Hospital del Henares.
El centro situado en Coslada es uno de los que aparecen en el informe del Ministerio de Trabajo. COMUNIDAD DE MADRID

Sin sillas de ruedas ni grúas para mover pacientes. Sin guantes, mascarillas, sábanas, pijamas ni uniformes. Sin personal suficiente y algunos mostradores de atención a pacientes, vacíos. Centros en los que los enfermos de oncología están mezclados con otros pacientes y otros, en los que hay riesgo de incendio porque los enfermos fuman. La situación es tan precaria, que en el Hospital del Norte, por ejemplo, los propios trabajadores han tenido que ir con una furgoneta a Ikea hasta en cinco ocasiones a comprar mesas y sillas. Así están los hospitales de la comunidad de Madrid, según se desprende de un informe del Ministerio de Trabajo, con fecha del 26 de mayo, al que 20minutos.es ha tenido acceso.

En la UCI no hay mesillas y el personal debe sujetar constantemente las bandejas de comida

Pero lo que más llama la atención es que estos problemas no los tienen los viejos hospitales, si no que el informe constata las carencias de centros que sólo llevan un año en funcionamiento . En concreto, detalla los problemas del Hospital Infanta Cristina, de Parla (que la inspectora de Trabajo visitó el pasado 16 de marzo), Hospital Infanta Sofía, de San Sebastián de los Reyes (23 de marzo), Hospital Infanta Leonor, de Vallecas (25 de marzo), Hospital del Henares, en Coslada (30 de marzo), Hospital del Sureste, en Arganda (1 de abril) y Hospital del Tajo, en Aranjuez (15 de abril). Estos hospitales funcionan con una gestión mixta (pública y privada): la Consejería de Sanidad se encarga de mantener lo relacionado con la medicina y la enfermería y las empresas financian las áreas no sanitarias, como la limpieza o el mantenimiento.

En informe, de 74 páginas, se realizó gracias a que el sindicato CC OO detectó carencias de material así como un riesgo para los trabajadores. Para Ana González, secretaria de Política Social de CC OO, "el propio modelo de gestión cuenta con una serie de deficiencias cuya principal expresión es la ausencia absoluta de coordinación, de comunicación entre los dos ámbitos de gestión que repercuten en la organización y gestión de los servicios y en la calidad de los mismos". Unos problemas que, según el sindicato, solo se matizan por la profesionalidad, buen trabajo e implicación de los profesionales sanitarios.

Para la Asociación para la Defensa de la Sanidad Pública de Madrid, el informe deja claro que "la escasez de personal y material (que depende de las empresas concesionarias) es un problema añadido que agrava la ya de por sí reducida plantilla de la parte pública de estos centros que frecuentemente se ve obligada a realizar labores que no le competen".

Estos son algunos de los problemas recogidos en el informe del Ministerio de Trabajo:

-HOSPITAL INFANTA CRISTINA (PARLA): Enchufes sin proteger y aristas cortantes en las paredes de Neonatología. Sólo hay un vigilante por la noche y "el personal sanitario manifiesta miedo a que desaparezca algún niño". En esta unidad sólo hay una enfermera y una auxiliar y en el momento de la visita de la inspectora, había un niño intubado y cinco más a los que había que atender. Además, es habitual que falte ropa de pacientes y trabajadores, por lo que a veces tienen que "secar a los niños con una sábana" o no pueden cambiarles de pijama. Como en la zona de incubadoras no hay lavabos, las trabajadoras se lavan las manos donde bañan a los bebés.

Los pijamas de Psiquiatría no son ignífugos y tienen cordones que el personal tiene que retirar para que los enfermos no se autolesionen

Del informe se desprende también que faltan tigas (celadores), lo que implica más trabajo para el resto del personal y funciones que no les corresponden. Además, los trabajadores se quejan de que no han recibido información adecuada sobre cómo administrar algunos medicamentos. Las salidas de emergencias no están correctamente señalizadas y tampoco hay un protocolo ante las agresiones físicas que los trabajadores ya han sufrido en "varias ocasiones" por parte de los pacientes.

-HOSPITAL INFANTA SOFÍA (SAN SEBASTIÁN DE LOS REYES): Los trabajadores han tenido que ir hasta cinco veces a Ikea a por material (como mesas y sillas), necesario para desempeñar su trabajo. En la zona de radiología, no hay tigas suficientes, sólo hay una enfermera y el mostrador de recepción está vacío porque no hay administrativos, así que las citas las da el personal técnico. La Gerente señala que "todo el mundo hace de todo, pero la buena voluntad se acaba algún día".

Hay carencias en la señalización de emergencia y evacuación, que es errónea y escasa. Tampoco la señalización de protección contra incendios es la adecuada. En una zona tan transitada como el pasillo, hay una ducha y un lavaojos, que en caso de ser utilizados, se encharcaría e inundaría el suelo, ya que no hay desagües. Asimismo, hay material sanitario amontonado en la zona de recepción.

-HOSPITAL INFANTA LEONOR (VALLECAS): Las deficiencias comienzan en la entrada, donde hay una alfombrilla despegada. En la unidad de Anatomía patológica, donde se manejan productos químicos, hay olores intensos y "hace unas semanas, a una trabajadora le explotó una botella de metanol". En esta zona no hay duchas ni lavaojos.

