Pablo Larguía
Pablo Larguía, director de la Red Innova. 20 minutos

Los próximos 17 y 18 de junio la Red Innova   celebrará en Madrid el primer encuentro de innovación, tecnología e Internet para los mercados de habla no inglesa, una iniciativa que, según según su artífice, Pablo Larguía, surgió de la necesidad de que hubiera "un escaparate al mundo de lo que se hace y desarrolla en los mercados de España, Portugal y Latinoamérica".

Larguía nos explica su punto de vista sobre el ciberespacio del futuro y la presencia del español en éste. Sus augurios son buenos.

¿Qué situación ocupa hoy en el ciberespacio el idioma español con respecto al inglés? ¿Sigue necesitándose producir más contenidos en este idioma para acercarse a la cifra de los anglosajones?

El cliente de hoy en día es un cliente muy global y nosotros estamos cada vez más avanzados. Hay modelos en EE UU que ya se están replicando en España y en América Latina con buenos resultados. Además,  hay un nivel muy alto de empresas que hablan español en la Red y que hace diez años no existían como Idealista, eDreams, Tuenti ... Hoy estas compañías tienen millones de usuarios.

En los últimos comicios estadounidenses las nuevas tecnologías jugaron un papel importante. ¿Cómo cree que han funcionado en España, en las últimas elecciones para el Parlamento Europeo?

He visto iniciativas interesantes tanto por parte del PSOE, que ha innovado creando videoblogs de Zapatero que permitían que el presidente hablara con su público, como por parte del PP, que hace un mes renovó su página web. Rajoy está muy activo en Facebook. Poco a poco los políticos se están dando cuenta de la importancia que tiene el público de Internet, que al final viene a ser como una Comunidad Autónoma más.

¿Cómo será la Red del futuro? ¿Es el cloud computing, es decir, la tecnología que permite ofrecer todo el software y servicios necesarios de un ordenador a través de Internet, una de sus tendencias?

Todo lo que hoy se puede hacer con un ordenador, se podrá hacer con el móvil

Sí, avanzamos hacia el cloud computing, que traerá las ventajas de acceder a programas y sistemas desde cualquier lugar. Pero también avanzamos hacia un modelo de open software (software libre de código abierto) y de movilidad: todo lo que se puede hacer a través de un ordenador se podrá hacer también con un móvil. Por ejemplo, una red de amigos podrá saber dónde se encuentra cada uno de los miembros gracias a un sistema de geolocalización.

¿Y el concepto FON (una iniciativa enfocada a crear una comunidad WiFi global que permita a sus usuarios compartir su conexión a Internet)? ¿Terminará de despegar en España?

Está en el buen camino. En países como Reino Unido funciona muy bien al estar asociado al operador telefónico Nerve. Ocurre lo mismo en Japón o Alemania. En España funcionará cuando se convence a un operador como Telefónica o Jazztel para que participen en el proyecto.


Las redes sociales parecen ser el gran hallazgo web de los últimos años. ¿Seguirán creciendo o han tocado techo?

Irán a más, es como una bola de nieve, seguirán creciendo. El propio cliente pedirá que adopten una serie de nuevas funcionalidades y herramientas que hoy no nos imaginamos.


Dicen que Google quiere ser Microsoft y que Microsoft quiere ser Google. ¿Es la web 3.0 un simple cambio de papeles,  o vamos a ver realmente nuevos servicios?

La Web 3.0 va a suponer nuevos servicios. Cada día nos sorprendemos con el lanzamiento de productos y aplicaciones como Google Web o el último iPhone. 


El Partido Pirata de Suecia acaba de conseguir representación en el Parlamento Europeo. ¿Qué opina de esto?

Me parece curioso e interesante. Esto demuestra que los jóvenes en Internet son una comunidad autónoma más, la gente se ha alineado detrás de unos valores en la Web. Y tienen voz.

Los responsables de The Pirate Bay, una página de enlaces que llevaban a webs  de intercambio de archivos, han sido condenados a un año de prisión. ¿Cree que es justa la sentencia?

Es muy difícil juzgar este tipo de casos. Los responsables de Pirate Bay crearon una plataforma y no está en ellos, sino en los usuarios, el buen o mal uso de esa plataforma. Hay gente que puede subir archivos con copyright, cuyos derechos no les pertenecen.

¿Cómo cree que terminará la pugna entre las sociedades de derechos de autor y los usuarios? ¿Cree que en España se instaurará una ley similar a la francesa, o hay modelos alternativos?

No creo que en España se apruebe una ley como la que se ha aprobado en Francia, que castiga las descargas ilegales con la retirada de la conexión a Internet: es una ley absurda. Además, no se puede controlar a toda la población. Las barreras de control en la Red son bajas, y uno puede fácilmente cambiar de operador a otra red para que no le pillen. El modelo de Apple y las tiendas online que ha habilitado es muy acertado: la gente paga por las canciones, no sé por qué aún no se ha hecho algo similar con las películas.

Si fuera un amigo suyo y le preguntara qué tengo que conocer de Internet para estar al día, ¿qué me contestaría?

Varias cosas: dentro de Innova hay una competición de starups  en la que varias empresas mostrarán los usos más novedosos de las nuevas tecnologías en el mundo de la empresa. En el campo de la música, el modelo de Spotify me parece interesante: permite compartir gustos musicales con otros usuarios y, según éstos, te van recomendando diferentes grupos que se ajustan a tus preferencias.