Los españoles pagan un 22% más que la media europea por el móvil e internet, y un 13% menos por el alcohol y el tabaco

Un hombre habla con su teléfono móvil.
Un hombre habla con su teléfono móvil.
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En España los precios de la mayoría de productos de consumo son más baratos que en la media de la Unión Europea, aunque con dos importantes excepciones: los productos sanitarios y las comunicaciones. Según los últimos datos sobre el índice de niveles de precios en Europa en 2020 publicados por Eurostat este lunes, servicios como el internet o la telefonía móvil cuestan un 22% más en España que en la media de los países comunitarios. En la cara opuesta, el alcohol y el tabaco son los bienes de consumo que más baratos salen a los españoles: un 13% menos en comparación con el promedio de la UE.

Para poder comparar el coste de determinados productos de consumo entre países, Eurostat elabora un indicador denominado Índice del Nivel de Precios. Este índice se calcula en función de la media de precios que pagan los 27 países de la UE por determinados servicios, a la que se le asigna un valor de cien. Si el nivel de precios de un país supera los 100 puntos se le considera relativamente caro en el continente, mientras que si baja de la centena se entiende que es más barato que la media.

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De las 12 categorías de bienes de consumo principales que establece Eurostat, en España se paga un coste inferior a la media en diez de ellas. Como ya se ha mencionado antes, las bebidas alcohólicas y el tabaco son los bienes de consumo más baratos de España en relación a dicho promedio. En concreto, se paga un 18% menos por el tabaco y otro 10% menos por las bebidas alcohólicas, unos importes que en su conjunto ponen los precios un 13% por debajo de la UE.

Actividades cotidianas como hospedarse en hoteles o cenar en restaurantes también resultan considerablemente más asequibles en España. Los precios de estos servicios son un 11% menos costosos que la media comunitaria, la segunda categoría en la que España tiene unos precios más asequibles en relación a sus vecinos europeos. Por ejemplo, los hoteles y restaurantes de Noruega o Dinamarca son más de un 70% más caros en comparación, mientras que los de Hungría o Rumanía pueden salir un 40% más baratos.

Otros servicios como los gastos en Educación (10% más barata en España que la media), pueden llegar a costar casi el doble en países como Noruega o Suecia. También se paga menos por la ropa y el calzado (un 8% menos), el transporte (7%), el ocio y la cultura (6%) o las comidas y bebidas no alcohólicas (5%).

Prácticamente al mismo nivel de la media europea se encuentran los costes relacionados con la vivienda, el agua, la electricidad el gas y otro combustibles - que son un 2% más asequibles- aunque si se elimina la vivienda de la ecuación, la electricidad, el gas y otros combustibles resultan un 4,4% más caros en España que el promedio de los Veintisiete. El mobiliario (1% más barato) tiene los costes más parecidos a la media europea de todas las categorías.

En lo que los españoles sí que pagan más que sus vecinos europeos es en sanidad y comunicaciones. Aunque Eurostat no ofrece índices de precios de bienes más específicos dentro de estas dos categorías, en los gastos en sanidad se incluyen cuestiones tales como el precio de los medicamentos, dentistas, residencias de ancianos y servicios médicos en general. En este último aspecto, el índice de precios de España es de 110,4, es decir un 11% superior al promedio europeo.

En cuanto a las comunicaciones, el coste es un 22% más elevado que el de los vecinos comunitarios. Solo Noruega, Grecia, Bélgica, Luxemburgo, Irlanda, Suecia y Países Bajos pagan más por este tipo de servicios, entre los que destacan internet, la telefonía móvil, los paquetes de internet, móvil y televisión o los servicios postales. 

Los nórdicos, los más caros. El este, lo más barato

En España, el nivel de precios de los bienes de consumo es de 96 puntos, un 4% más bajo que la media Europea, lo que coloca al país como el decimosegundo más caro del Viejo Continente. Así, los productos de consumo son significativamente más baratos en España que en Francia (109,9), Alemania (108,8) o Italia (102,8). 

El país más caro de Europa es Suiza, con unos precios un 87% superiores a los de España, y de los que pertenecen a la Unión Europea, Luxemburgo se lleva la palma con unos costes un 59% más elevados que los españoles. Los países nórdicos -Noruega, Islandia, Dinamarca, Suecia y Finlandia- ocupan los siguientes escalafones en lo que al nivel de precios se refiere. Los costes en Noruega y Finlandia llegan a ser un 55% y un 34% superiores a los de España.

En cambio, los países del este y los balcánicos son con diferencia los más baratos del Viejo Continente. En términos de consumo, vivir en Rumanía cuesta un 48% menos que en España, mientras que hacerlo en Polonia supone un 43% menos de gasto.

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