Acosado por deber 200 euros
Ya han llamado a su esposa y a sus vecinas por deber un crédito rápido.

Los casos de acoso a morosos para reclamarles las deudas que acumulan han aumentado en los últimos meses en torno a un 30% y cada vez conllevan métodos más drásticos, que en muchas ocasiones rozan la ilegalidad. Sólo la asociación Adicae está recibiendo decenas de quejas cada mes, que se suman a las denuncias que se están poniendo de forma habitual cada semana ante los tribunales.

En la mayoría de los casos se trata de familias que atraviesan un duro bache económico y que, incapaces de asumir el pago de sus deudas, terminan convirtiéndose en la diana de las empresas de cobro de deudas. Los métodos que utilizan para reclamar el dinero son cada vez más extremos.

Decenas de llamadas telefónicas a diario, algunas incluso de madrugada y con insultos y amenazas directas constituyen el mecanismo más habitual de presión. "Muchas de estas empresas compran las deudas a las entidades financieras y luego se dedican a perseguir a los deudores", explican en Adicae. Algunas de ellas buscan además avergonzar al deudor haciendo llamadas a familiares y vecinos.

La mayoría de los morosos que sufren este acoso han contratado préstamos rápidos o han adquirido tarjetas de crédito y en muchas ocasiones deben tan sólo 400 o 500 euros. "Sin embargo, muchas familias tienen que optar entre satisfacer ese crédito o dar de comer a sus hijos", concretan en Adicae.

De las llamadas telefónicas se llega a pasar en muchos casos al acoso en persona, persiguiendo a los morosos o esperándoles a las afueras de sus domicilios para recriminarles su situación. En el caso de los inmigrantes deudores se les llega a amenazar incluso con acudir a la embajada de su país para explicar su situación.

Me han insultado en público

Es el caso de Freddy Ruiz, que sufre acoso desde que no pagó una cuota de 200 euros de un crédito rápido que solicitó por valor de 6.500 euros. La entidad financiera de crédito rápido le ha mandado cartas amenazando con llevarlo a los tribunales (como se aprecia en la foto) ya ha telefoneado a su esposa y a dos vecinas, haciéndose pasar por el personal de un hospital madrileño y por el de la embajada de su país para contactar con él indirectamente. "Provocan que mis vecinas piensen que soy un delincuente y me han insultado en público", asegura Freddy Ruiz.

Su crédito tiene un tipo de interés del 24% y cada vez se le apremia a pagar, el saldo de la cuota impagada aumenta treinta o cuarenta euros. "He dejado de pagar la hipoteca de mi casa y he tenido que pedir dinero prestado a mi hermano", asegura, pero aun así no Ruiz no logra reunir lo suficiente para saldar su deuda. "No tengo dinero y prefiero enfrentarme a ellos que atracar a una anciana", destaca Ruiz.

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