Revilla no cree que hiciera nada mal en la comida grabada en un restaurante y no va a dimitir

Revilla insiste: "Terminado el estado de alarma, Cantabria queda desconfinada"
Miguel Ángel Revilla
20M EP
Dos hombres recriminan a Miguel Ángel Revilla a la puerta de un restaurante de Santander
Toni Cantó - TWITTER

El PP, Ciudadanos y Vox registraron en la tarde de este jueves tres peticiones de comparecencia urgente ante el Parlamento del presidente cántabro, Miguel Ángel Revilla, para que explique si comió dentro de un restaurante de Santander, algo que está prohibido en la región por las medidas para evitar la pandemia.

Esas peticiones fueron anunciadas, a través de notas de prensa, por los tres partidos de la oposición en el Parlamento tras publicarse en redes sociales un vídeo en el que dos hombres le recriminan, a la puerta de un restaurante de Santander, haber comido y fumado en el interior, algo que el presidente niega y dice que el espacio donde ha almorzado es una terraza (en las que sí está permitido comer) y asegura que el puro que hay en la mesa no es de él y no ha fumado dentro del local.

La situación se produjo horas antes de que la Consejería de Sanidad publicase en el Boletín Oficial de Cantabria la prórroga del cierre del interior de la hostelería para evitar la propagación del coronavirus.

La presidenta del PP cántabro, María José Sáenz de Buruaga, opinó que "Revilla debe explicaciones a todos los cántabros" tras el vídeo y anunció la petición de su comparecencia ante la cámara para saber que ha ocurrido.

El portavoz de Ciudadanos en el Parlamento y en la región, Félix Álvarez, adelantó que también había pedido la comparecencia del presidente por "reírse en la cara de todos los cántabros y saltarse la ley, no solo ya al comer en un espacio cerrado, sino que además ha sido grabado fumando un puro en el restaurante", dijo.

Su homólogo de Vox, Cristóbal Palacio, señaló que su partido también había pedido que Revilla comparezca de forma urgente ante el Parlamento para dar explicaciones, porque cree que la actitud del presidente es de "desprecio" hacia la hostelería cántabra.

"Los hechos que se han denunciado mediante vídeos y fotos en redes sociales en relación de una comida de Revilla en el interior de un restaurante merecen una explicación clara. Que comparezca en una rueda de prensa o comparezca en el Parlamento, pero que dé una explicación", añadió en un comunicado el portavoz del PP en la cámara, Íñigo Fernández, quien prefirió "no adelantar acontecimientos hasta escuchar al protagonista".

Sin embargo, añadió que "sería muy grave que quien ha cerrado el interior de los locales de hostelería esté incumpliendo su propia norma". Y señaló que en diciembre el vicepresidente regional, Pablo Zuloaga, y el consejero de Sanidad, Miguel Rodríguez, ya "organizaron una comida para once personas en las instalaciones de la Filmoteca regional".

"Revilla es el claro ejemplo de que una cosa es lo que dice y otra, muy distinta, lo que hace, como ha demostrado hoy (refiriéndose al jueves) en Santander", insistió Félix Álvarez, quien lamentó que "la persona que más debe dar ejemplo en este momento sea precisamente la que se salte a la torera las normas".

Álvarez también afirmó que si se confirma que el presidente ha comido en un interior, solicitará su dimisión.

"Revilla no ha respetado a los ciudadanos de Cantabria, no ha respetado a los hosteleros a los que está llevando a la ruina con decisiones incoherentes, y no ha mostrado el más mínimo respeto al cargo que ostenta, ya que debería dar ejemplo en estos momentos difíciles", añadió el portavoz parlamentario de Vox, quien insistió en que el presidente había sido "sorprendido" en el interior de ese restaurante por unos hosteleros, que le grabaron.

Revilla negó haber comido en un interior

Por su parte, Revilla negó haber comido en el interior de un restaurante a través de sus redes sociales, donde publicó un vídeo del espacio en el que afirma que comió y asegura que queda "claro" que es "un lugar abierto y ventilado, no en un espacio cerrado".

También añadió que había sido invitado "por una importante empresa de Cantabria, que fue la que eligió el lugar y realizó la reserva".

Posteriormente, el propio Revilla ha pedido solicitado comparecer ante la cámara regional y ha declarado que no tiene intención de dimitir.

"Si yo pensase que he hecho algo mal, no hace falta que me lo pidan", ha aseverado Revilla este viernes.

En declaraciones hechas este viernes a los medios de comunicación tras la polémica suscitada, Revilla ha denunciado que desde hace 20 días está siendo sometido a una "presión tremenda" por parte de este grupo -no de todo el sector en su conjunto, ha aclarado- que, según ha dicho, "le está haciendo la vida imposible" yendo a actos en los que participa para "boicotearles", lanzarle "improperios y amenazas".

De hecho, ha asegurado que, incluso, esta situación de "hostilidad general hacia su persona" está afectado a miembros de su familia y ha relatado que incluso "han violentado" la vida de su hija pequeña, a la que el otro día grabaron cuando tiraba la basura y le llamaron "todo tipo de cosas impresentables", algo que, según ha dicho, "no va a tolerar".

Por ello, Revilla, que cree que este grupo podría estar "alentado" por algunos partidos políticos, ha asegurado que está "pensando" en pedir protección, algo que no hizo ni cuando apareció en los papeles de ETA, porque no solo están "coaccionando" su vida de presidente sino que incluso "están llegando a su círculo familiar".

Así, ha indicado que va a pedir a la Delegación de Gobierno que, sobre todo, en los actos públicos en los que tiene que participar en sus labores como presidente y en el que por la acción de este grupo "muy bien organizado" se ve "coartado" y "coaccionado", haya "un poco de vigilancia".

Aunque Revilla entiende el "cabreo" de la hostelería por las restricciones vigentes en Cantabria hacia este sector, algo que ha insistido que determina la Consejería de Sanidad y no él, cree que esta situación de "acoso" que está viviendo "en sus propias carnes" y, ante la que se siente "indefenso", "no se puede permitir".

Por eso, ha hecho un llamamiento a los partidos políticos para que no "alienten" o justifiquen este tipo de comportamientos y situaciones porque "empiezan así y acaban en otra cosa". "Cuidado con alentar a estos grupos", ha advertido Revilla.

La "versión real" de Revilla

Respecto a los hechos concretos, Revilla ha explicado que fue citado para comer ayer, jueves, por unos empresarios "muy importantes" en este restaurante de Santander, ubicado en la calle Castelar porque querían hablarle de un "nuevo proyecto" inversor para Cantabria que se estaban planteando.

Según su versión -la "real", ha dicho-, fueron estos empresarios lo que hicieron la reserva en el restaurante para las 14.00 horas.

Ha explicado que, para ir a la comida, salió del Gobierno y de camino se encendió un puro. Cuando llegó al restaurante, Revilla pidió un cenicero para aprovechar tras la comida el resto del puro que quedaba, el cual fue grabado por este grupo, que le acusó de haber estado fumando en la mesa. Estas declaraciones desmienten las que realiza en el vídeo de los hosteleros, en las que afirmó que el puro no era suyo.

Ante algunas imágenes que también ha sido emitidas con el puro, Revilla ha señalado que pueden haberle grabado o hecho fotos con él en la mano pero "nunca en la boca".

En cuanto al espacio donde se produjo la comida, Revilla ha desmentido que fuera en el interior del local, sino en una "especie de terraza", un "espacio abierto" -ha dicho- con ventilación por "arriba", en "un lado y en el otro".

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