La opositora birmana y Nobel de la Paz Suu Kyi, en prisión para ser juzgada de nuevo

  • Lleva 13 años en arresto domiciliario permanente.
  • Vive con el teléfono cortado, su conexión a Internet interceptada y las visitas restringidas.
  • La dictadura la acusa ahora de haber recibido sin permiso la visita de un ciudadano estadounidense, que fue detenido.
Aung San Suu Kyi, con el enviado especial de la ONU Ibrahim Gambari, en una foto de archivo.
Aung San Suu Kyi, con el enviado especial de la ONU Ibrahim Gambari, en una foto de archivo.
EFE

La líder opositora birmana y premio Nobel de la Paz Aung San Suu Kyi será trasladada a lo largo de este jueves desde su domicilio, donde permanece arrestada, a la prisión de Insein. Allí responderá por los nuevos cargos que se le imputan tras la detención de un ciudadano estadounidense en las inmediaciones de su residencia la semana pasada.

El portavoz de la Liga Nacional para la Democracia (NLD) Myan Win explicó que no se fijó inicialmente la fecha del próximo juicio, al que también asistirán en principio dos empleados de la residencia de Rangún donde Suu Kyi lleva cumpliendo 13 de los últimos 19 años de su condena.

Los nuevos cargos llegan precisamente a pocas semanas de que expire la orden de detención sobre la líder opositora, el próximo día 27 de este mes.

El enésimo capítulo de su detención se vivió la semana pasada después de que el estadounidense John Yettaw fuese arrestado mientras intentaba cruzar a nado el Lago Inya y declarase haber pasado dos días en la casa de Suu Kyi.

Durante los últimos años, la dirigente de la NLD vive prácticamente incomunicada en su residencia, con la línea de teléfono cortada, su conexión a internet interceptada y las visitas restringidas.

La comunidad internacional teme ahora un empeoramiento de su salud y, por este motivo, varias voces, entre ellas la Unión Europea, han pedido a la Junta Militar birmana que aseguren la atención médica a Suu Kyi y la dejen inmediatamente en libertad.

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