Hace unos días, Diego Illán fue reelegido como presidente de la patronal cartagenera (COEC). Entre sus retos, está el de modernizar la sede de la organización... y capear la crisis económica.

Cuénteme algo del proyecto de la nueva sede...

El edificio actual es del Ministerio de Vivienda. La idea es tirarlo y hacer uno nuevo. Habría que recalificar el terreno donde está el edificio y hacerlo también de uso residencial, para que la mitad sea para UGT y COEC y el resto, viviendas. Estamos preparando un dossier para enviarlo antes de verano y que el Ministerio saque a concurso el proyecto.

¿Y la crisis?

Tenemos que dotar a las empresas de elementos que nos permitan ser competitivos. Vamos a intentar que el máximo de empresas reciba la calificación de calidad ISO 9001 y tengan capacidad de emitir facturas electrónicas. Somos conscientes de que la recuperación de la economía pasa por la innovación.

¿Pero hay síntomas para la esperanza?

Los medios que ponen el Gobierno nacional y el regional no son suficientes. Pero tenemos un gran potencial agroalimentario (42.000 hectáreas de regadío) y un desarrollo turístico aún no explotado de manera suficiente.

¿Seguirá usted abanderando la biprovincialidad?

Seguiremos insistiendo, pero no depende de nosotros, es una decisión política.