En la planta de Hospitalización, sólo hay una grúa para 22 enfermos no válidos que hay que compartir con otra zona del hospital. En Psiquiatría,  hay "riesgo de incendio, debido a que se permite a los pacientes fumar". Las habitaciones no tienen ojo de visualización, por lo que los trabajadores no ven lo que hacen los enfermos,  y provoca que el personal se angustie por el "problema de responsabilidad en caso de que algún enfermo se autolesione". Tampoco se puede aplicar el protocolo de contención por falta de personal.

En los quirófanos faltan guantes, mascarillas y gorros más de una vez. En la zona de Hospital de día, los pacientes de tratamientos oncológicos y los de otras especialidades están mezclados. También hay problemas de resbalones con el suelo porque es "altamente deslizante". En la rampa exterior por la que sacan los cadáveres del hospital, hay "riesgo de caídas y atropellos" ya que la cuesta es muy pronunciada.

-HOSPITAL DEL HENARES (COSLADA): Es uno de los que presenta una situación más crítica. "Faltan tigas y pinches", por lo que el personal sanitario debe realizar funciones que no le corresponden. No hay sillas de rueda suficientes y sólo tienen una grúa para todo el Hospital. Tampoco hay ropa de cama y pijamas para los enfermos. La vigilancia es insuficiente y han tenido que llamar algunas veces a la Policía.

En la zona de Anatomía patológica, el Banco de sangre está ubicado junto al resto de los laboratorios. El Jefe de Hematología asegura que el almacenamiento conjunto "aumenta el riesgo de errores de los operarios".

En Obstetricia, el personal ha sufrido agresiones y zarandeos porque no hay un protocolo de actuación contra actos violentos. Los trabajadores han visto a familiares de niños llevarse material del Hospital, pero no pueden hacer nada porque no hay vigilancia. En "repetidas ocasiones" falta instrumental y material de urgencia. No hay nadie en los mostradores de atención al paciente.

El suelo del gimnasio donde se hace rehabilitación está sujeto con celofán. En Hemodialisis, los cuartos de vestuarios están sucios por problemas de desagües, lo que provoca riesgos higiénicos y caídas.

En Psiquiatría no hay tiga ni portero. En el turno de noche sólo hay un auxiliar y un enfermero, por lo que no se puede poner en marcha el protocolo de contención, para el que hacen falta cuatro personas. Una noche de domingo, cuando sólo había una auxiliar y una enfermera, ambas embarazadas, no pudieron contener a un paciente alterado. "Los pijamas no son ignífugos y tienen cordones que el personal tiene que retirar para que los enfermos no se autolesionen".

La víspera de la inspección técnica un paciente de Psiquiatría se escapó por el techo técnico

-HOSPITAL DEL SURESTE (ARGANDA): En la UCI, los trabajadores han tapado los conductos de salida de los aparatos de aire acondicionado con cartones ya que la salida incide directamente sobre las camas de los pacientes.

En Urgencias, las puertas de los boxes se abren con las corrientes de aire. Las barandillas de las camas de observación (que han traído del Gregorio Marañón), están sujetas con vendas porque se caen. No hay biombos, pero sí goteras y filtraciones de agua. Sólo hay dos sillas de ruedas y los pasillos están llenos de cajas de material.

Las puestas de Psiquiatría se abren fácilmente, por lo que los enfermos se pueden escapar. La víspera de la inspección técnica se escapó un paciente por el techo técnico. Las habitaciones tienen objetos cortantes.

Hay sillas sucias en las habitaciones, por lo que aumenta el riesgo de propagación de infecciones. Sólo hay una grúa y faltan tigas y pinches. En los carros de limpieza de las habitaciones se rompen las bolsas de residuos y los trabajadores se pasean con desechos (como pañales) por el hospital.

-HOSPITAL DEL TAJO (ARANJUEZ): No hay plan de emergencia. Algunas salidas de emergencia están cerradas y sin señalización, y otra da a un patio sin salida a la calle. Faltan tigas y pinches. Las mamparas de los cuartos de baño son de cristal y tienen picos que puede provocar cortes. Los extintores no están señalizados y faltan mascarillas.

La planta de medicina interna está cerrada y los pacientes comparten ubicación con cirugía, lo que conlleva riesgo de transmisión de enfermedades. Además, los uniformes de los trabajadores son de una sola pieza, y si sufren alguna salpicadura de cualquier sustancia peligrosa, se lo tienen que quitar pasándolo por la cabeza y la cara.

Los trabajadores manifiestan que el tiempo de espera es muy alto y sufren agresiones verbales "de manera continua".

En Neonatología se han instalado duchas en las habitaciones, así que cuando los niños son demasiado pequeños para ducharlos y demasiado grandes para que quepan en la bañera portátil, el personal tiene que duchar al niño agarrándolo entre varios trabajadores para que no se caiga. Las mamparas son de cristal y los cantos, "cortantes". Falta instrumental  y material de urgencia "en repetidas ocasiones".

En la UCI no hay mesillas, y el personal debe sujetar constantemente las bandejas de comida. En Urgencias, los pacientes están colocados en camillas estrechas, por lo que los pacientes con sobrepeso no caben. Hay escasez de personal de limpieza y no les da tiempo a limpiar los boxes a fondo, lo que puede derivar en contagios. Hay un cuarto con un letrero que dice "menos sucio", donde depositan sondas desechables.

En Cirugía, sólo hay dos sillas para duchar a 15 pacientes. También faltan mesillas y botellas de orina, entre otros. Suele ser habitual que falte material.