Hallan el 'eslabón perdido' del hombre

  • El esqueleto fosilizado tiene 47 millones de años de antigüedad.
  • Este antepasado humano se considera  'la octava maravilla del mundo'.
  • El descubrimiento ha sido presentado este martes en Nueva York.
Imagen del fósil de un primate de 47 millones de años de antigüedad.
Imagen del fósil de un primate de 47 millones de años de antigüedad.
REUTERS/MIKE SEGAR

La teoría de la evolución de las especies, que inició Charles Darwin hace 200 años, podría haberse completado con el descubrimiento de un esqueleto fosilizado que tiene 47 millones de años. Un equipo de científicos de Nueva York han presentado este martes al mundo entero el fósil de un mono-lémur, el antepasado humano más primitivo hasta ahora encontrado.

Los expertos, que han llamado al esqueleto Ida, consideran que se trata de la "octava maravilla del mundo"  ya que  con este hallazgo se completa la búsqueda de una conexión directa entre los humanos y el resto del reino animal que inició Charles Darwin en sus investigaciones sobre la evolución.

El esqueleto deIdatiene 53 centímetros de altura y ha sido investigado en secreto durante los últimos dos años por un equipo internacional de expertos en fósiles dirigido por el profesor del Museo de Historia Natural de Noruega, Jorn Hurum.

A  finales de este mes se exhibirá durante un día en el Museo de Historia Natural de Londres, antes de regresar a Oslo (Noruega). Los científicos consideran que Ida es el fósil de primate más completo que nunca se haya encontrado. Sus garras uñas como las de los seres humanos y sus pulgares opuestos, le sitúan en el inicio de la evolución humana cuando los primeros primates desarrollaron características que después les harían convertirse en lo que hoy es el hombre.

Su descubrimiento

En 2006, el esqueleto llegó a manos del profesor Hurum en la Feria anual de fósiles y de comercio de minerales de Hamburgo (Alemania). Al verlo por primera vez, el profesor Hurum exclamó que se trataba del "fósil más bello del mundo" y no pudo dormir durante dos días.

Los investigadores han concluido que Ida no fue un simple lémur sino un mono-lémur, porque se encuentra a caballo entre ambos grupos y además se sitúa en la cercana línea hacia los humanos. Una incógnita resuelta sobre la transición de las especies de la que Darwin se sentiría muy orgulloso.

Mostrar comentarios

Códigos Descuento