'Nos encontramos en un momento de tensión entre Estados Unidos y los musulmanes de todo el mundo, tensión enraizada en las fuerzas históricas que van más allá de ningún debate político actual', dijo el presidente estadounidense durante el discurso en la Universidad de El Cairo.

'He venido aquí para buscar un nuevo comienzo entre Estados Unidos y los musulmanes de todo el mundo, basado en el interés mutuo y el respeto mutuo', dijo. 'América y el Islam no son excluyentes, y no necesitan estar enfrentados'.

El discurso de Obama, interrumpido por aplausos y gritos ocasionales de 'te queremos', se integra en los esfuerzos para restaurar la empañada imagen de Estados Unidos entre muchos de los más de 1.000 millones de musulmanes del mundo, muy afectada por las guerras en Afganistán e Irak y el tratamiento a los detenidos militares estadounidenses.

Subrayando la hostilidad a la que se enfrenta el líder estadounidense desde algunos sectores, el líder supremo iraní ayatolá Ali Jamenei, dijo en un discurso que Estados Unidos era 'odiado profundamente' y que sólo las acciones, no los 'discursos' podrían cambiar eso.

Y el líder de Al Qaeda Osama bin Laden advirtió a los musulmanes en un mensaje en una página web contra una alianza con cristianos y judíos, y dijo que anularía su fe mientras instó a combatir a los aliados de los 'infieles'.

Un portavoz del presidente palestino Mahmud Abas, sin embargo, dijo que el discurso de Obama fue un 'buen comienzo' para una nueva política estadounidense en Oriente Próximo.

EXPECTATIVAS

La elección de la ciudad de El Cairo para impartir el discurso subrayó la importancia de Oriente Próximo para Obama, ya que es allí donde se enfrenta a los mayores desafíos en política exterior, desde el intento de reanudar el estancado proceso de paz palestino-israelí hasta el programa nuclear de Irán.

Aunque su administración intentó rebajar las expectativas en los últimos días sobre los temas que acometería el discurso, había grandes expectativas en la región de que tomaría una postura más dura con Israel y convertiría sus palabras en acciones.

Tampoco habló mucho sobre democracia, ley y derechos humanos en el mundo árabe, temas que muchos en la región habían esperado escuchar.

Obama, que espera construir una coalición de gobiernos musulmanes para respaldar sus iniciativas diplomáticas, afirmó su compromiso con una solución de dos estados al conflicto palestino-israelí.

'Esto es por el interés de Israel, el interés de Palestina, el interés de Estados Unidos y el interés del mundo', dijo. 'Eso es por lo que yo intento personalmente perseguir este resultado con toda la paciencia que requiere la tarea'.

Dijo que los palestinos tenían que abandonar la violencia y les instó a reconocer el derecho a la existencia de Israel. Agregó que Israel debería dejar de construir asentamientos en Cisjordania.

'Estados Unidos no acepta la legitimidad de la continuación de los asentimientos israelíes', sostuvo. 'Esta construcción viola los acuerdos previos y socava los esfuerzas para conseguir la paz. Es el momento para que se detengan esos asentamientos'.

Obama dijo que Irán debería tener acceso a la energía nuclear pacífica, pero adhiriéndose al tratado de no proliferación nuclear.

'Cuando se trata de armas nucleares, hemos llegado a un punto decisivo', dijo. 'No se trata simplemente de los intereses de Estados Unidos. Se trata de impedir una carrera armamentística nuclear en Oriente Próximo que podría llevar a esta región y al mundo por un sendero altamente peligroso'.

Al hablar sobre la guerra en Afganistán, Obama dijo que Estados Unidos no tenía interés en mantener bases militares ni soldados allí.