El regreso de las viviendas de uso turístico a Madrid: "Ha vuelto el calvario"

  • Asociaciones vecinales denunciarán a la Comunidad por "inacción" ante 34 viviendas de uso turístico en Centro.
Imagen de recurso de un turista que pasea con una maleta por el centro de Madrid.
Imagen de recurso de un turista que pasea con una maleta por el centro de Madrid.
Jesús Hellín

Apenas acaba de comenzar el verano meteorológico y las primeras maletas de ruedas empiezan a traquetear por el centro de Madrid. El breve respiro que la pandemia ha dado a los vecinos de viviendas de uso turístico (VUT) parece que acabará definitivamente en las próximas semanas, aunque algunos denuncian que las fiestas y los ruidos ya habían regresado durante el invierno.

Agapito vive en la calle Salitre de Lavapiés desde hace 25 años: "Éramos unos vecinos siempre fenomenales hasta que empezó esto de los de los pisos turísticos hace tres o cuatro años".

"Durante la pandemia han estado cerrados, ha sido un alivio, igual que cuando están dos o tres días que no lo alquilan. Pero ya desde el verano pasado empezó a entrar gente”" declara Agapito, que se muestra tajante: "Ha vuelto el calvario". En su comunidad se llegaron a cambiar los estatutos para prohibirlo, pero sigue habiendo al menos una vivienda que se alquila para uso turístico con los consiguientes problemas para la convivencia en el bloque.

"Entran por la misma puerta, cogen el mismo ascensor, dejan la basura en cualquier sitio, ruidos por la noche, arrastran todo, no levantan ni una silla ni una mesa ni nada, y pegan golpes, así es todos los días, les llamas la atención y pasan olímpicamente", declara este padre de familia jubilado, que vive con su mujer y su hija y admite que, "a veces, hasta nos enfrentamos entre nosotros porque estás ya irritado y nervioso".

Denuncia contra la Comunidad de Madrid

Para José, vecino de la calle Arrieta, en la zona de Ópera, desde hace 50 años la situación se llegó a poner violenta hace unos meses con un grupo de turistas.

"Un día me ocurrió que llegó una nueva remesa de ‘vuteros’, que es como denominamos a estos guiris por el Centro. Venían con marcha con sus bebidas y tal, les llamé la atención y les pedí que no hicieran ruido", relata José, de 72 años. "Amenazaron a mi mujer con subir a casa 'a por ese viejo' y, poco después, me llegó un mensaje del casero diciendo que estaba acosando a sus inquilinos y amenazando con una demanda judicial".

Ambos aseguran haber interpuesto denuncias contra estas viviendas por carecer, según afirman, de permisos para poder realizar una actividad comercial como VuT. Sin embargo, los trámites son extremadamente lentos y la mayoría de denuncias acaban en nada o siendo recurridas por los propietarios.

Ante esta situación, las asociaciones vecinales del Barrio de las Letras y La Corrala de Lavapiés han anunciado este jueves que van a presentar un contencioso contra la Comunidad de Madrid "por su inacción ante viviendas turísticas generadoras de problemas e infracciones".

El portavoz de urbanismo de la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos de Madrid (FRAVM), Víctor Pérez, ha destacado en rueda de prensa que, según el INE, en el distrito Centro de Madrid se concentran unas 8.000 viviendas de uso turístico, "cuando probablemente sean más". "De esas 8.000, casi todas carecen de licencia y no pueden obtenerla porque incumplen los requisitos, como tener un acceso independiente", ha advertido.

"Tenemos esperanza"

Junto a los representantes vecinales se encuentra también Antonio, que vive junto con su mujer en la Calle Mayor desde que se jubiló, hace cinco años.

"Sabemos que los trámites administrativos son lentos, pero van excesivamente lentos", dice en referencia a las denuncias sin respuesta por la Administración. "Nos tememos que ni siquiera con sentencias judiciales, porque recurrirán, recurrirán y recurrirán... y, mientras no haya una sentencia definitiva, seguirán funcionando".

En su edificio, la comunidad tuvo que hacer frente al cambio del ascensor por un precio de 5.000 euros, después de que el anterior se estropeara, según Antonio, por el uso inapropiado por parte de los inquilinos de VuT.

A pesar de la frustración, Antonio no pierde la fe: "Estamos aquí porque tenemos esperanza, si diésemos la batalla por perdida nos tocaría aguantarnos o vender la casa, pero tenemos una cierta esperanza".

Mostrar comentarios

Códigos Descuento