La energía se encarece en España un 86% más que en la UE y dispara la inflación al 2,4%, el máximo desde 2017

  • El coste de la energía creció en España un 24% respecto al año anterior, 12,9 puntos más que la media comunitaria.
  • La recuperación económica y el efecto 'escalón estadístico' explican, en parte, los repuntes.
Cada vez son más los consumidores que, además de ir al supermercado a por frescos, hacen la compra 'online'.
Imagen de recurso de una frutería.
ARCHIVO

El coste de la energía se ha disparado en todo el continente europeo, pero en pocos países el repunte ha sido tan abrupto como en España. Así lo corroboran los últimos datos del Índice de Precio de Consumo Armonizado (IPCA) publicados por Eurostat, que reflejan que el precio de la energía para los hogares de la Unión Europea creció un 12,9% interanual el último mes de mayo, mientras que en España se alzó hasta el 24%, casi el doble que la media europea.

Según los datos de Eurostat, España es el tercer país de Europa donde más ha aumentado el coste energético: solo los consumidores de Noruega (38,4%) y Luxemburgo (30,7%) han visto incrementos mayores en esta partida de la cesta de bienes de consumo.

La subida en el coste de la energía, que tiene un peso específico en el gasto de los hogares que ronda el 10% de su presupuesto, ha arrastrado la inflación interanual hasta el 2,3% en los países de la UE, tres décimas más que el dato de abril. Un encarecimiento de los precios de consumo que en España ha llegado al 2,4%, el mayor incremento interanual que registra el país desde abril de 2017, cuando este indicador marcó un 2,6%.

De esta forma, la inflación española se expandió al mismo ritmo que la alemana (2,4%), seis décimas por encima de Francia (1,8%) y 1,2 puntos porcentuales más que en Italia (1,2%). 

Pese a que no solo ha subido el coste de la energía, ninguno de los otros ámbitos en los que se desglosa el IPCA creció tanto. El precio de los servicios, que es el que más peso tiene, pues supone un 40% del gasto de los hogares,  repuntó un 1,1%, mientras que el coste de los bienes industriales no energéticos aumentó un 0,7% y la comida, el alcohol y el tabaco un 0,5%.

Electricidad, gas y combustibles más caros

Un análisis más detallado del gasto energético sitúa aún en peor posición a España. La inflación de los precios de la electricidad, el gas, los combustibles sólidos y la energía térmica fue del 23,9% respecto a mayo del año pasado, un encarecimiento que solo Noruega (56,2%) superó. En esta partida la media de la UE se situó en el 5,5%, más de cuatro veces por debajo de España.

Si se centra el foco solo en el coste de la electricidad las diferencias se ensanchan todavía más. Para los hogares españoles el coste de la electricidad se encareció un 36,3%, mientras que para la media de la Unión solo lo hizo un 8%. Únicamente Noruega (62,6%), y Eslovenia (40,2%) sufrieron repuntes superiores en el Viejo Continente. Por el contrario, el precio del gas se redujo un 1,3% en España, una cifra por debajo del 4,1% de promedio en la UE.

Además, hay que tener en cuenta que este dato aún no refleja los máximos que ha alcanzado la energía en España este junio en el que se han registrado cuatro de los diez días con la electricidad más cara en la historia del mercado mayorista. El miércoles se llegó a pagar 94,63 euros el megavatio hora, la cuarta cifra más elevada desde que hay registros.

Un repunte en la inflación aparentemente temporal

En general, los expertos coinciden en señalar que esta oleada de inflación será temporal y volverá a cauces más bajos a partir de 2022. Desde el Banco de España, el director general de Economía y Estadística, Óscar Arce, expresó el pasado lunes que aunque el alza es "bastante significativa" en buena medida "vendría explicado por factores de naturaleza transitoria".

"Pensamos que en Europa hay buenas razones para creer que este brote de inflación obedece fundamentalmente a factores más bien coyunturales, de naturaleza temporal, como el efecto escalón estadístico tras la fuerte caída de la pandemia", agregó.

Este "efecto escalón" tiene mucho que ver con el confinamiento. La bajísima demanda registrada durante la reclusión masiva de marzo del año pasado provocó una bajada de precios que llegó a ser del 1% en mayo. Al compararse los precios de mayo de 2021 con los del año anterior, una parte del repunte está influida por ese dato pandémico inusualmente bajo.

El vicepresidente del Banco Central Europeo (BCE), Luis de Guindos, se ha mostrado este jueves menos confiado. En declaraciones recogidas por la agencia EFE, el exministro de Economía español afirmó que "para que este repunte de la inflación sea de naturaleza temporal es muy importante que no haya efectos de segunda ronda en el mercado laboral".

En sus últimas proyecciones macroeconómicas, el Banco de España prevé que 2021 cierre con una inflación del 1,9% respecto al año anterior, un valor que se reduciría hasta el 1,2% el año siguiente y que se repetiría en 2023.

Mostrar comentarios

Códigos Descuento