El Gobierno mantiene el pulso de los ERTE e insiste en la reforma que rechazan sindicatos y patronal

Escrivá.
Escrivá.
LA INFORMACIÓN
El ministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá.
EFE

Nueva fumata negra en una negociación para prorrogar los ERTE derivados de la crisis del coronavirus que se extenderá hasta el último minuto. Tras el fracaso de la reunión de este lunes entre Gobierno, patronal y sindicatos, el ministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá -el único que sigue poniendo peros al acuerdo-, envió una nueva propuesta durante la noche a los agentes sociales. Este martes por la mañana, los empresarios han decidido por unanimidad rechazarla, y a las centrales sindicales tampoco les convence. Pero el Ejecutivo no se arredra, y aunque insiste en que no concibe que no haya acuerdo esta semana, también reitera que tendrá que ser con el nuevo sistema de exoneraciones que propone, que es el que está causando el desencuentro.

El único punto de disenso entre Escrivá, por una parte, y sindicatos y patronal por otra -apoyados en este asunto por la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz-, gira en torno a las exenciones en el pago de las cuotas de los trabajadores de las que disfrutan las empresas acogidas a un ERTE. El titular de Seguridad Social aboga por reducir las exoneraciones a las empresas que mantengan trabajadores en ERTE y primar a las que vayan reincorporando empleados a la actividad. Y empresarios y centrales sindicales se oponen tajantemente.

Lo previsto es que el jueves se reúna el Consejo de Ministros de forma extraordinaria para aprobar la prórroga, aunque la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, no quiso contestar este martes si el Gobierno legislará en solitario si no alcanza un acuerdo con patronal y sindicatos. "No contemplo la posibilidad de que no haya acuerdo en el marco del diálogo social", sostuvo la ministra. Pero eso sí: el Gobierno, dijo, "entiende que toca poner el acento en incentivos que permitan que las personas que están en ERTE se reincorporen a sus puestos". 

Por el contrario, lo que argumentan tanto los sindicatos como, sobre todo, los empresarios, es que las empresas son las primeras interesadas en reincorporar a sus trabajadores porque eso implica que los necesitan, dado que su nivel de actividad está creciendo. Y por tanto, según sostienen, penalizar a las compañías que mantengan empleados en ERTE -la consecuencia de primar a las que vayan devolviendo trabajadores a la actividad- solo perjudica a los sectores que peor lo están pasando y, paradójicamente, dificulta su vuelta a la normalidad.

Por ello, y tras reunirse durante la mañana, la CEOE decidió rechazar la última propuesta de Escrivá porque, aunque hacía ciertos cambios en lo relativo a la cuantía de las exoneraciones, "sigue centrando las ayudas en la activación en lugar de en los trabajadores que aún no se pueden incorporar a la actividad". Su decisión se produjo apenas unos días después de que la ministra Díaz y la esposa del presidente del Gobierno, Begoña Gómez, acudieran a la presentación de Conpymes, una nueva patronal que nace con la intención de hacerle la competencia a la organización que lidera Antonio Garamendi.

Los sindicatos, por su parte, han mantenido el frente común con la patronal en este asunto. UGT ha tachado de "inaceptable" la posición de Escrivá y que haya hecho "a última hora" una nueva propuesta para las exoneraciones, mientras CCOO insistió en que estas exenciones "tienen que ser suficientes" para que las empresas no tengan incentivos para despedir y aseguró que no es "razonable" que se penalice a las que no saquen a trabajadores del ERTE. Máxime, considera el sindicato, a las puertas de un verano donde "cientos de miles de trabajadores" se van a incorporar a sus puestos de trabajo por la recuperación de la actividad, y los que queden sin hacerlo necesitarán toda la ayuda disponible.

El próximo jueves

Con su oferta, Escriva pretendía que la nueva extensión de los ERTE pudiera aprobarse en el Consejo de Ministros de este martes, el último ordinario antes de que termine la actual prórroga de los expedientes el lunes 31 de mayo. En ningún caso está sobre la mesa la posibilidad de que los ERTE no se prorroguen hasta el 30 de septiembre. Pero, si el Gobierno quiere hacerlo con acuerdo, tendrá que negociar in extremis y convocar un Consejo de Ministros extraordinario para aprobar la extensión.

En cualquier caso, la ministra Montero quiso este martes insistir tras el Consejo de Ministros en que "habrá acuerdo". "Tenemos entrenamiento y confianza mutua en esa mesa para poder conseguir el nuevo acuerdo, que será antes de expiración del plazo vigente, en todo caso antes del próximo viernes", aseguró Montero. Horas más tarde se confirmó que lo previsto es que se convoque un Consejo de Ministros extraordinario el próximo jueves para aprobar la prórroga.

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