Los padres de Miguelín, asesinado por los Dominican Don't Play a los 18 años: "Nos han quitado la felicidad"

  • A 'Miguelín' lo mataron en las fiestas de San Agustín de Guadalix en 2017 tras una reyerta colectiva.
  • ​La Fiscalía solicita entre 20 y 22 años de cárcel para seis hombres a los que se acusa de ser de la banda latina.
Nene, uno de los principales acusados para el que la Fiscalía pide 22 años de cárcel por liderar los Dominican Don't Play de Alcobendas.
Nene, uno de los principales acusados para el que la Fiscalía pide 22 años de cárcel por liderar los Dominican Don't Play de Alcobendas.
EFE

A David Manuel de Cárdenas y María Campoy les despertó una llamada en la madrugada del 18 de agosto de 2017. Su hijo Miguel -Miguelín, como se refieren a él- había fallecido tras recibir una puñalada en el tórax que le alcanzó el corazón en las fiestas de San Agustín de Guadalix, municipio de Madrid. "Nos han quitado la oportunidad de verle crecer, de ver cómo se hacía un hombre... nos han quitado la felicidad", ha resumido su madre, que declaró este miércoles en la Audiencia Provincial, en la segunda sesión del juicio en el que la Fiscalía pide entre 20 y 22 años de cárcel para seis supuestos miembros de la banda latina Dominican Don't Play y 13 para otro que, presuntamente, estuvo involucrado aunque no pertenece al grupo.

Los progenitores han sido los primeros en declarar como testigos en un caso que se demorará, si nada cambia, hasta el próximo 3 de julio. A lo largo de una hora, ambos han narrado cómo era su hijo, al que han definido como "la alegría de la casa" junto con su hermano mayor, que ahora tiene 25 años. "Siempre tenía una sonrisa, estaba estudiando cocina, jamás se metió en peleas", ha insistido Campoy, ante las preguntas de si era violento o si pertenecía algún grupo, más allá de considerarse "antifascista".

También han destacado cómo era de querido en el instituto al que iba a estudiar cocina. Es más, su padre ha optado por leerle al jurado popular una carta que les escribió una profesora de la víctima en los días posteriores a su muerte. "Me cautivó su sonrisa profunda que irradiaba bondad, me gustó esa manera tranquila de hablar que te sumerge en un remanso de paz. Tenía el don de hacer feliz a la gente, me gustaba el cariño que repartía, sobre todo admiraba su enorme corazón, que salía del pecho y se transportaba en el brillo de sus bonitos ojos", decía la misiva.

"[Su muerte] es un tsunami que te destroza: tienes una vida normal, empiezas a criar a tus dos hijos, se van haciendo mayores y de repente te llaman y te dicen que han apuñalado a tu hijo pequeño en el corazón", ha narrado el padre, que ha asegurado que lleva en tratamiento psicológico y psiquiátrica desde que ocurrió el suceso, "hace 3 años y ocho meses".

"Se veía claramente a qué venían"

Con todo, el juicio sigue marcado por varias incógnitas. Por ejemplo, aún se desconoce quién fue la persona que apuñaló a Miguel aquella fatídica noche. En su escrito de acusación, la Fiscalía señala a siete hombres, para los que pide diferentes penas de prisión por homicidio, pero sin un culpable claro. Sí tiene claro el Ministerio Público que seis de ellos, para los que solicita entre 22 y 20 años de cárcel, son, al menos presuntamente, miembros de la banda latina Dominican Don't Play, afincada en España desde 2004. Para el séptimo piden 13 años por su supuesta participación, pero no le acusan de pertenencia a organización criminal. Cuatro de ellos están en prisión provisional.

Sin embargo, nada se sabe de Bryan, a quien varios amigos de Miguel han nombrado en sus testificales de este martes. No está sentado en el banquillo de los acusados porque está en paradero desconocido y se cree que se marchó de vuelta a la República Dominicana después del suceso.

Según han relatado varios testigos, Bryan tuvo un encontronazo con Aitor, uno de los mejores amigos de Miguel, un mes antes del asesinato tras "sobrepasarse" con su novia. "Después me dijo que iban a bajar al pueblo a por mí", ha relatado frente al tribunal Aitor. Es por eso que la banda latina se habría presentado en las fiestas de San Agustín preguntando por Aitor. "Nos rodearon", ha contado Iván, otro amigo del grupo de Miguel.

Comenzó así una trifulca masiva que terminó con Miguel apuñalado. "Le pusieron la camiseta por encima y le apuñaló el grupo de dominicanos que vino a las fiestas; se veía claramente a qué venían", ha narrado, por su parte, Adrián, otro amigo de la víctima.

Contradicciones y dos identificaciones

Varios de los siete amigos de Miguel que han testificado este miércoles se han contradicho en ciertos aspectos respecto a las declaraciones que dieron durante la instrucción del caso y también entre sí, aunque dichas contradicciones no parecen claves en el caso. Se trata de valoraciones sobre el comportamiento de los Dominican Don't Play aquella noche (si bailaban, si miraban desafiantes...). Lo han achacado al tiempo transcurrido (casi cuatro años) y al 'shock' que a todos les supuso el homicidio de Miguel. Como novedad, uno de sus amigos -los demás, no- ha reconocido 'in situ' a dos acusados, de los que ha asegurado que estaban allí esa noche, lo que puede complicar su situación procesal. 

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