Dos jóvenes europeas participan en Artieda en el voluntariado 'Manteniendo vivos los pueblos de montaña'

Laetitia Viveret, de Francia, y Roxanna Belu, de Rumanía, son dos jóvenes que desde marzo habitan en el municipio de Artieda porque forman parte del proyecto de Voluntariado Europeo 'Manteniendo vivos los pueblos de montaña'. Esta iniciativa, impulsada por el grupo de desarrollo local 'Empenta Artieda' y gestionada por el Servicio de Juventud de la Comarca de La Jacetania, ha sido aprobada por el Cuerpo Europeo de Solidaridad-Erasmus+.
Dos jóvenes europeas participan en Artieda en el voluntariado 'Manteniendo vivos los pueblos de montaña'
Dos jóvenes europeas participan en Artieda en el voluntariado 'Manteniendo vivos los pueblos de montaña'
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En declaraciones a Europa Press, uno de los colaboradores de 'Empenta Artieda', Víctor Iguácel, ha explicado que estas dos jóvenes permanecerán en la localidad nueve meses, hasta finales de diciembre de 2021, realizando diversas labores.

"Hace cuatro años comenzamos con la andadura de 'Empenta Artieda' para luchar contra la despoblación y desarrollamos una serie de acciones para dinamizar el trabajo, la vivienda, los cuidados de la gente mayor y la solidarización. Este voluntariado es uno de los proyectos que hemos emprendido para ello", ha sostenido Iguácel.

El objetivo de 'Manteniendo vivos los pueblos de montaña' es que las voluntarias conozcan y disfruten de la experiencia de vivir en el medio rural, además de poder desarrollar sus conocimientos profesionales para dinamizar la actividad en el municipio.

Entre sus funciones, está el apoyo en el mantenimiento de la huerta ecológica, ejecución de talleres educativos y de sensibilización ambiental, participación y dinamización comunitaria, ayuda a la gestión del albergue de peregrinos y camping municipal, refuerzo en las visitas guiadas a la Torre Museo de Artieda, así como la colaboración en la realización de actividades sociales y culturales.

TURISMO SOSTENIBLE

Laetitia Viveret, de 29 años, proviene de la ciudad francesa de Nantes y está especializada en Turismo Sostenible. Por eso, está trabajando en un diagnóstico y un plan de acción para fomentar esta actividad concreta en la zona, que forma parte del Camino de Santiago Francés en Aragón. Además, se ocupa de gestionar y dinamizar las redes sociales del albergue municipal.

Viveret ha reconocido que la experiencia está siendo "muy enriquecedora", ya que se ajusta "perfectamente" a las expectativas que tenía de este voluntariado y le está permitiendo "desarrollar sus capacidades profesionales", además de perfeccionar el idioma.

"Tenía la urgencia de vivir una experiencia así, busqué voluntariado relacionado con el turismo sostenible, que es en lo que me he formado, y encontré este proyecto de manera casual. Normalmente, a otras personas que conozco les costó tramitar el voluntariado europeo unos seis meses; a mí en dos semanas, me aceptaron, lo cual me sorprendió y me alegró", ha relatado.

Esta joven ya había vivido la experiencia de vivir en un pueblo, porque trabajó en una población con once habitantes en los Alpes y le encantó.

Su compañera, Roxanna Belu, de 26 años, es la primera vez que deja la capital rumana, Bucarest, para irse a vivir a una zona rural: "Quería irme a un pueblo pequeño, cerca de la naturaleza y las montañas". Estudió Ciencias Agronómicas y también se ha mostrado "muy contenta" con su primer voluntariado europeo, que lleva desarrollando desde cerca de dos meses. "Estoy aprendiendo muchas cosas que me van a servir para el futuro", ha reconocido.

Belu centra sus labores en el cuidado del huerto ecológico, el estudio de las plantas medicinales para la elaboración de cosméticos naturales y la decoración y elaboración de arreglos florales en el municipio con varias vecinas de Artieda.

Cuando se permita la movilidad por toda España -en este momento solo pueden viajar por Aragón-, quiere conocer el sur peninsular: "Me gusta España, su cultura y quiero descubrir más lugares, y después de esta experiencia no quiero vivir en una gran ciudad", ha comentado.

EXPERIENCIA RECOMENDABLE

Tanto Viveret como Belu han recomendado esta experiencia a los jóvenes que estén pensando en hacer un voluntariado europeo. Además, ambas participan en la actividad 'Envejece tu pueblo', acompañando a las personas mayores de Artieda en su actividad diaria. "Todos los días reparten la comida entre los abuelos, hablan con ellos e intercambian impresiones y culturas diferentes", ha apostillado Víctor Iguácel.

Antes de que diese comienzo la pandemia de la COVID-19, los ancianos participaban en una comida comunitaria dos veces por semana para socializar y compartir momentos, y esta nueva "fórmula" permite mantener el contacto entre los vecinos más mayores y los jóvenes de la localidad.

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