El líder izquierdista venezolano canceló su asistencia a la toma de posesión el lunes del nuevo presidente salvadoreño, Mauricio Funes, por lo que su Gobierno calificó como un nuevo intento de magnicidio respaldado por la 'ultraderecha internacional'.

'Presidente Obama, es tiempo de desmontar toda esa -ojalá usted lo haga- toda esa maquinaria del terror, que ha matado presidentes', dijo durante una visita a un complejo de viviendas cerca de Caracas.

'No lo estoy acusando Obama, no. Pero más allá de Obama hay un Imperio, la CIA y todo sus tentáculos, eso está vivito', aseguró.

El gobernante relató que por informaciones del presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, y de sus organismos de seguridad pudo descubrir un plan supuestamente orquestado por el anticastrista cubanovenezolano Luis Posada Carriles.

'Este atentado que se estaba preparando para nosotros, para lanzarnos un cohete o dos cohetes cuando el avión estuviese llegando a San Salvador, o saliendo (...) planificado fue por la gente de Luis Posada Carriles', agregó.

Chávez aseguró que cree en la voluntad de Obama de cambiar su política hacia Latinoamérica, por lo que exigió que extradite a Posada, que estuvo vinculado en el ataque a un avión cubano en 1976.

'Yo acuso a Luis Posada Carriles y le exijo al presidente Obama que se haga justicia, que cumpla con la ley. Mándenos presidente Obama a ese terrorista porque aquí lo estamos esperando para meterlo donde tiene que estar: en prisión', concluyó.

Chávez planeaba viajar a El Salvador en un avión de Cubana de Aviación, pues la aeronave presidencial venezolana está siendo reparada.