Prohibido el alcohol, el sexo y las despedidas de soltero en la playa. Al menos así lo dispone una nueva ordenanza de civismo y convivencia aprobada este jueves por el Ayuntamiento de la localidad gerundense de
Tossa de Mar, que ha querido así poner fin a los frecuentes encuentros sexuales en las playas de este municipio costero, especialmente durante la noche.

El consistorio quiere poner fin a los frecuentes encuentros sexuales en las playas de este municipio
En concreto, el texto prohíbe "ofrecer, solicitar, negociar o aceptar, directa o indirectamente servicios sexuales retribuidos en el espacio público y lugares privados de uso público", así como mantener "relaciones sexuales sean o no retribuidas".

Incumplir la normativa saldrá caro. Hasta 600 euros de multa deberán pagar aquéllos que se atrevan a incumplir la nueva ordenanza municipal, una sanción que podría elevarse a 1.800 euros si el sexo se practica a menos de 200 metros de un centro educativo. Por su cumplimiento velará cada noche una patrulla de la Policía Nacional, que recorrerá las calas en busca de infractores.