Rumanos en Belfast
Varios de los rumanos que han sufrido ataques racistas en Belfast. Cathal McNaughton / REUTERS

Más de cien rumanos, entre ellos una niña recién nacida, se vieron obligados a refugiarse en la madrugada de este miércoles en una iglesia protestante del sur de Belfast tras ser víctimas de varios ataques racistas.

Espero que muchos norirlandeses puedan mostrar que también hay gente solidaria

Según informó el Servicio de Policía de Irlanda del Norte (PSNI), los agentes ayudaron a unas veinte familias rumanas a abandonar sus hogares en el área de Lisburn, sur de la capital norirlandesa, porque en la última semana unos desconocidos habían atacado sus casas con botellas y ladrillos.

Ante las continuas agresiones, agentes de policía y residentes de distintas comunidades en Belfast protestaron este lunes por la noche en la calle en apoyo de los inmigrantes rumanos, pero unos jóvenes volvieron a lanzar botellas contra los manifestantes. Por ello, las familias rumanas buscaron refugio en una casa de Lisburn, pero eran tantas las personas que querían permanecer allí que se vieron obligadas a pedir este martes ayuda a la iglesia local.

El pastor Malcolm Morgan, a cargo de la iglesia, lamentó la situación de estas personas y manifestó su deseo de que muchos norirlandeses puedan mostrar que también hay gente solidaria.

"Vivir en paz"

En las últimas horas las autoridades de Irlanda del Norte han mantenido conversaciones con los representantes de los más de cien rumanos refugiados la iglesia para convencerlos de que no necesitan abandonar la provincia.

Las familias han sido ya realojadas en unas instalaciones de recreo del centro de Belfast, hasta donde se desplazó el viceministro principal norirlandés, el nacionalista Martin McGuinness, para interesarse por su situación. Durante su visita a los rumanos, McGuinness insistió en que las autoridades harán todo lo posible para que las familias puedan "vivir en paz" en Irlanda del Norte.