Gráfico | Así es el 'Ángeles Alvariño', el buque encargado de buscar a las niñas de Tenerife en el fondo del mar

El Ángeles Alvariño, el buque que busca a las pequeñas Anna y Olivia
El Ángeles Alvariño, el buque que busca a las pequeñas Anna y Olivia
Carlos Gámez

Hace más de un mes que Tenerife vive con el corazón en vilo tras la desaparición de las pequeñas Anna y Olivia, cuya búsqueda no ha cesado desde que el pasado 27 de abril se tuvo constancia de su ausencia. Este jueves, los efectivos de búsqueda encontraron el cuerpo sin vida de una menor en la zona en la que se estaban efectuando las labores. A falta de pruebas médico forenses más determinantes, el Tribunal Superior de Justicia de Canarias informó de que el cuerpo corresponde "prácticamente con toda seguridad" a Olivia, la mayor de las dos hermanas, de seis años de edad.

El buque Ángeles Alvariño, del Instituto Español de Oceanografía (IEO), encargado de la búsqueda de las niñas, cuenta con un sonar de barrido lateral, una sonda multihaz y un robot no tripulado para tratar de localizar a las pequeñas. El barco barre unas diez millas cuadradas de la zona frente al Puertito de Güimar, en Tenerife, donde fue hallada abandonada y a la deriva la lancha donde Tomás Gimeno fue visto por última vez.

La zona es la delimitada por el geoposicionamiento del móvil del padre de las niñas y son dos agentes de la Policía Judicial de la Guardia Civil a bordo del buque quienes dirigen la investigación, que está previsto que dure entre ocho y nueve días de forma ininterrumpida. Allí, el sonar está rastreando por franjas el fondo marino -rocoso y lleno de precipicios-, pero hasta el momento solo ha encontrado un objeto extraño, que resultó ser una bolsa de basura.

El buque 'Ángeles Alvariño'

El buque Ángeles Alvariño, entregado al IEO en 2012 y con base operativa en Vigo, tiene 46,70 metros de eslora, 10,50 de manga máxima y 4 de calado. Además, está preparado para albergar a bordo 14 personas entre tripulación y técnicos y a 13 científicos. 

El Ángeles Alvariño, el buque que busca a las pequeñas Anna y Olivia
El Ángeles Alvariño, el buque que busca a las pequeñas Anna y Olivia
Carlos Gámez

El barco, que partió de Vigo e hizo escala en Cádiz antes de llegar a Tenerife, puede navegar a una velocidad máxima de 13 nudos y tiene una autonomía de 20 días. Además, en su interior dispone de cuatro laboratorios diferentes, dos sondas multihaz y un perfilador paramétrico de fondo.

La sonda multihaz

Este buque oceanográfico lleva a cabo una prospección con una sonda multihaz, con la que, a una velocidad reducida, acomete varias pasadas sobre un mismo punto, con lo que mejora la resolución. Este procedimiento permite realizar una cartografía con una batimetría -estudio de las profundidades marinas- precisa que facilitará el posterior trabajo del robot submarino Liropus 2000.

En esta labor de prospección con sonar se establecen calles paralelas que se solapan para cubrir toda la superficie a explorar. Durante este reconocimiento se van poniendo marcas en las irregularidades del fondo que requieran una inspección visual a posteriori que, llegado el caso, abordará el robot submarino Liropus 2000 (a bordo del barco).

El robot submarino Liropus 2000

El buque cuenta, además, con un robot submarino no tripulado capaz de operar hasta más de 2.000 metros de profundidad, aunque puede alcanzar los 3.000 si se adapta debidamente. Este vehículo, que costó 1,45 millones de euros, combina una gran potencia con una elevada capacidad de carga, lo que le permite llevar, además de seis tipos de cámaras, instrumentos de medición y toma de muestras.

Robot submarino no tripulado Liropus 2000.
Robot submarino no tripulado Liropus 2000.
INSTITUTO ESPAÑOL DE OCEANOGRAFÍA

Dotado de seis motores, el robot dispone de un potente sistema de iluminación de 17.000 lúmenes de potencia (17 veces más que una bombilla de 100 vatios) y cámaras de elevadas prestaciones, una de ellas de alta definición y otra de muy baja luminosidad.

Además, tiene integrados dos equipos para medir temperatura, presión y salinidad, así como con un dispositivo para estudiar las corrientes en las profundidades donde opere. También cuenta con dos brazos manipuladores hidráulicos de precisión para la recogida de elementos sólidos y un sistema de succión para muestras líquidas y gaseosas.

¿Quién fue Ángeles Alvariño?

Este buque que ahora ayuda a localizar a Anna y Olivia debe su nombre a una oceanógrafa gallega experta en zooplancton que descubrió 22 nuevas especies para la ciencia. 

María Ángeles Alvariño González nació en Serantes (A Coruña) en 1916 y con solo tres años ya leía y estudiaba música. Tras terminar el Bachillerato Universitario en Ciencias y Letras en 1933, se marchó a Madrid para cursar Ciencias Naturales, pero tuvo que regresar a Galicia a causa de la Guerra Civil. 

Una vez finalizado el conflicto, pudo continuar sus estudios y licenciarse en 1941. En ese momento comenzó una prolífica carrera, primero en España -en el IEO en Madrid y en el Centro Oceanógrafico de Vigo- y después en Reino Unido, donde se convirtió en la primera mujer científica en trabajar a bordo de un barco británico de investigación.

Años más tarde, se mudó a Estados Unidos para seguir investigando en distintas instituciones hasta que se jubiló en 1987, cuando continuó trabajando como emérita en España y escribiendo y dando a conocer la historia de las Ciencias hasta que murió en 2005. Todo su esfuerzo, que le llevó a descubrir 22 nuevas especies planctónicas, sirvió también para bautizar a uno de los buques oceanográficos más avanzados de la flota española.

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