Ocho consejos para saber cuándo y cómo regar tus plantas

  • El mejor momento para regar es a primera hora de la mañana y, en su defecto, a última de la tarde.
  • El agujero de drenaje de la maceta es un elemento de referencia valiosísimo para reconocer la cantidad de agua que necesita una planta en cada riego.
Una mujer riega sus plantas.
Una mujer riega sus plantas.
PIXABAY

Ni todas las plantas son iguales ni todas necesitan los mismos cuidados. Descubrimos a continuación ocho reglas de oro que te convertirán en un 'experto de la regadera' y te ayudarán a reconocer cuándo y cómo debes regar cada una de tus plantas.

La mejor hora

Según los expertos la mejor hora para el riego sería entre las 3 y las 5 de la madrugada, es decir, cuando la tierra y el aire alcanzan la temperatura mínima. Obviamente, como nadie en su sano juicio se va a levantar a esas horas para usar la regadera, el momento más adecuado se traslada a primera hora de la mañana. Otra opción idónea es la de regar al anochecer.

Regar durante las horas de sol, sobre todo si se trata de plantas de exterior, no resulta nada eficaz ya que se evapora más cantidad de agua y las plantas tiene menos tiempo para absorber la humedad.

El agua, en la tierra

El agua siempre debe echarse sobre la tierra para que llegue rápidamente a las raíces. Verter agua sobre las hojas siempre será una mala idea. Por un lado porque podrían pudrirse o verse afectadas por hongos y, por otro, porque se podría producir el llamado ‘efecto espejo’ que provoca quemaduras en las hojas.

Según la planta, así será el riego

No todas las plantas son iguales y por eso los riegos varían mucho de unas a otras. Conviene informarse adecuadamente cuando la recibimos como presente de otra persona o bien cuando la adquirimos de qué tipo de riego necesita. Internet es una fuente inagotable de información para conocer qué cuidados necesita cada especie.

¿Cómo se sabe que una planta necesita agua?

En líneas generales existen tres tipos de plantas en relación al riego: las que necesitan regarse solo cuando el sustrato está seco del todo, las que necesitan que el sustrato esté siempre húmedo y aquellas que necesitan pasar periodos largos con la tierra seca (como los cactus o las suculentas).

¿Y cómo podemos saber si el sustrato está seco? Existen varios trucos para reconocer que una planta necesita riego. Uno de los más socorridos es el de utilizar un dedo. Lo introducimos en la tierra de la maceta hasta la mitad. Si notamos humedad y/o al sacarlo éste sale con restos de tierra significa que debemos esperar antes de volver a regar. También podemos sustituir el dedo por un palillo largo o un lápiz.

El control regular de la humedad del sustrato nos dará también información valiosísima sobre la frecuencia con la que debemos regar cada planta: veremos que algunas necesitarán más de un riego semanal mientras que otras aguantarán más de siete días con la tierra húmeda. Aunque acabaremos conociendo las necesidades de cada, anotar la frecuencia de riego al principio nos ayudará a organizarnos sobre todo si tenemos muchas plantas.

A diferentes estaciones, diferentes riegos

Dependiendo de la época del año en la que nos encontremos las necesidades de riego de las plantas también variarán. A mayores temperaturas mayor frecuencia de riego. En invierno con la bajada de temperaturas el sustrato permanecerá húmedo más tiempo.

Ojo con las cantidades

La cantidad de agua que necesita una planta depende de varios factores: tamaño de la maceta, tipo de tierra, especie... Un elemento de referencia para no quedarnos cortos ni pasarnos demasiado es el agujero de drenaje que la mayoría de las macetas tienen (en caso negativo es totalmente recomendable agujerearlas). Cuando el agua empieza a salir por debajo significa que ya ha llegado a las raíces y que, por tanto, podemos parar.

Un error frecuente consiste en dejar agua en los platos que se colocan debajo de las macetas. Esta agua estancada puede provocar que se pudran las raíces o la aparición de hongos.

La importancia de las malas hierbas y el mantillo

Quitar las malas hierbas con frecuencia ayuda a airear la tierra y a que la planta absorba mejor el agua. Por su parte colocar un mantillo ese paja, cortezas de madera o grava sobre la tierra puede reducir el esfuerzo de regar con frecuencia, ya que aumentan el tiempo que la tierra permanece húmeda.

Agua tibia y si puede ser de lluvia

Cuando nos sea posible recoger agua de lluvia en unos cubos nos vendrá de perlas para el riego ya que las plantas la prefieren a la más calcárea del grifo. La del grifo la podemos dejar reposar unas horas antes de regar ya que también es conocida la predilección de las plantas por el agua tibia, sobre todo, en los meses de calor.

Mostrar comentarios

Códigos Descuento