Stieg Larsson cierra su trilogía: se pone a la venta la última entrega de 'Millennium'

  • Ya está a la venta la obra que culmina la trilogía que se ha convertido en la reina absoluta de la novela negra del siglo XXI.
  • Un éxito rotundo pero tardío para su autor, Stieg Larsson.
El escritor y periodista sueco Stieg Larsson, creador de 'Millennium'.
El escritor y periodista sueco Stieg Larsson, creador de 'Millennium'.
20MINUTOS.ES

Me lo dijo Kurdo Baksi, su mejor amigo y compañero de trabajo, cuando vino a Madrid el pasado noviembre a presentar la segunda novela de la trilogía, La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina: "Larssonsabía que estaba haciendo algo bueno. Cuando estaba escribiendo Millennium me decía que sería algo grande".

Pero ¿hasta el punto de vender los 12.648.789 ejemplares que en su venta global lleva? Este jueves el fenómeno concluye (¿o estará en realidad terminado el cuarto manuscrito?), con la publicación de La reina en el palacio de las corrientes de aire (Destino).

La trilogía que, como define el protagonista de la obra, Mikael Blomkvist, "va de la violencia que se comete contra las mujeres y de los hombres que la hacen posible", debería haber sido una decalogía. Larsson tenía previsto escribir siete obras más.

Respetado 'best seller'

Todos, seguidores y detractores de ese ¿subgénero? llamado best seller, han encontrado en Larsson un punto de unión. Hemos sucumbido a los encantos del periodista de día y novelista de noche, que además cuenta con una historia que parece pura leyenda, pero que es sin embargo cierta: muere repentinamente tras dar a la editorial la trilogía, y vive amenazado de muerte por sus investigaciones de la extrema derecha: "He recibido amenazas. Si se convierten en algo demasiado serio, llamamos a la Policía. Por ejemplo, en 1999 dispararon a Kurdo Baksi a través de la ventana".

Corrió el rumor, y era lógico, al fin y al cabo esto es literatura, de que fue asesinado, pero pronto el ruido fue silenciado con dosis de prosaica realidad: Larsson tenía 50 años, fumaba tres paquetes diarios, bebía 20 tazas de café y apenas dormía.

El remate fue el ascensor averiado que ese día le obligó a subir a la redacción de la revista que dirigía, Expo, siete pisos andando. Según su pareja, la arquitecta Eva Gabrielsson, "si el ascensor hubiera funcionado bien, yo creo que no habría muerto".

Por si todo esto tuviera poca miga hay además lío con la herencia: la que fuera su compañera sentimental durante 32 años no cobra un duro de Millennium. Todo se lo llevan el padre y hermano del autor, con quienes al parecer no tenía mucha relación. Así es la ley de una de las más avanzadas sociedades del mundo.

Álter ego de Bloomkvist

Tras una larga conversación con una de las personas que mejor lo conocían, Kurdo Baksi, me quedaron algunos trazos de la personalidad de Larsson. Uno de ellos me llamó especialmente la atención: era muy tímido, especialmente con las mujeres.

Su personaje central, el periodista Mikael Blomkvist es sin embargo todo lo contrario, de hecho su manera de relacionarse con las mujeres es absolutamente abierta y sin ápice de vergüenzas o timideces.

¿Su álter ego? También, y aquí continúa la anteposición al personaje, odiaba (casi de modo patológico) las exposiciones públicas o el exceso de atención sobre su persona.

Sólo cuando se embarcó en la serie de novelas, de las que según me contó Baksi, tenía previsto escribir diez, se sintió seguro de que el terreno que pisaba era de verdad, ahí sí, no sólo tierra firme, sino carne de éxito. Y acertaba.

Periodista conocido por sus investigaciones de la extrema derecha antidemocrática y director de la revista Expo, era un apasionado de la novela negra: "He leído historias de detectives toda mi vida. Destaco a Sara Paretsky, Val McDermid, Elizabeth George, Minette Walters". Todas ellas mujeres, motivo central también de sus novelas: "Casi todos los escritores de novela negra destacables son, por extraño que parezca, escritoras".

Casi todos los escritores de novela negra destacables son escritoras

Su humildad, además de rara avis, parece incuestionable, tras leer sus palabras acerca de los colosos que había construido: "Es fácil escribir historias de detectives. Es mucho más difícil escribir un artículo".

Y aún hay más pruebas de la total ausencia de vanidad de un autor que empezó a escribir en unas vacaciones de 2001 por aburrimiento y ha terminado siendo el indiscutible rey de las librerías: "Escribir historias de detectives es escribir literatura ligera. Si además intentas decir algo con ello... bueno, yo lo he intentado". Objetivo logrado. Lástima que el éxito, por una vez tan rápido, a él le llegara tarde.

Con el aire llegó el desenlace

"No es hasta el tercer libro cuando se atan todos los cabos y se entiende lo que ha ocurrido". Larsson hablaba así -en la única entrevista que dio como autor- de la tercera novela de la serie Millennium. Un auténtico fenómeno editorial que comenzó en España cuando la editora de Destino, Silvia Sesé, decidió comprar los derechos.

En esta última novela de la serie continúan los dos bastiones del éxito iniciado en Los hombres que no amaban a las mujeres: el periodista idealista, ético y luchador, Mikael Blokmvist, y la gallina de los huevos de oro, Lisbeth Salander. Su personaje femenino, a caballo entre la sociapatía y el autismo, está inspirado en Pippi Calzaslargas y la inteligente pregunta ¿cómo hubiera sido de mayor?

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