El desabastecimiento de fármacos para hacer la transición obliga a las personas trans a un 'peregrinaje químico'

Cabecera de la manifestación por el día de la visibilidad trans en Barcelona.
Cabecera de la manifestación por el día de la visibilidad trans en Barcelona.
Laura Fíguls / ACN

Cuando entre en vigor la 'ley trans' que aprobará este martes el Consejo de Ministros, las personas trans tendrán más facilidades para ver reconocidos sus derechos y, si lo desean, iniciar un tratamiento hormonal para cambiar de sexo. En este caso, se toparán con un problema que arrastra España desde hace años y que se ha intensificado en los últimos meses: el desabastecimiento generalizado de fármacos indispensables para quienes emprenden una terapia de reemplazo hormonal.

Climodien, Progyluton, Climen o Evopad son nombres de algunos de los medicamentos más empleados en los tratamientos hormonales que en los últimos meses no han podido encontrarse en las farmacias de manera general. 

El Ministerio de Sanidad elude cualquier responsabilidad y señala a las farmacéuticas -a la alemana Bayern en concreto- y a los problemas "logísticos" que están en el origen de los problemas de abastecimiento en las farmacias. 

El problema no es nuevo, tal y como recuerda Laura Durán, técnico de Salud de la Federación de Plataformas Trans, que tiene la sospecha que el problema radica es que no se tiene en cuenta el número real de personas que pueden necesitar estos medicamentos y por eso no hay suficientes en las farmacias, sobre todo de hormonas femeninas. 

En efecto, ya en 2016 el Ministerio de Sanidad anunció una importación extraordinaria de fármacos extranjeros para paliar el desabastecimiento de un fármaco llamado Testex Prolongatum para los hombres y otro, Meriestra, para mujeres. En este caso, los problemas los dieron farmacéuticas españolas mientras que ahora Sanidad apunta a Bayern.

Sobre el problema actual de desabastecimiento, Durán lo sitúa en una etapa anterior, no en las plantas de Bayer en Alemania, sino en India, productor mundial de medicamentos, también de ingredientes necesarios para los tratamientos de reemplazo hormonal, mermada debido a la Covid.

Tal y como ha venido notificando la Agencia Española del Medicamento (AEMS) a los farmacéuticos en los últimos meses, algunos problemas de suministro se han solventado recientemente, otros se espera que lo hagan en el mes de julio y en el caso de uno de los fármacos más utilizados, Climen, no se espera que ocurra hasta después del verano.

En concreto, el pasado mes de enero, una circular de la AEMS a las farmacias informaba de "problemas de suministro" para este medicamento en comprimidos que calculaba que durará hasta el 10 de octubre. "Ante la inexistencia de presentaciones con la misma composición, el médico prescriptor deberá determinar la posibilidad de utilizar otros tratamientos comercializados”, decía la nota.

"Se ha comenzado a notar durante los últimos meses en las farmacias, que informan incidencias con estos medicamentos" al sistema de información farmaceútico CisMED, afirma Antonio Blanes, Director del Departamento Técnico del Consejo General de Farmacéuticos. Así es como han detectado "situaciones de suministro irregular de medicamentos", como está siendo el caso con las terapias hormonales.

Consecuencias físicas y mentales

Ante esta situación, las personas trans se ven obligadas a acudir a su endocrino para solicitar un cambio de medicinas para continuar el tratamiento con otras que sí estén disponibles, con "las consecuencias para la salud física y mental" de las personas que se encuentran en esta situación, denuncia el diputado de Más Madrid en la Asamblea de Madrid, Eduardo Rubiño.

Durán ha sufrido el cambio de tratamientos debido al desabastecimiento y habla de "depresión y altibajos muy grandes", además de una "menopausia extrema" en los casos de los varones, "con lo que eso conlleva". 

"Es un problema porque hay personas que tienen una medicina pautada y para muchas es un inconveniente tener que cambiar de medicación", añaden en Transexualia, la Asociación Española de Transexuales, donde en todo caso descartan que esto obligue a suspender o interrumpir tratamientos, gracias a que existen alternativas, aunque sea necesario volver a acudir al médico y conseguir una cita que no les haga perder la disciplina.

La semana pasada, en su última intervención como senador de Más Madrid, Rubiño preguntó a la ministra de Sanidad, Carolina Darias, cómo pensaba resolver el "problema de desabastecimiento" de los medicamentos que utilizan las personas trans en las terapias de reemplazo hormonal.

La ministra descartó cualquier responsabilidad pero admitió unos retrasos provocados por los "problemas logísticos" de Bayern que obliga a las autoridades sanitarias a vigilar para asegurar que, al menos, hay medicamentos alternativos, aunque puedan producir "alguna incomodidad", como la sustitución de parches por tratamientos orales.

"Venimos haciendo un seguimiento para la detección precoz y el intento de solucionar los problemas de suministro de algunos medicamentos. Existen alternativas en algunos casos y (...) lo que hemos hecho es estar en continuo seguimiento y en continuo contacto con todos los colectivos de personas trans para informarles de toda esta situación", dijo Darias, que se comprometió a "la vuelta a la normalidad en el abastecimiento", en una respuesta que no satisfizo a Rubiño ni al colectivo. Rechazan que el Ministerio se desentienda diciendo que es un problema de la industria farmacéutica. "Como parte interesada de asegurar determinadas cuestiones tiene que tener voz", dice Rubiño sobre el departamento de Darias y también de las comunidades.

Este diputado de Más Madrid conoce un caso muy cercano de lo que supone el problema de desabastecimiento de los fármacos que necesitan las personas trans que optan por seguir un tratamiento. Durante la pasada campaña para las elecciones de Madrid del 4 de mayo, fue testigo directo de cómo una de las candidatas, Gimena González, aprovechaba el periplo electoral por la región para ir de farmacia en farmacia buscando sus medicamentos.

"Hables con quienes hables, todo el mundo conoce a alguien que está haciendo una peregrinación de farmacia en farmacia", dice Rubiño. "Para una persona trans que quiere hormonarse, al final es parte de su calidad de vida e interrumpir de respeten puede suponer modificaciones que en un montón de casos pasan factura", añade.

Carestía de ingredientes

Ante esta situación, algunas comunidades buscan alternativas a la falta de fármacos, como Baleares y Cataluña, que han autorizado a sus farmacias para que puedan crear la llamada "fórmula magistral" y preparen ellas mismas el producto.

Según explica Blanes, las farmacias pueden elaborar el producto mediante esa vía y "con la correspondiente prescripción médica", aunque en este caso no parece que esté siendo tampoco la solución definitiva, porque está derivando en un problema de carestía de ingredientes necesarios como el estradiol, una hormona sexual femenina. "Parece que se están produciendo también problemas en el suministro de principio activo necesario para poder elaborar estas fórmulas magistrales", apunta.

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