El Gobierno regularizará la situación del inmigrante boliviano que perdió el brazo izquierdo mientras trabajaba en una panificadora, según anunció este viernes la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, tras el Consejo de Ministros celebrado este viernes.

Franns Rilles, de 33 años, se encontraba en España en situación irregular y trabajaba en una panificadora de Gandía, donde sufrió la amputación de su brazo izquierdo el pasado 28 de mayo.

Sus jefes declararán ante el juez

Los dos hermanos responsables de la panificadora declararán en calidad de imputados ante el juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 6 de Gandía, que ha abierto diligencias previas para investigar las circunstancias del suceso, según fuentes del Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV).

El juzgado recibió este viernes el atestado de las lesiones sufridas por el ciudadano boliviano. El juez ha incoado diligencias previas para investigar los hechos.

Diferentes versiones

Franns Rilles denuncia que estaba trabajando de manera ilegal y cobrando algo más de 20 euros diarios por jornadas de doce horas diarias, siete días a la semana. Además, añade que fue abandonado antes de llegar al centro médico.

Uno de los responsables de la panificadora, sin embargo, le acusa de acudir a su puesto de trabajo en estado ebrio y niega que su sueldo fuera de 20 euros diarios. Asegura que libraba "uno o dos días por semanas" y desmiente que fuera abandonado de camino al hospital. "Hay dos testigos, un policía y un médico, que pueden confirmar que mi hermano tuvo que ser atendido después de trasladarle (a Rilles)", declaró el empresario a 20minutos.es.