de Estados Unidos, las dimensiones que se calculan para este cometa lo convierten en el mayor descubierto en los últimos tiempos ya que es el primer 'macrocometa' en una trayectoria entrante que se detecta tan lejos.

Su órbita es extremadamente alargada y viaja hacia el interior de nuestro sistema solar desde la ya citada Nube de Oort durante millones de años. Pese a sus descomunales dimensiones, según subraya la NSF, no se espera que su paso más cercano al Sol sea especialmente espectacular a simple vista.

Imágenes del cometa 2014 UN271 (Bernardinelli-Bernstein) en el año 2017.
Imágenes del cometa 2014 UN271 (Bernardinelli-Bernstein) en el año 2017.
Dark Energy Survey/DOE/FNAL/DECa

Se calcula que podría tener entre los 100 y los 200 kilómetros de diámetro, de forma que multiplica por 10 el diámetro de la mayoría de los cometas. Además, según explica la NSF, no se parece a ningún otro visto hasta el momento y la estimación de su enorme tamaño se basa en la cantidad de luz solar que refleja. 

Según aclara en su cuenta de Twitter uno de sus descubridores, Pedro Bernardinelli -doctor en Astrofísica por la Universidad de Pensilvania, que estudia el Sistema Solar exterior con la Dark Energy Survey- el objeto fue hallado en el marco de una búsqueda prolongada durante seis años de "objetos transneptunianos". Es decir, objetos cuya órbita se ubica parcial o totalmente más allá de la órbita de Neptuno, el planeta del sistema solar más alejado del Sol. 

Y este hallazgo cuya importancia se ha acentuado en el transcurso de últimos días, según explica a 20minutos Daniel Marín, invita a la reflexión, porque implica que "podría haber cuerpos de gran tamaño, incluso del tamaño de la Tierra fuera del sistema solar" de los que aún desconocemos su existencia.

¿Qué ocurrirá cuando 2014 UN271 se acerque al Sol?

La Nube de Oort alberga "la mayor parte de los cometas de período largo", explica a este medio el astrofísico. Es el origen también del célebre cometa Halley, por ejemplo. Cuando los cometas -cuerpos helados- de la Nube de Oort se aproximan al Sol, el hielo de su superficie se vaporiza, produciendo lo que se denomina como coma (cobertura de polvo alrededor del núcleo), y también se crean las colas, que pueden alcanzar cientos o incluso millones de kilómetros de longitud, según recoge la NASA.

No obstante, este 'macrocometa' que es 2014 UN271 -para el que realmente no existe una clasificación por sus características dimensionales- no se va a aproximar mucho al Sol, sino que "se va a acercar a una distancia similar a la que lo hace Saturno, a unos 1.500 millones de kilómetros". En este sentido, según aclara el astrofísico y coincidiendo con lo que sostiene la NSF, "si no tuviésemos la tecnología actual, no lo detectaríamos porque, incluso en su punto más cercano al Sol, va a ser invisible a simple vista". 

En perspectiva, este cuerpo fue descubierto cuando su distancia al Sol era de casi 4.400 millones de kilómetros (Neptuno se encuentra a 4.300 millones del 'astro rey'), mientras que unos años después, en 2018, se observó a casi 3.500 millones de kilómetros. A su paso por el perihelio, en enero de 2031, estará exactamente a una distancia de 1.642 millones de kilómetros del Sol.

A medida que este cuerpo se vaya acercando al Sol, tendrá lugar su "actividad", es decir, este proceso de vaporización de los hielos por el cual se formará a su alrededor una capa de polvo, y el hecho de que podamos verlo cuando tenga lugar dentro de casi diez años, dependerá de su composición y de otros factores.

¿Podría chocar contra la Tierra o contra algún cuerpo estelar?

Según explica el astrofísico, frente al hipotético impacto de un cuerpo de estas dimensiones contra la Tierra, "no tenemos tecnología para poder desviarlo", es decir, sería imposible evitar un impacto dentro de nuestras capacidades tecnológicas actuales. 

No obstante, según subraya, las probabilidades de que un objeto así choque contra nuestro planeta son despreciables y se pueden calcular. "Este (el 2014 UN271) no va a chocar con ningún planeta ni con ningún cuerpo del sistema solar, aunque su órbita aún no se conozca con precisión" añade el astrofísico y divulgador español. Aun así, el descubrimiento astronómico en sí genera "inquietud" sobre "qué pasaría" si se hiciese un hallazgo similar sobre un objeto que orbitase a una distancia menor sobre cualquier planeta o cuerpo del sistema solar.

Marín reconoce que, dado su tamaño y su origen, el estudio de esta "reliquia de la formación del sistema solar" podría arrojar más luz sobre su origen. Y, aprovechando su paso por la eclíptica (en la zona del plano de la Tierra) en 2033, se podría enviar una sonda espacial para investigar este cuerpo, su composición y su naturaleza.

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