El Torreón Fortea abre las puertas a la exposición "Trampantojo. El placer del engaño"

La sala del Torreón Fortea, situada en la calle Torre Nueva, 25 de Zaragoza, abre las puertas hasta el próximo 4 de julio a la exposición titulada "Trampantojo. El placer del engaño", una muestra en la que los engaños, ficciones, ilusiones serán los protagonistas, desde la perspectiva y el Zoótropo, hasta el fotomontaje y el grafiti urbano.
El Torreón Fortea abre las puertas a la exposición "Trampantojo. El placer del engaño"
El Torreón Fortea abre las puertas a la exposición "Trampantojo. El placer del engaño"
20M EP

Comisariada por Carlos Blanco, la exposición "Trampantojo" cuenta con la colaboración de un gran número de artistas, tanto del ámbito teatral, de la danza y de la imagen, como José Luis Cano, Isidro Ferrer, Ignacio Fortún y Jorge Gay, entre otros.

Además, se ha contado con las aportaciones de compañías teatrales como El Temple, Caleidoscopio, El Gato Negro, el Centro de Danza, o el Ballet Nacional Noruego. Igualmente, destacan las cesiones de centros públicos y privados como el Corral de Almagro y Francisco Boisset, y el trabajo de grandes profesionales como la experta en maquillaje y caracterización, Ana Bruned.

La vicecalcaldesa y consejera municipal de Cultura y Proyección Exterior, Sara Fernández, ha recordado que la "trampa al ojo" ha acompañado desde hace siglos cuando se inicia en las artes plásticas y más tarde pasa a las artes escénicas que se concitan en esta exposición, que ha invitado a visitar.

El comisario de la muestra, Carlos Blanco, ha explicado que ha sido una tarea "ingente" porque el trampantojo está por todas partes. La exposición "lúdica y didáctica" se concibe desde sus inicios, con los romanos, y su avance a lo largo de los siglos y su aplicación en el teatro y las artes escénicas. Como ejemplo de trampantojos actuales ha citado desde 'Mary Poppins' a 'Spiderman'.

Carlos Blanco ha dicho que en el juego del trampantojo es necesaria la complicidad del público porque "se necesita a alguien a quien contar la historia". Ha asegurado que esta técnica supone una revolución porque las dos dimensiones se pueden convertir en tres con la perspectiva.

EN TODOS LOS ÁMBITOS

El objetivo del trampantojo, que ya se utilizaba en el arte clásico, es engañar al ojo del que mira haciéndole creer que está viendo una realidad cuando, realmente, es una ficción. Para lograrlo unos artistas colorean sus estatuas para asemejarlas a un ser vivo, mientras que la invención de la perspectiva permite, a otros, dar profundidad a suscuadros.

El teatro también utiliza sus peculiares técnicas para engañar a los ojos. En sus escenarios un telón pintado puede prolongar, con la perspectiva, un espacio no existente. En el barroco, con sus telones superpuestos y recortados, se recrea un bosque o la sala de columnas de un palacio. El 'atrezzo', hecho con la madera más humilde, se convierte en un suntuoso mármol por la destreza de un pintor.

Más adelante con la iluminación teatral se hace desaparecer y aparecer objetos y personajes con la luz negra o se resalta el volumen del cuerpo elástico de un bailarín liberándolo de las sombras.

El trampantojo también la llegado a la cocina y a la calle. Así, en el ámbito de la gastronomía, chefs de muchos países presentan en sus platos alimentos que parecen una cosa, pero saben a otra muy distinta. En el arte urbano, hay artistas que pueden hacer parecer que una calzada se ha convertido en una enorme catarata o la tapa de una alcantarilla en un pozo.

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