Mantienen la petición de 7 años de cárcel para el Pequeño Nicolás pese a que declaró que solo quiso "tirarse el pisto"

Francisco Nicolás Gómez (i), conocido como el Pequeño Nicolás, llega a la Audiencia Provincial de Madrid, junto a su abogado.
Francisco Nicolás Gómez, conocido como el Pequeño Nicolás, junto a su abogado.
Ballesteros / EFE

El fiscal ha mantenido en el juicio su petición de siete años de prisión para el Pequeño Nicolás por haberse hecho pasar presuntamente por un cargo relacionado con la Vicepresidencia del Gobierno y la Casa Real en su viaje a Ribadeo (Lugo) para reunirse con el presidente de Alsa en agosto de 2014.

La Audiencia Provincial de Madrid ha reanudado este jueves el juicio a Francisco Nicolás Gómez Iglesias, que se sienta en el banquillo acusado de los delitos de usurpación de funciones públicas, falsedad en documento oficial y cohecho pasivo.

En su declaración del pasado martes explicó que no pretendía hacerse pasar por una autoridad sino que solo fingió ser una persona importante para sentirse "poderoso y tirarse el pisto".

En la sesión de este jueves el abogado de la acusación popular ejercida por la Asociación Municipal Unificada de Madrid (APMU) ha mantenido igualmente su petición de 11 años de cárcel para Gómez Iglesias.

También están siendo juzgados el cabo de la Policía Municipal de Madrid Jorge G.H. y el policía municipal de Torrijos (Toledo) Carlos P.L.D., que acompañaron a Gómez Iglesias en su viaje a Ribadeo.

El fiscal, que solicitaba cinco años y medio de prisión por sendos delitos de usurpación pública y cohecho pasivo para cada uno de ellos, ha rebajado su petición, proponiendo que solo se les impute uno de los dos delitos.

El Pequeño Nicolás padece trastorno de la personalidad

En esta tercera sesión del juicio psiquiatras forenses de los juzgados de Madrid han ratificado el informe que elaboraron en 2018 para otra causa, en la que Gómez Iglesias fue absuelto de un delito de injurias y calumnias contra el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) en 2016.

En él concluyeron que el Pequeño Nicolás padece un trastorno de la personalidad con "rasgos narcisistas" e "inmadurez" desde su adolescencia y que en aquel momento "afectaba a su capacidad cognitiva de forma moderada".

A su criterio la búsqueda de "ampliación de poder" que el acusado señaló como justificación de su viaje a Ribadeo es compatible con las características del trastorno que sufre.

El alcalde le regaló una postal

Por su parte, el inspector jefe de la Policía Local de Ribadeo ha testificado que Gómez Iglesias se presentó como un "enlace económico" entre Vicepresidencia del Gobierno y Casa Real cuando le pidió "colaboración" policial para acceder al restaurante en el que se reunió con Jorge Cosmen.

Este agente le comunicó al alcalde de Ribadeo que "alguien de la Casa Real" asistiría a la reunión.

También ha declarado como testigo el alcalde de esta localidad, que ha dicho que acudió al restaurante para obsequiar al acusado con una postal de la playa de Las Catedrales. "Tiene un valor de un euro. Me dijo que era muy bonita y me dio las gracias", ha añadido.

Un día después de la visita del Pequeño Nicolás, el diario La Voz de Galicia publicó un artículo titulado 'Al final no fue Juan Carlos I quien estaba comiendo en Ribadeo', haciendo alusión a la ausencia de un miembro de la Casa Real en el municipio, como se había rumoreado.

El autor de este artículo ha aseverado ante el tribunal que Gómez Iglesias le llamó al día siguiente "cuatro o cinco veces" para pedir la retirada de la información, aludiendo que se trataba de una cuestión "de seguridad nacional".

El dueño del restaurante San Miguel de Ribadeo, en el que tuvo lugar el encuentro, ha manifestado que Gómez Iglesias no se presentó como ninguna autoridad pública sino como "Nicolás".

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